Hipersalenas


nos estamos viendo
2015/07/20, 10:00 pm
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   Nos estamos viendo

   Esto comienza con un recuerdo que se me motivó para bloggearlo: Una baldosa esmaltada (15 x 7.5 cm), de la que va aquí adjuntada su foto. Una pieza fabricada por el ceramista argentino Alejandro de la Vega. El artístico resultado, según me fue dicho, está basado en un dibujo de Saul Steinberg. Dicha base de origen es algo muy probablemente cierto, ya que los dibujos concretados por Steinberg conllevan operaciones de abstracción; dibujos que encaminan en quien los mira una intelección, sobre los contenidos que con cierta ambigüedad presentan; dan qué pensar. Y estas condiciones convocan la apertura de una dimensión razonadora en los espectadores: Nos es necesario detectar el mensaje que se propone, y la propuesta tiene dimensión surreal.

baldosita esmaltada

El espacio como componente de la comunicación.

   En la imagen aquí mostrada se convoca la detección de aquello que hubiese tendido entre los dos personajes representados. Parece que se están mirando calmosamente, distanciados entre sí por un considerable espacio; distancia suficiente para que en una vista abarcativa así los veamos en eso, a lo lejos, como si hubieran pactado tal convivencialidad. Un manejo aquí del espacio, que hace de éste un componente protocolar de la comunicación, entre ellos y para quienes los vemos. Una comunicación de esos dos, en una entreversión tranquila, de manera oficiosa y distante, sin demostraciones amistosas. Tal vez estén en una misión, que los representados compartirían secretamente. Pero esta suposición es tan peregrina como el vaticinio que hagamos sobre como puede continuar la escena, nos da qué pensar. Si fuese de tomar en consideración los detalles de vestimenta y postura de cada uno de ellos, quizá pudiésemos así atribuirles identificaciones, e hiciéramos hipótesis sobre el tipo de relación que los ha llevado al encuadre que vemos, y sobre cómo continuaría, hipotéticamente, esa relación. Aunque es bien posible que no tengan entre ellos ninguna historia compartida.

   A la distancia y en relación con las jornadas personales de cada quien, lejos todo, la sensación de distancia es afin a una posible lejanía cronológica: una época de los personajes, en la que estarían ubicados, inciertamente. Y la imagen nos está colocando, para quienes la podemos ver, “en las arenas del tiempo”. Un poco más lejos y caminando más, distanciándonos de las distancias, habría mucha animación en los rostros, nos lo preguntamos: ¿la habría? Pero digámoslo y peticionemos: No hay razón alguna para suponer de esos personajes que en realidad se estén viendo. Estamos detectando en ellos serias discapacidades visuales, o ceguera. Ya que es así, desde ahora se ha de aprontar un consultorio oftalmológico rodante, que vaya marchando, un consultorio operatorio completo y móvil donde el personal de salud atienda simultáneamente los dos pacientes.

   Lo hemos dicho, y en este mismo instante se nos visualizan esos dos; detectemos ya que están en otro dibujo secuencial, en el que vuelven caras prontamente hacia nosotros. Guardemos las distancias; seguro que cabe aquí la literatura con un par de frases escritas por Héctor Tizón: 1) “Porque un hombre, dice tío Crispín, sólo es un hombre cuando está solo y puede mirar a los demás de lejos”. 2) “..los recuerdos son el opio de los viejos”.. ¡Uh..!; las frases de Tizón nos dan qué pensar, ¿no es cierto? Con una poca de plumereo moderador sobre las meritorias frases, porque trasuntan un despacho fatalista, por eso se las convierte: ..”Un poco más viejo” (algo así) .:y:. “Los demás del tío caminando más lejos, un opio”. Bueh.., para finalizar: si quien lée tiene alguna inquietud sobre esto, comuníquemela ■

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Referencias
Proxémica, en búsqueda Google.
Resultados Google acerca de Saúl Steinberg.
 
Contenidos relacionados en esta Blog
Manejos de un espacio comercial
En la novela “Aquella isla también”, § 5.


  Sergio Malfé
Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, julio de 2015.



inquieta tillandsia
2015/06/18, 9:01 pm
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Una plantita con respuesta rápida;
la Tillandsia inquieta

«.. cómo esos sueños en los que al margen de un acaecer trivial presentimos una carga más grave que no siempre alcanzamos a desentrañar.» Julio Cortázar, Rayuela:79

   Mi jardinería hogareña me reservaba sorpresas por fuera de las convencionales; No se trataba de espectaculares flores; La sorpresa estuvo en mi percepción de movimientos propios y sucientemente notorios, en unas florecillas silvestres. Esta floración la había desarrollado un ejemplar de Tillandsia (género de plantas epífitas, con especies autóctonas de la región rioplatense). Yo tenía adoptadas previamente otras plantas emparentadas, de la especie Tillandsia aeranthos, sus satisfactorias y coloridas flores me dieron motivo para hacerme con uno de estos “claveles del aire”, de otra especie a la que sólo pude identificar como perteneciente al género. Es planta nativa del área bonaerense, me la encontré y adopté en noviembre de 2014. Tal cómo estaba cuando la levanté, así la coloqué en una situación similar, en cuanto a la luz que recibiese: prendida al trozo de rama seca en el que estaba creciendo.
 
   Los rociados cotidianos le fueron provechosos, están recomendados para el cuidado de las tillandsias. Floreció en mayo de 2015, a una distancia cercana, algunos pasos pedestres de donde la encontré (nuestra en Sur 34º.64′ – Oeste 58º.61′); Para entonces la plantita alcanzaba un crecimiento de tipo globo con 10 cm de diametro; sus florcitas color rosa viejo, con 2,5 cm a lo largo en las partes de tipo sépalo que se movían, y rápido para una planta; ¡Movimientos perceptibles presentaban sus flores!, respondiendo al estímulo del agua de mi rociado, una curvatura evidenciada de cierre como respuesta para la leve mojadura, movimientos que también hice ver a otras personas de mi entorno vecinal. Las imágenes reflejan esta inquietud de Tillandsia sp., asunto singular, que carecía de descripciones en los documentos a mi alcance, y en los recursos de Internet para mí accesibles tampoco hallé observaciones de especialistas sobre este curioso hecho.


planta nativa del área bonaerense

Tillandsia sp. con sus flores abiertas.


   En el espécimen del que nos ocupamos, estaríamos considerando una nastia, algo diferente de un tropismo, direccionamiento paulatino este último que toma la planta o partes de la misma; Las nastias son, en cambio, respuestas rápidas del vegetal para situaciones de momento; Y en Tillandsia sp. se produce, en sus flores, ese resguardarse del agua, una hidronastia negativa, en un movimiento instantáneo. Pero el cierre es transitorio; pocos minutos después, al suspenderle nosotros la intervención ácuea, al detener la práctica jardinera de rociarla, y si hay una brisa suficiente cómo para que el agua de su superficie seque, torna Tillandsia sp. a su normalidad, con sus flores abiertas. La biología dice de las nastias que probablemente se deban a la activación en la planta de funciones celulares, por la presencia concentrada de auxinas (hormonas vegetales) en los elementos donde suceden estas respuestas rápidas.


movimientos perceptibles en las flores

Cinco minutos después del rociado, hidronastia negativa en las flores.


   La literatura de costumbres sobre estas plantas refiere Tillandsia como planta medicinal, remedio para la vista. Podría estimarse eso como cierto; el especímen me hizo abrir los ojos, con sus movimientos instantáneos, que me eran directamente perceptibles al efectuarle yo rociados. Se trata de una intervención correctiva y reanimadora, la de Tillandsia sp., para mi condición setentona; respaldo de vitalidad que se sobrepasó del mero mejoramiento para mi visión. Con la sensitividad de sus piezas florales, a falta de otras intervenciones intersubjetivas conmigo por parte del personal, esta planta hizo su comentario, y se me comportó amigablemente.


sen sitividad de piezas florales

Tillandsia sp. (diám’ 10 cm), sonriente la plantita, tras 2 semanas del registro mío para sus hidronastias negativas.


Referencias
“Claveles del aire”; Introducción al género
Hormonas vegetales
Imagenes Yahoo! de Tillandsia aeranthos

  Sergio Malfé
Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, junio de 2015.



patios del albardon/: ..”altozanos; enderezar; enganches; escollera; ponerle; tripulantes”..
2015/05/19, 2:41 pm
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   En los patios del albardón


    (Tiempo de lectura: 12 minutos)

«Con la creciente llegaste  
en murmullo y desazón  
hasta las altas barrancas,  
Río de muerte y furor.  
Pasaban casas boyando,  
maderámen y dolor,  
te llevaban las distancias  
en torrente bramador.»  

Ramón Ayala  

   Era de noche, palomita langostina del pantano, y todos nos habíamos evacuado; pero no estemos tristes, contemos los operativos que se tuvieron que hacer para la evacuación, y que así mucha gente inundada llegase con nosotros a los silenciosos altozanos: Afortunada gente, de andares desgastados y desolados, los delitos abrochados en las ropas: ¡todas actividades irremediables! Y como esto está medio vinculado con secretos militares, contemos sólo un poco: Uno de los funcionarios, Pontaldo, fue hasta los archiveros, las ruinas, y sacó papeles: son mapas, uno de ellos con participación ciudadana. Había dejado de llover un poco, las causas se nos empezaban a enderezar, reparación de fatalidades, venía clareando.

   Nos quiso encimar la continuidad de historiales, el administrador Pontaldo, sumándola a los enganches del cielo despejado. Medio acostado en el barro de nuestro albardón, y medio sentado en una cama, Pontaldo nos señaló en un mapa la escollera, que deberíamos colisearla, pequeña langosta del pantano: Irle a la escollera, con estreno de ropas planchaditas y trajecicos paquetes, en continuidad de historiales. Estaba muy entusiasmado con el plan, cargas de demolición, parecía no darse cuenta de nuestro estado, sólo un breve respiro, las ruinas hialinas, el pantano trepando por las cuadrículas, y en cualquier instante oscurecería de nuevo, el ventarrón, ¿y si se desenganchasen las lanchas?.. “¡Pontaldo, esto de ponerle explosivos no está muy bien, actividades irremediables!”, le dijimos: “Además, no estamos como para volarla, ni para colisearnos en la escollera, nuestra precariedad, los altozanos en ruinas, todos evacuados.”

   Cambió entonces, parecía desechar Pontaldo la cosa: “Algo violenta quizá es la idea”; aunque al instante nos preguntó melancólicamente: “¿Alguien iria después a ponerle de los nuevos?; Hay otros explosivos para la escollera, son light” Lo mirábamos a Pontaldo, algo cariacontecido el hombre, y se nos había puesto bastante obeso. La delegación de evacuados en pasantía, sin agresividad, y como diciéndole.. ¡ey, aquí estamos nosotros, mire!, le dirigió amistosos comentarios del tipo “es muy difícil”. Una muchacha, muy popular entre los pasantes, con una escoba de pichanilla que esgrimía, se dedicó a peinarle el rostro, frente y perfil; y por estos suaves pases de la escoba, el rostro de azoramiento que nos iba mostrando Pontaldo parecía decirnos que el personaje estaba en la misma indigencia, él como todos los evacuados; y el pantano trepando por las cuadrículas.

ruinas hialinas

«.. vigiladas por boyetas..»

   Las lanchas nos habían traído; Para ubicarnos a bordo tuvimos que seguirle los pasos, en cada embarcación, a la respectiva dueña de casa. No había todavía riesgos de hundimiento como los presentes: Las lanchas ahora se agitan por el crecido oleaje; sufrimos el embate desalmado del viento cinerario. ¿Qué nos espera si los altozanos pierden sus lanchas; ¿tendremos que hacernos armazones de madera con los despojos para colocarlos alrededor de nuestros cuerpos?; ¿o habremos de integrarnos como habitantes de ámbitos silvestres?, ¡zoológico! Era distinto en los primeros momentos de la evacuación: Nos habían guíado las dueñas de casa, cuando abordamos las lanchas; nos llevaron hasta unas farsescas gradas y barandillas en las cámaras de proa, hacia la afrenta de los palios envarillados, solemnidades. Por suerte, muchos nos desenvaramos y salimos a cubierta para averiguar; y desde la toldilla militar pudimos distinguir en el horizonte los promontorios; ya llegábamos. Volvimos al salón de navegación para poner a salvo de indiscreciones náuticas nuestro secreto estratégico: la alimentación barrocosa que nos protege, no habría de ser parte conocida por la avidez coliseal de los tripulantes.

   Y lo que está ocurriendo ahora, langosta pobre palomita del pantano, parece ser otro coágulo de Pontaldo, otra carga de demolición. Está él diciendo que nuestra salida bien puede ser la de treparnos a algunos muros de estas ruinas hialinas. Ante esto, los delegados han puesto sus miradas sigilosas, a través de los restos de ventanas, en lo que fuesen patios y jardines del albardón; Parecen estar buscando alguna de las paredes que menciona Pontaldo, y no se muestran proclives con el proyecto. La muchacha que usó su escoba antes para despejarlo a Pontaldo, le dice ahora: “Más nos valdría que costiémos los caminos para retornarnos cada uno a su casa; nuestros umbrales tienen paredes más seguras que éstas”. ¡Muchacha popular!; A su vez, Pontaldo la está amonestando: “Los pasantes son los evacuados más problemáticos; ni pensar en ello: que de este precario refugio se vuelva la gente allí donde hay más víboras, ¡eso jamás!; ¿y la carencia de alimentos?”. Algo de razón tiene; aunque el tipo probablemente sea un depravado y quiera retenerla en las ruinas, actividades irremediables, para abusar de ella y de paso extraerle datos sobre la apicultura de la que se ocupan los pasantes.

ruinas hialinas

«.. las lanchas han quedado vigiladas por boyetas..»

   Nosotros podemos intervenir para proteger a la chica, hasta asesinarla, ella se encuentra al momento en el territorio propio de él. Pero está agregando algo el administrador, no estemos tristes; Salgamos de la lluvia, langostita, las ráfagas arrecian; coloquémosmos bajo el toldo de rescate y oigamos en qué siguen las argumentaciones de Pontaldo, a ver qué dice: “…motivándolos para que hagan algo, que aseguren las lanchas; después podrán llevarnos con ellas hasta el terraplén; para mí que ahí está la charnela: Hay que darles de comer a los tripulantes, conocerán nuestra dieta barrocosa, es nuestro secreto estratégico, pero su dinámica autónoma continuará en funciones y se nos restablecerá como propia, nuestra dieta estratégica va seguir indemne, que ahora los efectivos la conozcan no nos afectará en nuestra seguridad futura, y al compartir con los milicos un gofitún barrocoso, estaremos interviniendo sobre toda la situación; ¿qué opina la asamblea?”. Pontaldo así dejó en suspenso las acciones; veamos: Los delegados pasantes están de acuerdo, y la junta conversacional de evacuados también, trepando el pantano por las cuadrículas.

   Al momento uno de los delegados les hace a los tripulantes una llamada radioeléctrica. Los muchachos se acercan, nos dicen que las lanchas han quedado vigiladas por boyetas, actividades irremediables. Bajo el toldo de rescate compartimos todos el refrigerio: gofitún barrocoso en el albardón, las ruinas; en pocos minutos consumimos las escudillas dietéticas. Es curioso, coincide el beneplácito coliseal de los marineros con un serenarse la tormenta; parece que no vamos a terminar tan mal, y jamás donde hay más víboras. Un pasante propone: “Está aclarando; podríamos aprovechar la calma, muchachos; ¿qué tal si embarcamos y ponen ustedes rumbo hacia el terraplén?”. Manifiestan los marineros acuerdo con la propuesta; renovado andar de las tripulaciones hacia las barquichuelas; hasta tenemos sol, se levanta campamento. Mientras en eso estamos, palomita pantanera, oigamos la apostilla de Pontaldo: “Para nuestra salida, no nos van a hacer falta fondos, ¡qué suerte!; pensaba pedir rescate a la Capital por el cadáver que tengo secuestrado” … “¿Cuál cadáver, jefe?”, le pregunto … “El de este cuerpo mío; mi existencia la tengo bastante muertita por mi quehacer como funcionario” … “¡Pero que buen humor se tenía guardado el Pontaldo!”, decís vos; y muy bien lo dijiste, langostita. Nos vamos yendo para embarcarnos, y trochar hacia el terraplén, no es tan lejos ■

 Contenidos relacionados con «..Patios del albardón».  (Enlaces en la Blog)
 * Cocos de chanfle
 * En el Area Facultada
 * Presencia.. Esperada (notintroductoria)

  Sergio Malfé
Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, mayo de 2015.



activacion de la quietud/: conjuradas estampa y anotaciones curten cortazar
2015/04/20, 9:49 am
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Activación de la quietud

Conjura de estampa y anotaciones en un curtir unido a Fin De Etapa

   Al reencarar esta narración de Julio Cortázar, que me aconteció fuertemente por sí misma, quise recuperar luego de entre mis papeles, un trabajo de arte gráfico que pudiera integrarse, contextualmente, con la creación de Cortázar. La imagen está líneas abajo; y aquí un breve resumen introductorio de los contenidos del Cuento:

   Una viajera solitaria se detiene con su auto en una localidad que le queda de paso; en ese intermedio siente «..todo como fuera del tiempo, estirándose en la calina del verano”.. Diana decide dar una vuelta por el pueblo, lo hace con una suspensión de su voluntad, y esta puntual desintención se corresponde con la interrupción de un vínculo amoroso, corte que la ha desorientado: ..«”Curioso que vivir pueda volverse una pura aceptación”, pensó mirando al perro que jadeaba en el suelo, “incluso esta aceptación de no aceptar nada, de irme casi antes de llegar, de matar todo lo que todavía no es capaz de matarme”.»

   Es mediodía, y al recorrer la viajera el pueblo, se encuentra con una sala municipal de exposiciones, y allí dentro se muestran las obras de un artista local, cuadros de gran formato: «..pinturas que volvían sobre el tema de una mesa .. resultados de una obsesión realista que llevaba al pintor hasta un límite peligroso o ambiguo .. En algunas telas se sumaba una silla, en otras la mesa no tenía otra compañía que su sombra .. volvían sobre el tema de una mesa desnuda o con un mínimo de objetos, violentamente iluminada por una luz solar rasante .. Diana se quedó un momento buscando conocer mejor el fondo de la tela, la puerta abierta tras de la cual se adivinaba otra estancia..»

   Continúa después en ese pueblo la aventura de la protagonista; Al pasear por sus calles Diana va a hallar una casa, que es la representada en los cuadros de la exposición: «..entrevió en la penumbra una galería idéntica a la de uno de los cuadros del museo .. no había nadie que se opusiera a su presencia en el jardín, su paso por la doble puerta abierta, recorrer la galería abriéndose a la primera sala vacía donde la ventana dejaba entrar la cólera amarilla de la luz aplastándose en el muro lateral, recortando un mesa vacía y una única silla..»

Monocopia G.Vila/88; orgnl:26 x 32,5 cm

«..en el museo era el conjuro..»


   La reducción y encierro que Diana hace consigo, son el suceso central en “Fin de etapa”, en un tiempo y espacio sentidos que se simbolizan con los cuadros, la casa donde no hay nadie, y el pueblo apartado. Y entre los componentes del núcleo que nos es narrado se destaca la representación atractora de mesa y silla; en el museo era el conjuro: «El cuadro estaba en la pared de la izquierda, había que avanzar hasta el centro para ver bien la representación de la mesa y de la silla donde se sentaba una mujer.» Pero en la casa, donde Diana reconoce objetivamente esos muebles en su realidad palpable, ella completa su aceptación al llamado de esas cosas: el pueblo y las pinturas en el mediodía, la casa, la mesa vacía con su silla; y Diana les reincide: «Podía irse cuando quisiera, por supuesto, y también podía quedarse; acaso sería hermoso ver si la luz del sol iba subiendo por la pared, alargando más y más la sombra de su cuerpo, de la mesa y de la silla, o si seguiría así sin cambiar..»

   Pero entonces, para éste blogger, fue un ponerme a hurgar en mis cajones, con la mira en aquella colorida obra gráfica que su autor me había compartido en el siglo pasado, y así reencontré mesa y silla. Y no sólo eso; pegaditos ahí estaban otros papeles donde me hallé con anotaciones mías de esa data. Lidiaba yo en esas páginas, con las interpretaciones que se me producían por la lectura de textos hinduístas, comentarios sobre los Upanishads, p.ej: “2-4-11 : el hombre y sus sentidos y palabras son el centro de todos los hechos”.

   La estampa, que era mi primer objetivo, con el fin de connotar el cuento de Cortázar, está firmada G. Vila/88. El cuaderno con las anotaciones situaba éstas en los años 70/80. ¿Tendría algo que ver esta contigüidad con “Fin de Etapa”? Tal parece que el pensamiento Hindú, del cual yo había hecho esos registros, tiene que ver con lo que estuviese Diana pensando en el cuento: «Porque lo peor era buscar algo razonable en eso que desde el principio había tenido algo de delirio, de repetición idiota, y a la vez sentir como una náusea, que sólo su cumplimiento total le hubiera devuelto una conformidad razonable, hubiera puesto esa locura del buen lado de su vida, lo hubiera alineado con las otras simetrías, con las otras etapas.» Yo relaciono la vocación que expresa Diana en el cuento, vocación por la simetría, y por alinearse el personaje en las dilaciones de un orden recurrente, la relaciono con la aspiración mística que comentaba con interés escéptico en mis anotaciones sobre los Upanishads: “inducen un ritual de homologación superadora de la dualidad entre la persona conocente y lo conocido, para los individuos, que así pretenden traspasar los límites existenciales, en una serie de analogías y simetrías sin fin, aseveración de las premisas de una fé magnificente y sin fundamentos certeros, inspiraciones metafísicas que agregan significaciones paralelas a todo fenómeno”. Y sin embargo, en esos textos meditativos hay suficientes belleza y profundidad, y por estas cualidades nos educamos en lo que los hombres son: Lo bello tiene otras exactitudes, no siempre es totalmente cierto o verdadero.

   Se desprende en “Fin de Etapa”, el afán poético e hindú del que hago mención, el de traspasar los límites. Diana busca una correspondencia irrestricta, entre lo que percibe y su ámbito vital como percipiente; ella pretende que la luz se una a su capacidad de ver, que los espacios que recorre y las pinturas que contempla se unan a sus sentimientos. Al obliterar las distinciones, desaparecerían el tiempo y el espacio propios de la viajera, con sus conflictos y pesares, para unirse ella, en un entendimiento sin elementalidades, a un mundo constitutivo en el que no tenga ya que actuar ni optar, con todo ya cumplido en una detenida perfección que la exima de opiniones relacionales, ante su mesa y en su silla. La imposibilidad de esta mutación parece ser sólo una cuestión de tiempo y paciencia; en el cuento destella la realidad de ese imposible.

   Esta mirada sobre “Fin de Etapa” fue suscitada por el reencuentro mío con la estampa aquí posteada. Julio Cortázar registró, con pleno dinamismo en ese bello cuento, una instancia y un personaje que orillan, por contraste, un deleitoso reino inmutable. La presente es sólo un ensayo de nota; hay una localización en Web del Cuento.
Enlace: http://www4.loscuentos.net/cuentos/other/1/28/5272/
 
   Contenidos relacionados con esta Entrada. Enlaces.
 • Artículo en Wikipedia sobre el Hinduísmo.
 • Surgimientos al trasluz
 • Circulación retrotribal
 • No le ha encontrado gracia.

  S. E. Malfé
Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, abril de 2015.



ciudad-de-62-ensamblada

  S. Edgardo Malfé
Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, marzo de 2015.

Ciudad cortazariana de «62» ensamblada

La presente entrada está notificando «Armado de ensamblaje con ubicacion cortazariana»; El material completo se halla aparte en una Página de este Blog.

Podrá verse qué lejos está de constituirse, el material en el armazón, en un análisis, resúmen, o polémica, en torno de «62/Modelo para armar», novela de Julio Cortázar; el punto fijo del que se ocupa es la ciudad.

En las secciones del «Armado de ensamblaje … » se combinan fragmentos específicos de la novela «62..», aquellos en que se nos muestra la instancia fantasmática de la ciudad, en un entresacado que tuvo que dejar fuera instancias sustanciales del tema. Mi vínculo con las agendas me impidió darle más dedicación al trabajo. Y sin embargo, he querido unir relacionadamente en ese material, en la forma de un contínuo articulado, algunos tramos en los que Julio Cortázar versiona sobre este tema de la ciudad, unirlos con tramos de mi hechura que están basados en espontáneas representaciones, que se me habían aparecido, cómo a cualquier persona se le pueden aparecer: representaciones desintencionadas de barrios, parajes, o ciudades, lugares sin determinaciones dimensionales y con una fluencia propia; figuraciones singulares y argumentos que fotocopian, o preanuncian, la tejeduría del tiempo de todos.

Para saber cómo es «Armado de ensamblaje con ubicacion cortazariana», tome ESTE RUMBO



narracion-ultima-escena
2015/02/19, 11:56 pm
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 Última escena


«..se imaginaba que la vida se detenía a cada instante, como para celebrarse a sí misma y otorgar a cada acto un valor final.» Carlos Fuentes, Las buenas conciencias.

   Hay que andar con cuidado, porque no es cuestión de tener miedo; ¡dios mio; ¿habrá visto alguien algo?!: ¿A quién, a ese otro saltando, en parlamentos carentes, ruegos maldicientes, con historias de y para la calle?; Él preguntaba: “¿cómo, con qué, cómo?”. ¡Qué tipo aquel! Me zampó una que yo no podía creer, entreverada en la insólita ristra de frases que iba ensartando, frases que decía como por otro canal, mientras conversábamos en un Café.
   Añares que no sabía nada de él: Lo invité a que nos sentáramos, en esa última vez que me lo encontré. Junto a la compasión que me daba por verlo bastante desastrado, estaba el gusto de recordar las tertulias que habíamos compartido, música y lecturas. Con la intención de cotejar nuestras rememoraciones le pregunté:
   “Che: ¿y aquella piba con la que salías?”
.. “Oh, ¿esa chica M. , la de cabello castaño?”
   “No, a esa no te la conocí; vos sí que tuviste siempre una cosechadora rápida”; y quise precisarle: “¿Quién lo iba a pensar, dejaron de verse?; te pregunto por la del apellido escocés; se los veía de muy buen entendimiento, iban a mudarse juntos”.
.. “Son buenas sillas éstas, me tenés sentado; ¡Ah!, ya me acuerdo quien decís: no era fácil, no era ratoneante; una vendedora de cielos, mucha cólera muy rápida, la pequeñita pintona; voló por encima, se cansó, sólo para ella quería que yo fuese; Transformada a lo largo mediante las palabras, transformada en una chapa, quedó patrocinada como un rectángulo accesible, ahora es médico”.
   Me estaba diciendo cosas raras, se lo veía muy sacado, intenté no manifestarle extrañeza: “Bueh, así son las cosas, vos la corneabas; ¿Y seguiste con la cafetería que tenías ahí por calle Córdoba?, no me acuerdo bien, hace 5 años de esto”.
.. “Mucho mucho frío por ahí, me crucé con reticulaciones; se paternalizó al extraordinariamente pobre compañero, es verdad, tanto como para él cambiar la muerte; me crucé gráfico con la luna en pantaletas”.
   En una de esas, me zampó que había hecho la experiencia de comerse.. -¿cómo decirlo?-, ..sus propios desechos sólidos. ¿Quién iba a creérselo? .. “En una pequeña y fría sala donde nunca más lo haré”. No se lo consideré, pensé que me quería tomar el pelo. Además de seguir diciendo otras frases singulares: .. “Oh, esa chica M. conformó a la felicitación también”, ..se puso a conversar de mesa a mesa con un tipo macizo, del cual me dijo que era “su médico en el frenopático”. Me las tomé enseguida. Pero después, a los meses, recordé lo cambiados que estaban sus ojos en el Café, lo recordé cuando volví a verlo. Le protuberaban friamente del rostro, muy cambiados de como los había tenido de muchacho, parecían sensores artificiales, con los que percibía convenientemente la luz y las cosas alrededor, ojos sólidos a los que nada podía afectar, como ojos de cristal.

souvenir photo

ℑ arbol de la vida

   Muchos lo volvimos a ver; y recordé yo entonces aquellos ojos, como un injerto en sobrerelieve, aquella forma de las miradas suyas, en la última charla que tuvimos. También recordé lo que me había contado, lo de comerse sus sorullos. ¡Había sido tan gran tipo!, un compañero de los buenos tiempos. Muchos lo vimos en su última escena: Se había tirado por la ventana de su departamento en un sexto piso, pero ahorcándose.
   El noticiero de la tele mostró claramente su cuerpo colgando de la soga que se había anudado al cuello, estaba suspendido ante las otras ventanas del edificio, loco perdido, ventanales de una muerte de mierda. Oh, los vecinos se habían detenido como rositas enloquecidas con leche, sí, sí, sí, ..¡qué demonios!, un poco más de cuidado.

«No se trata en modo alguno de que uno esté a la escucha de su propia vida, sino que para mí pensar es, en cualquier caso, me parece, estar a la escucha de La Vida Gilles Deleuze


Hipersalenas relacionadas con «Última escena»
  • Novela aquella isla, §1) ..debió de haber perdido pie..
  • Un reportaje más
  • Entresacado de entrecasa
  •  

    Sergio Edgardo Malfé

    Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, febrero de 2015.

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    instante-rotulador-reversible
    2015/01/16, 11:07 pm
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      Signatura emergente

       Percepción inhabitual que se ancló de una sola vez: Pictografía, símbolos numéricos, trazado gestual, rúbrica

    imagen de una accion de poesia concreta y relacional

    Personal idóneo identificó manualmente envase


     Acontecían contenidos relevables en el rótulo con cifras, correspondiendo éste a la identificación para una botellita de agua propia; la traía yo de la calle, al entrar a un local comercial donde después, en la caja, el marcado iría a servir para que no me adjudicaran la compra.
     La existencia dialógica de este hecho se me hizo un tema para enfocar: Acotado fragmento, instante rotulador que se presentaba como un entrecruce reversible y potencial. Al destacar del hecho su carácter de material sígnico, revertiéndolo en una mínima acción de poesia concreta y relacional, esto no supone incomodidades en ningún confort flotatorio, así quiero creerlo.
     Por un lado: la mandíbula (!) se articula con el cráneo a nivel de las orejas. Y por otro lado: La presentación combinada (y limitada por nuestro tiempo para vivirla), de aquello que nos es más cercanamente propio, y que a la vez correaliza un sentimiento estético, nos provée de un medio para hacernos potencialmente algo más grato el paseo. Quédese usted en (!) el escondite, si eso es lo que quiere, que cuando todo haya pasado yo vengo y le digo que está a salvo.

    Listado con páginas de Poesía Concreta en el Blog: Enlace Aquí.



    Sergio Edgardo Malfé

    Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, enero de 2015.   


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    2014/12/16, 1:00 pm
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     Temporada de ascensión cerro Aconcagua, Webcam.



    La primera versión de esta nota estuvo publicada en febrero de 2007, sobre un hospedaje de blogs que ha cerrado. Con una reedición intermedia, el contenido actual corresponde a diciembre de 2014, momentos en que se desploma un año más. Aguante el visitante en 2015 al Blog Hipersalenas. SEM


    «…por el ruido de la piqueta, iba la vibración del aire enrarecido a acariciar las nieves apenas suspendidas en el alto.» Clemente OnelliTrepando los Andes

       El topónimo Aconcagua tiene orígenes debatidos. Podría provenir del Aymará “janq’uqhawa”, con el significado de “caparazón blanco”, y también del Quéchua “ackon cahuak”, lo que nombra a un “centinela de piedra”. Rodeadas por un océano de frío, las cumbres del cerro convocan de 6000 a 7000 visitantes por año, de diciembre a marzo. Desde allí, conectándose a la Web vía satélite, transmite la cámara que ofrece una de las vistas en Internet más altas desde la superficie del planeta, en el campamento base de Plaza de Mulas, a una altura de 4500 metros. La operación del dispositivo se realiza con la conducción de un artista plástico argentino, Miguel Doura. El paisaje encuadrado por la cámara muestra la montaña, y más cercanamente a los senderos e instalaciones del campamento; La imagen se renueva cada tres minutos ~desde 10 am hasta 8 pm, hora argentina (01 pm to 23 pm UTC)~; Y puede llegar a acontecer que algunos visitantes montañistas se acerquen ahí a la cámara, para saludarnos.


    vista aerea de las cumbres del cerro aconcagua

    El vaho helado de las alturas


       Accediendo al sitio web, y reparando en sus menúes, se hacen posibles distintas navegaciones; desde recursos online con las vigorosas pinturas de Doura, pintor y montañista, hasta las capturas de cámara correspondientes a días y temporadas anteriores. La localización es: http://www.aconcaguanow.com/indice.php. Por cierto: Miguel Doura también pinta sus trabajos allí, como que una de sus series tiene como tema principalísimo al Cerro Aconcagua. Y la galería de arte donde el pintor expone sus obras, está allí en el corazón de los Andes. Viene a ser un Record Guinness: la muestra de arte contemporáneo más elevada en la tierra, en Plaza de Mulas, de camino a la cumbre máxima de América y del hemisferio occidental.

       Las condiciones climáticas ahí arriba son una pega muy grande. El choque entre corrientes de aire provenientes del continente, con los fuertes vientos que vienen desde el Pacífico, hace cambios repentinos en la atmósfera de la Cordillera. Las temperaturas en la cumbre del Aconcagua nunca suben de la línea de -15º C. Se presentan tempestades de un instante al otro. Las tormentas descienden la temperatura aún más, por debajo de los -30º C. Uno de los casos extremos es el del “viento blanco”, que además de atacar con frío al montañista es limitante para la visión cercana del terreno, el horizonte desaparece, las distancias se distorsionan.

       Otro factor de prevención para tener en cuenta es el de la respuesta orgánica a las condiciones de baja presión atmosférica. Es recomendable una aclimatación de al menos dos semanas en alturas intermedias (de 2000 a 3500 msnm) para evitar la hipoxia hipobárica que es característica de las alturas extremas. La responsabilidad es de quienes afronten la aventura. Como refiere la información pública, han habido tamañas pérdidas de montañistas, en la procura de hacer cumbre en el Cerro Aconcagua. A veces no se llega a lograrlo, pero mientras que se llegue a intentarlo sin exponer innecesariamente la salud, ya está cumplido entonces el objetivo. El cerro va a seguir en el mismo lugar, hay que entenderlo, reconocer el límite: “Si más allá no tengo seguridades de integridad, ..hasta aquí llegué, puedo bajar y después volver las veces que quiera”.

    \Clicka aquí/ para conectarte con la montaña.

       Carga con pena el Aconcagua la dudosa divisa de una muy alta tasa de fatalidades personales que se acerca al 1‰. Esto no se debe a dificultades extremas para la subida, sino al gran número de montañistas que sin mayor preparación buscan la cumbre. Para alcanzar su gran altitud (6980 msnm), las pendientes moderadas no requieren, por la ruta normal, el empleo de técnicas de escalada. Muchos acometen la montaña con la expectativa de un objetivo fácil para el que no se necesita experiencia en trepadas. El transcurso de varios días de exposición a las altitudes extremas, sin embargo, pone al cuerpo humano en alto riesgo; no se trata de una trivialidad, alcanzar la cima no es así de fácil. Quien tome el Aconcagua a la ligera puede así colocarse en condiciones muy amenazantes para su supervivencia.

     Subnota
     Para las próximas temporadas: en 2015 están agregándose en la montaña 3 nuevos refugios de altura; y hay novedades también que implementan seguridades en los refugios de base, para monitoreo, control y seguimiento de los andinistas por parte del personal oficial.
     Fuentes:
    mendozaopina.com
    sitioandino.com

       La montaña cuenta, empero, con una dotación estable de gente expedicionaria que trabaja con previsiones organizativas. En la faz de la acción rescatista, quienes la practican la consideran como un verdadero estilo de vida y una forma de solidaridad, con la intención de cuidarles la vida y colaborar capacitadamente con los deportistas. Toda vez que una situación de alerta se manifieste: cuando todo duele, cuando el cuerpo quiere solamente descanso, se dan las señales bajas; es cuando hay que hacer caso de esas señales para sostener nuestra vida: la vida que queremos, concentrarse en ello, triunfarnos. La gente montañista desarrolla una excelencia sencilla, su sentido de la amistad es directo, dan la plena sensación de que es gente que realmente está con uno: «..la montaña, como la vida, es infinita y generosa y está hecha para ser compartida entre camaradas … lo importante no es la cumbre, sino caminar paso a paso hacia ella, sin someterse a peligros, porque conservar sano el latido es lo que le da sentido a la aventura.»

     Fuentes:
    aclimatacion::hipoxia.blogspot
    aconcagua::now
    mendoza::on::line/nota::99126
    mondoexplorer../patrulla::de::rescate
     
     Comments sobre esta nota en sus ediciones previas
    • Dr. Blogkowski, en 2007: Hola Sergio E. deberían de haber web cam, en muchos lugares del mundo, no con la intención de vigilar -a menos que sea para el bien del lugar- de esta manera muchos podremos estar allí a pesar de la lejania. Saludos
    Anidarte, en 2009: Muchas de éstas lecciones deportistas deberíamos aplicarlas directamente a nuestro quehacer diario, la vida día a día, …seguramente los resultados serían otros.


    Sergio Edgardo Malfé

    Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, diciembre de 2014.   



    gandhiji verdadero vital
    2014/11/13, 6:08 pm
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     Gandhiji, decididamente verdadero y vital

       Mahatma Gandhi, precursor de la Independencia de la India, concitó, por sus pensamientos y acciones, la admiración y el respeto globales. No solamente entre quienes podrían estar junto a sus valores y su política, sino hasta en sus ocasionales enemigos. Hacía cotidianamente sus tareas hogareñas, y se hilaba y tejía su ropa. Acostumbraba ir a las reuniones políticas, con sus labores, y las cumplía mientras atendía al mitín y las discusiones. Los menesteres referidos son importantes dentro de su filosofía política: Gandhi demandó un cambio de actitudes en las clases mandantes y favorecidas.

       Hay dos principios fundamentales en sus ideas: “Satyagraha” y “Ahimsa”.
     “Satyagraha” significa La Fuerza de la Verdad. “Ahimsa” significa No-Violencia.

      Y aquí estamos, ocupando algunas líneas sobre el Doctor Mohandas K. Gandhi, no porque yo crea del todo en las directrices de su pensamiento, sino porque se ocupaba metódicamente de la verdad. En el decurso de su historia personal, Gandhi experimentaba en su humana individualidad la vigencia de sus ideas. Preconizaba el respeto y amor universales, la unidad de todas las formas de vida; era decididamente creyente en la verdad y realidad de Dios.


    fotograma del film Gandhi

    ℑ del film Gandhi


       Escribió: «La religión debería impregnar todos nuestros actos. Entendida de este modo, no se identifica con ninguna secta. Es esencialmente la Fe en un orden moral que gobierna al universo. Trasciende al hinduísmo, al islamismo y al cristianismo. No los sustituye, pero los armoniza y les da un contenido de verdad.» Otras consideraciones aparte sobre lo que es “verdad”, la definen como aquello que nos habilita el conocimiento, abriéndonos el acceso a la historia esencial, a diferencia de las apariencias de verdad o verdades convenientes, las que hacen parte de una historia de hechos, p.ej: los así llamados “Hechos Políticos”.

       Ahora bien, los hechos políticos, incluso los que Gandhi concitó, me hacen colegir la siguiente ponderación sobre La Fuerza de la Verdad, como cabalmente acertada: “Para que la verdad se exprese, tiene que actuar, en primer término, sobre el mundo: si no actuara sería como si no fuese. Sin voluntad de comunicación y, por tanto, de eficacia, no sería posible ninguna voluntad permanente de verdad. En segundo lugar, la verdad se desarrolla dentro de las conexiones del poder, que constituyen la condición de la existencia dada del hombre que la piensa. En tercer lugar, en el hombre que conoce hay una fe en el impulso,
    sin el cual no sería real la búsqueda de la verdad. Pero todas esas condiciones se tornan destructivas: la verdad parece desaparecer cuando su eficacia se vuelve autónoma, cuando la fe que impulsaba hacia ella se convierte en poder y se transforma en algo absoluto”.
    (JASPERS)

       Tornando a Gandhi, estas son afirmaciones suyas sobre el Satiagraha:
     «Un devoto de la verdad no puede hacer nada contrario a su devoción. Debe mantenerse siempre en la línea correcta, y cada vez que se equivoca, debe confesárselo a costa de cualquier cosa, y afrontar lo que deba ser afrontado.»
     «El hombre cesa de desarrollarse cuando la autosatisfacción se apodera de él; en consecuencia se vuelve inepto para la libertad.»
     «La firmeza no significa debilidad ni odio; y jamás violencia.»

       Con un fuerte sentido nacionalista por detras de su posición universalista, autónoma y pacifista, tuvo que retirarse de la escena pública en varias ocasiones. A pesar del amor a su pueblo y a su patria, su conciencia le impedía acompañar acciones populares belicosas y degradantes. Creyó por esto, que una tarea política educativa debía priorizarse, junto a las luchas populares justas.

       Se recuerdan, en la India de hoy, los acontecimientos que en Africa y en su tierra protagonizó, en la lucha por los derechos políticos y la independencia, desde fines del siglo XIX hasta 1948, cuando cae asesinado. La fecha del crimen, 30 de enero, es Día de la No-violencia y la Paz, desde 1964. Por su liderazgo, Gandhi es un Padre de la Patria, pero muy distinto al de otras naciones; se caracterizó por un rechazo sostenido y contundente de la vía armada para darle solución a los problemas políticos. Con gran ascendente en el movimiento independentista indio, en contra del colonialismo británico, impulsó la desobediencia civil, el boycot económico y administrativo, las marchas y manifestaciones pacíficas, la huelga de hambre, y sufrió encarcelamientos por esas acciones de resistencia; fue la figura carismática que llegaba al corazón de sus seguidores.

       De la cuestión del Ahimsa, algunas de sus expresiones:
     «Decir que la vida se encuentra en la vida tiene un hondo significado. El hombre no puede vivir, conciente o inconcientemente, sin cometer un “-himsa-” superficial. El simple hecho de vivir –comer, beber y moverse-, incluye necesariamente algo de “-himsa-“, la destrucción de la vida, minuto a minuto. Por lo tanto, el voto de “Ahimsa” es fiel a su Fe, si el sentido de todas las acciones es compasión. Si evita con lo mejor de si mismo la destrucción de cualquier criatura, trata de salvarla, y permanentemente trata de liberarse de la espiral mortal del “-himsa-“.»
     «La identificación con todo lo que vive, es imposible sin una autopurificación, sin autopurificación la observancia de la ley de “Ahimsa” no resulta más que un sueño vacío; Dios nunca puede ser comprendido por quien no es puro de corazón. Autupurificación, por lo tanto, debe implicar una purificación en todos los aspectos de la vida. Y la purificación de uno debe, necesariamente, llevar a la purificación de quienes lo rodean. Pero el camino a la autopurificación es difícil y pausado. Para alcanzar la perfecta pureza, es necesario liberar totalmente de los elementos pasionales, el pensamiento, la palabra y la acción. Estar por encima de opuestos como odio y amor, atracción y repulsión.»

       No estaríamos sino haciendo una observación provista por discípulos y admiradores de Gandhi, al declarar que un consenso pleno con ideas tales como las de “alcanzar la perfecta pureza”, y “liberarnos totalmente de los elementos pasionales”, no se condicen con el autodesarrollo del decurso vital que regular y humanamente podemos lograr. La verdad de ese genio pacifista llega a ser educadora sin dejar de ser polémica: En sus enseñanzas contaba influyentemente la pasión que el decía rechazar, pasión que su devoción a la verdad le proporcionaba. Casi se pudiera decir que aparentemente estaba Gandhi en una búsqueda de beatitud personal, en el obtener una elevación ascética. Esas intensiones están figuradas en sus principios sobre la sanación de cuerpo y alma, pero en la religiosidad: «Sólo aquel poder perfecto (el de la palabra, logos, o energía vital), es capaz de restablecer la salud. Todos los métodos de estimulación externa actúan sólo en la medida en que cooperan con la energía vital, y carecen de todo valor en su ausencia.»

       El pacifismo del Doctor Gandhi no le impedía plantear disciplinamientos sociales, decía: «Ninguna reforma es posible, a menos que los educados y ricos acepten voluntariamente la situación del pobre, viajen en tercera clase, se nieguen a disfrutar de las comodidades negadas al pobre, y en vez de aceptar todas estas dificultades, agresiones e injusticias, como algo dentro de la lógica, luchen por su extirpación.»

       De él se ha dicho: “Las generaciones del porvenir, difícilmente podrán creer, que tal hombre en carne y hueso, haya transitado alguna vez sobre esta tierra”. La influencia sumada del Mahatma -sus ejemplos y pensamientos- se aplica en todo el mundo conocido. Orientó durante el siglo XX, y moviliza actualmente, a personalidades y organizaciones sociales igualitarias y liberadoras.

     «Cuando yo desespero; recuerdo que a través de toda la historia, la modalidad de la verdad y el amor ha triunfado siempre. Han habido tiranos y asesinos; y ellos por un tiempo parecen invencibles; pero finalmente siempre caen -piénsenlo: siempre-.»

      Referencias:
     Attenborough, Richard : su film Gandhi, 1982
     Enciclop’ Univ’ Espasa Calpe, 2005.
     GANDHI, Mohandas Karamchand; Mis experimentos con la verdad; Kraft, Bs.Aires, 1967.
     JASPERS, Karl: sobre el pensar de Nietzsche; Sudamericana, Bs.Aires, 1963.
     Revista INDIA; Chivilcoy, 2002.
     WikipediA: Mahatma_Gandhi


     * Nota: Este artículo (actualmente reeditado) sobre el Mahatma estuvo publicado (enero de 2007) en un sitio de blogs que cerró en octubre de 2014.


    Sergio Edgardo Malfé

    Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, noviembre de 2014.   




    estampitas-palacio-editorial-jabon
    2014/10/12, 12:00 pm
    Filed under: agua-en-vasos, Fusiones, Narrativa | Etiquetas: , ,

    Enjabonar palacio, estampitas editoriales


    «..por la pura inercia de una desilusión antigua e irreparable..» Gabriel García Márquez, El otoño del patriarca.

    jabon_palacio2b

    Va acompañado por el crujiente siseo
    de sus pies que rozan la moqueta, busca:
    «¡Pero, ..en algún lugar tiene que estar!», anda
    el sujeto bajo los grandes pórticos,
    en habitaciones conectadas donde
    la gente se comporta con protagonismos.
    ¿Cómo va a ser que él encuentre ahí, en
    tal palacio de vecindad, de bruñidos muros?

    jabon_palacio

    Mirando lo que dicen va, piensa
    que se la actúan muy áspera los parientes criticones.
    «Como si una desvestida tosquedad fuese
    el que yo encuentre al jaboncito legítimo.»
    En las ocasiones opresivo cinerarias, él dice
    que ante las dominaciones, su fénix fosforece.
    «¿Y por qué estás tan contento, jaboncito?»
    ¡Eso es!, a ver lo que arguyen los hermanos..

    jabon_palacio1

    ─Tal vez así sea, chicotazo─, los avatares
    le asestan: ─practíquenos el renacimiento─.
    (En algún sentido acomodémosnos
    para lo que como continuidad pueda donársenos).
    ─Queremos verlo zapateando─.
    (Con mucho garbo y celeridad, preparado el implemento,
    avanza el sujeto por los pasillos).
    ─¡Oh, esto es concreción de espaldas diferentes!─, (dicen).

    jabon_palacio2

    «Se trata aquí de un conjunto informativo
    que replica una asociación de imágenes y texto.»
    Y a los avatares fraternos,
    a los recursadores de redes sinápticas, el sujeto les repite:
    «Una asociación adelantante atracrecida
    de imágenes y texto sin provecho representativo.»
    ─¡Lástima que nos das!, es concreción de
    las mismas similitudes diferentes─, le han dicho.

    jabon_palacio3

    «Es una pena
    que nuestro lombardaje
    se parezca tanto
    a sus espejos.»
    ¡Uh!, este sujeto.., tiene su tiempo abierto,
    su cantil ascendente repleto
    de enlodamientos declataratorios,
    ¿qué se le canta ahora?.. Quiere saber si tuviese
    algún lugar donde verter su vista, dice,
    «que le sale con violencia mucho arte por los ojos»,
    con gran piedad temblorosa lo confiesa…

    jabon_palacio2a

    ..En las ocasiones opresivo cinerarias,
    dice él que ante las dominaciones,
    ..su fénix le fosforece.│

    Enlace a una expresión anterior de la Blog que se relaciona con esta Entrada : Grado de arribo en índice uno


    Sergio E. Malfe
    Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, octubre de 2014.


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