Hipersalenas


control! control!
2017/05/24, 9:39 pm
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   Control control

 (tiempo de lectura: 10 min’)

   Fueron los vecinos a buscarlo, entraron por las ventanas a la casa del Jovatito Luna; salió él disparado fuera, y también a través de una ventana. Los vecinos a los gritos: “Agárrenlo, que se escapa”. Después de no lograrlo, todos se acostaron en el cesped, pasaron la noche ahí. Una ambulancia vino para asistir la emergencia… Pero ahí viene él, entra Jovatito Luna en el Salón de Honor, ámbito ilegible donde lo hemos incluído. Está vigilado ahora por cámaras en la Circunscripción de Control. Lo reconocemos, ya está más gordo, y se ha vuelto un solitario. Nadie de los Controles quiere tomar posiciones; nada de encauzarlo y/o encausarlo; nada de eso, queremos evitar una distorsión contraproducente, peligro convivencial que puede ser generado por una intervención nuestra.

   La vida le va a reparar el desvarío al Jovatito. Apoyo ya tiene a la distancia; nadie quiere salir lastimado. Y se le entregará una distinción que lo acredita como Bardo Total. Pero no queremos verlo mucho; los Directivos de Controladuría dicen que nos haría daño el darnos cuenta del punto desgraciado al que se puede llegar, de inutilidad e invalidez. El discreto respaldo que los Controles le damos, se asienta en toda la influencia de largos años, con sesudos asesoramientos secretos que nos han fortalecido. A través de una breve ceremonia, asombrosamente parecida a sí misma, ha recibido el Bardo Total su medallita, y con el documento certificatorio en mano se dirige ahora a la audiencia:

   “Considero que sería una ingratitud de mi parte no decir algunas palabras de agradecimiento, para esta demostración que registro y valoro en toda su dimensión. Esta hermosa medallita que me han obsequiado, será para mí la joya más valiosa, no lo duden, por lo que esta distinción significa, y por provenir de quienes con ella han querido testimoniarme su simpatía y su afecto. Mucho de lo que se ha hecho y mucho de lo que queda por hacer, residen implícitos en este certificado que hoy recibo, lo hago en la cesasca rosusca de haber cumplido honestamente, con los deseos fundantes que me fueran encargados. Agradezco por todo ello a las autoridades de la Circunscripción, a mis colegas, y al personal auxiliar en sus diversas categorías. Tengo bien en cuenta la colaboración que siempre me dispensaran, restándome sólamente excusarme ante quienes de palabra o de hecho pude haber faltado u ofendido, con linternas en otras ocasiones, y en ciertas luces con viva voz tonante, dando paso fotogénico a los jóvenes que nos suceden. Sean ellos como soldados que en pleno fragor de la batalla reciben la orden de sersava; a la retroguardia los derive la Controladuría, es la cosa más natural del mundo. Pues de repente uno se da cuenta que ha dado, ..un salto en el vacío. Parece una situación anómala, pero no nos apresuremos a juzgarla, sólo es una consagración de jugadores en preparación del tironeo; juego que aún no ha levantado interdicciones, pero es menester producirlas. Tengamos en cuenta que con imágenes de los jóvenes, ha estado un mercenario recorriendo la zona, para instruir a los comerciantes, que les nieguen abastos con distintas excusas: ¡Deprivación para los corpirrúneos juveniles de este período! De veras hay que sorprender al caudillejo en flagrancia, y prohibirle el enfundado penoso y deprivador. ¡Paso fotogénico para los juveniles en marcha hacia una clara demolición retrógrada! Poco tiempo hay, ya sea para entender todo lo que tiende a desidentificarnos, o para poner mucha identidad en juego. Es evidente que el mundo está mentalmente trastornado, no es para menos…; fíjense en el asunto de las guaridas fisca..” Llegando la retórica del Bardo Total a estos momentos declaratorios, de entre la audiencia se levanta un personaje extrañamente semejante con su propia ausencia, lo increpa:

   -Oye, Jovatito: ¡¿Por qué no te callas?! Bájate de ahí; ¿o te gusta la gresca? Dinos para qué viniste…-
   Uno de nuestros directivos emerge para moderar el cuadro, se dirige a toda la concurrencia:
   -Bien por la pregunta; pero todos nosotros, ¿sabemos para qué estamos aquí?-
   -Estoy sin ganas-, comenta Luna, el Bardo Total: -No quería presentarme en la ceremonia. Una de las cosas que más me ocupa la mente es preguntarme: ¿adonde me he metido?-.
   -No responde lo que se le ha preguntado-, aporta uno de los nuestros, un Control en subrogancia.
   -Atiendan un poco, amigos y discípulos predilectos-, retoma así Jovatito: …-Palpitemos las vidas que compartimos en nuestros lugares reales; la tierra, la gente. ¿Sería acaso la Circunscripción un lugar real; nos convoca identificaciones veraces y saludables? Escisiones de pseudoausencia; casi nada con vida. Si se tiene alguna inquietud constructiva, se prenden entonces las comodidades sersavas del personal enfermo. Es cierto que un buen número de accidentes fatales se anticuajan, por el honor de esta celebración.., aunque esto siga siendo un desastre tras otro. ¿Qué queremos, que retumben los emergentólogos?-.

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   -Usted, ¿qué esperaba?-, dialoga nuestro Directivo con el homenajeado: ..-Ya ha visto el Bardo Total que está todo sucio y abandonado. No importa nada, ¿eh, Jovatito?; una nada que no es negativa, es nada. ¿Sabe usted para qué está aquí?-.
   -Estoy como el moco negro de un caballo viscoso. Les cuento, dilectos concurrentes: Le daba golpes y lo intentaba, pero no había caso, al principio no la podía mover, estaba agarrotada-. Alzó entonces Jovatito su mano derecha, el objeto de sus intentos, nos la mostró en una representación, como engarabitada e inmovilizada, y continúa emitiendo él sus agradecimientos, al tiempo que sostiene su gesto: ..-Es una conspiración, me han puesto en otro brete; retroguardiancia que troza todos los instantes en cubos menudos, proporcionales al propio meñique de quien oficie para ello; pero favor de salvar los deditos, deben hacerlo con cuidado..-
   Los Controles tuvimos que intervenir; con el megáfono recomendó uno de los Directivos: “Ajústense al Programa, tomen las partituras, que ahora está indicado el Concierto Tusígogo; vamos adelante con la tosida”. La audiencia a los gritos: “Es un terrorista; que no se escape el rojo; ¡comunista!”. Jovatito Luna también grita con el micrófono: “¡Me quieren matar; este mundo es cuadrado, ya tengo suficiente de él; déjenme!”. Interpusimos los armatostes, escudando la partida del Bardo Total; y por megáfono: “La ley dispone un cesasqueado para estas incidencias; él cuenta con su certificado, y con la medallita; puede rosuscar cuanto desée, qué vamos a hacerle. ¡Control, control! Los ciudadanos tomen las partituras y comiencen a toser”. Jovatito le solicitó al Directivo el megáfono; quiso despedirse de su audiencia, dice que a él no le hizo bien seguir la corriente, y ya desde la calle se prodiga con volumen en un fraseo ronco: “Es preferible ser uno antes que ser otro”.

Sergio Malfé; Morón, Prvcia de Buenos Aires, Argentina, Abya Yala; Mayo de 2017




conversacion-ciclistas-paquetes
2017/04/20, 5:17 pm
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  Los ciclistas paquetes y nosotros

En un local perdido, livianamente curiosos, ahí nos poníamos a escuchar: Conversación con el vendedor de vestimenta varonil, sobre la importancia de ciertas botellas; porque la ropa ahí se contextualiza con la potencia de algunos aromas, con hechos de consumo suntuoso y notorio, con las bebidas añejas y caras.
 
Veíamos las botellas, en tanto conversaban finamente el cliente y el muchacho vendedor. Este joven señor se destaca como muy profesionalmente integrado, de un perfil afín con las tendencias principales de la corrección ciudadana; comportamiento adecuado, igualitario, modernista. Desembocaba la charla en el tema de las bicicletas.
 
Suponemos del discreto cliente, que murmurando hubiese requerido, con modestia, ropa conveniente para hacer más distinguidos sus pedaleos. El vendedor descolla con que él emplea su bicicleta para ir, para venir. Alguien de los nuestros dice: “Bueno, vamos hasta la esquina”. Carece de importancia el que fuéremos o no a la esquina, pero hemos dejado de estar interesados, de todos modos, por aquella conversación.


4 paquetes con impresos



[En este argumento hay 4 “señores paquetes” (cuatro, al menos).]

.. “cosas sin importancia, de las muchas que se acumulan desordenadamente en el recuerdo cuando se pone uno a pensar en un domingo tranquilo”. Franz Kafka


Sergio Malfé; Provincia de Buenos Aires, Argentina, Abya Yala; Abril de 2017




rarezas jornada singular
2017/03/20, 8:40 pm
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  Rarezas de una jornada singular

Mi salida diaria estaba llevándome cómo a tiro de fusil desde mi vivienda, a una buena media hora de marcha llana. Reparé en un asunto que hay en el vecindario: tiene una casa con rasgos particularmente originales. Y realmente es una arquitectura rara. En el contexto se destaca con una cúpula que es lateral en lugar de ser techo: Mochetita saliente para el frente de la casa, y cuenta con reflejos de un revestimiento vítreo. Se localiza ahí algo digno de ser visto: un híbrido bonaerense entre casa de estudios y colchonería. Buen lugar para escribir yo una carta, dentro de una habitación sobre la vieja salida de carruajes, un piso alto en la esquina. Pienso que escribiría líneas dirigidas al alma de mi vida, contándole la surrealidad del sitio: Si lo visitas y se te da por recorrer el solar, hay una puerta que por asquerosa resulta rechazante, pensar en abrirla es disgustante, inviable.

PieterBruegel_TorreBabel_detalle

Y el sótano resbaladizo donde deslizarse y caer; las superficies pulidas te llevan al fondo como por un embudo de vidrio; unas pocas saliencias rugosas mantienen a la visitación en sus cabales. Por suerte para mí, al salir de esa casa provechosa, se me iluminó un crepúsculo dorado, tiempo de nueva vida. El sentimiento me hizo caminar por calles varias y encontrarme con facetas incidentales, cómo fue con los vendedores callejeros de fruta. Se me había hecho tarde para retornar con el almacenero las botellas dentro de mi bolsa, y además tomar un ómnibus, y trabajar con las páginas amarillas de las guías telefónicas que también llevo en la bolsa. “¿Y va a poder hacerlo?”, me preguntaba al pasar el vecino Glubio, un señor acomodado con quien nos conocimos en andanzas de runfla callejera. “¿Cómo que no?”, le respondo: “Mi recorrido es por patios internos con jardines, acá nomás, en un área con muchas calles y pasillos que conozco desde mi infancia; delo por hecho”.

Entonces me alejo de Glubio, y arrimaré a otra conversación; es en mi patio; toda gente conocida, chicas y muchachos en su abuelidad, un agrupamiento de vecinalia que conozco bien, pensamientos sin máscaras. De mis intentos letrarios se conversa. Intercambiamos decires, en los que se procede con una instancia previa de las mías: el caso de las siluetas troqueladas: “Eran páginas con el recorte de una silueta humana cada una, de los torsos..; ¡a vos te hablo..!”.
Cierto es que un poco me ausentaba, medio cansado, y la pesada bolsa, casi caigo con todo por el embudo del sótano en la casa rara.

Es Cecilia, mi compañera del banco de la primaria quien me está aguijoneando: “¡Eh; a vos te hablo de los torsos en tus troqueles; ¿por dónde andás?!”. Y agrega Cecilia con risueña ironía que yo no le parezco un intelectual. “Ese es todo un tema, amorosa”, le respondo con una gravedad que la hace reir, y reimos por un buen trecho. Igual se me hace aparente otra rareza de la singular jornada: Mi compañera tiene en este ahora la nariz rara y colorada además de chata. ¿Qué alergia tendrá o que estará oliendo para que se le ponga así la nariz?

La Ceci está ciertamente coruscando en el instante siguiente. Relacionalmente creativa, con su mentalidad rápida y plástica, dejó de prestarme la atención debida, medio que ella está atendiendo en foco las alturas expansivas de la charla. Me encuentro apartado de eso, pero podré reconectar con la comunicación grupal, a través de un comentario que inserto en el interesante diálogo de generalidades y ocurrencias que se comparte. Lo hago inventando un gesto escénico, el de rascarme la oreja derecha con la mano izquierda por encima de la cabeza, y le digo a mi gente: “Si me permiten el rescate de alguna capacidad funcional mía por la realidad: ¿No les parece absurdo que a esta hora de la jornada haya tanto humo; qué estarán quemando en los barriales?”.

Se produce por mi gesto y acotación, un retorno de la atención específica que la vecinalia conmigo de entrada había emprendido. El patio con todos sus ojos me está viendo, y también escruta en los aires. “Efectivamente hay mucho humo”, opina cayendo en la cuenta el abuelo más joven. Sensación de extrañeza, atentos todos ellos; casi escucharíamos el apercibimiento, un ruido como de bochas que cayesen por una tronera. Cecilia me entusiasma: “Vos sí que contás las cosas como son, ¡pero tenés que ocuparte más de lo que pasa con la gente que querés!”. Un general asentimiento respalda la ponderación de mi compañerita de banco. Me digo en silencio: “¡Esta chica; Cómo si yo quisiera a alguien!” En fin, me anoticio que la concurrencia está raramente cavilosa y mirándome, con las puntas de las lenguas listas, en la intención de decirme algo y en un buen momento pensativo. “A ver que me dicen”, les mascullo. Y algo que significa para mí un destacable acontecimiento, es la propuesta moderada que se me hace en el patio, que continúe yo tomando distancia de cualquier cosa adventicia, dale, y que siga conduciéndome en la tarea de contar lo que es.

“Realidad: cierto día la quebraron en mil pedazos, la cabeza fue a dar allá, la cola aquí y nosotros no conocemos más que uno de los trozos desprendidos de su gran cuerpo; Océano libre y ficticio, sólo real cuando se le aprisiona en el rumor de un caracol marino”. Carlos Fuentes

 


PieterBruegel_TorreBabel_detalle

 

Referencia de la imagen: es detalle recortado de la obra La Torre de Babel, pintura de Pieter Brueghel, el viejo. Un artículo en WikipediA informa sobre este cuadro; enlace

 



Sergio Malfé; Provincia de Buenos Aires, Argentina, Abya Yala; Marzo de 2017




_cerebracion humana _exclusion social _nota libro
2017/02/17, 10:00 pm
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Neurociencia Cognitiva y Psicología del Desarrollo
Nota de reseña sobre una publicación:

LIPINA, Sebastián; Pobre Cerebro: Los efectos de la pobreza sobre el desarrollo cognitivo y emocional, y lo que la neurociencia puede hacer para prevenirlos Siglo XXI Editores, Buenos Aires, 2016. 

portada libro

   Es un volumen muy interesante; estudia la vulnerabilidad social desde la perspectiva de la psicología del desarrollo y la neurociencia cognitiva. Presenta un panorama de las situaciones mundiales y regionales de la pobreza general e infantil.

   La pobreza enferma prematuramente, troncha globalmente los proyectos concretables de vida digna, distorsiona las vidas con factores estresantes. Con ella se hacen inseguros los contextos hogareños, escolares, y comunitarios. Se condicionan así injusticias y crueldades en las normas, valores, creencias y expectativas de las personas y sociedades. Por la pobreza se altera el desarrollo infantil con la afectación de situaciones estresantes. Si las situaciones se hacen crónicas, la organización de los sistemas neurales sufre obstaculizaciones, asimismo el aprendizaje, y la convivencia social.

Poblaciones con vulnerabilidad social 

   Los procesos de autoregulación neurobiológica y psicológica, pueden afectarse en el período crítico de los primeros años de la vida humana, y no surgir convenientemente en las posteriores etapas sensibles, ni a lo largo de toda la existencia: Vidas humanas sometidas a mecanismos de destrucción, ..¿acaece esto por la pobreza?, ..¿o por la bestial inequidad en la distribución de los recursos?; p.ej: La acumulación de riqueza, en una parte minoritaria de la población mundial (menos del 1%), supera en cantidad a las posesiones del 99% restante.

 Multidimensionalidad 

   Hay mucho para hacer: La recuperación de las personas con capacidades cognitivas y emocionales deterioradas es posible. Las evidencias actualizadas sobre la plasticidad neural que son provistas por la neurociencia, abren oportunidades para intervenciones constructivas; se alejan así las ideas que atribuyen irreversibilidad a los daños. Pero el factor decisivo para enfrentar los problemas causados por la pobreza, sigue siendo el de una organización socioeconómica y cultural con la exclusión social cómo consigna. Por esta suma de condiciones, el encuadre del fenómeno debería ser transdisciplinario: Sociología, Neurociencia, Ética, ..Educadores, Trabajadores sociales, Psicólogos… Como referencia directa, p.ej: Las experiencias científicas propias de Argentina que en el libro se documentan tuvieron comienzo con estudios conductuales, sumándose al trabajo los experimentos neurocognitivos, y el empleo de novedosas técnicas para la obtención de neuroimágenes.

Epigénesis neural 

   Las oportunidades para activar la plasticidad neural, reorganización y aprendizajes, dependen del bagaje filogenético y de las variaciones en cada individuo. Biológicamente no hay diferencias entre nuestros cerebros y los de los cazadores y recolectores prehistóricos. Pero la herencia está expresándose en cambios contínuos, debidos a las relaciones que se tengan con el medio ambiente: “..las experiencias tempranas adversas pueden modificar la organización de los sistemas de autoregulación, y esa modificación puede rastrearse en el nivel molecular, cambios en la actividad genética de las células nerviosas” ..

 Deprivación material, emocional y social 

   En nuestro cerebro tiene más peso el aquí y ahora que el panorama de largo plazo. Hay un desacople entre nuestras situaciones socioeconómicas estresantes y el tiempo evolucionario natural. La activación crónica de los estresores ambientales, y la falta de una nutrición conveniente, impactan, incluso desde antes del nacimiento, sobre la constitución y el desarrollo del cerebro; y este conjunto de factores condiciona las posibilidades de las personas. Al ingerir nutrientes del tipo necesario y en la cantidad suficiente, se previenen trastornos neurales y autorregulatorios. Es recomendable no ir más allá de lo necesario y suficiente, no llegar a las demasías. Cada nutriente de tipo distinto influye sobre diferentes sistemas neurales. P.ej: si el hierro faltase, esto provoca alteraciones en el control inhibitorio: cambios en la velocidad de procesamiento y en los patrones correspondientes de la activación electrofisiológica inhibitoria, que se sitúa en las áreas frontales del cerebro.

Modificación por entrenamiento y educación 

   En el diseño y la implementación de acciones para contrarrestar la sistematización de la pobreza, las intervenciones deberían concretarse en diferentes niveles de integración, e incluir las ideas, normas, valores, creencias; es decir: los factores espirituales que generan la inequidad social. Las iniciativas necesariamente deben incluir controles adecuados y sistemas de evaluación. Los programas que en el libro se ponen como ejemplo han sido determinados, en mayor o menor medida, por el contexto cultural en el que se implementasen. La historia de instancias prácticas más significativa que está reseñada en el libro de Sebastián Lipina, es la de los programas de investigación, experimentación, y entrenamiento llevados adelante desde 1995 por grupos con su incumbencia. Son aproximadamente quince estudios propios, sobre distintos terrenos, los enumerados en el capítulo “Intervenir desde el conocimiento: la ingeniería del cambio”.

   Los resultados de las intervenciones multidimensionales, demostraron que el desempeño cognitivo de niños en condiciones de pobreza puede mejorarse, si se aplican los conceptos y las metodologías propuestos por la neurociencia y la psicología del desarrollo. Cabe destacar que las variables de análisis, empleadas para relevar las situaciones sociales y las características de cada niño, demostraron capacidad explicativa, sobre las observaciones descriptivas de los hechos y resultados experimentales en estudio, y sobre la evaluación de los impactos logrados por las intervenciones; es decir: La identificación de variables sociodemográficas y ambientales permitió, en cierto caso, la optimización del diseño interventor activante de oportunidades para el mejoramiento cognitivo en las pruebas con niños. Y, después de las sesiones de entrenamiento, pudieron asociarse éstas, en evaluaciones controladas, con mejoras en diferentes tareas con demandas de atención, memoria de trabajo, planificación, etc. En otro caso, se verificaron diferencias significativas en las pruebas experimentales, importantes efectos en desempeños cognitivos medidos, que estaban asociados con la disponibilidad en el hogar de los cuidadores hacia los niños, p.ej: si les contasen cuentos regularmente (enlace ).

Regulación de estrategias 

“Obra de tal modo que uses la humanidad,
tanto en tu propia persona como
en la persona de cualquier otro,
siempre a la vez como un fin,
nunca simplemente como un medio”

Immanuel Kant

   Entre las propuestas del capítulo con las conclusiones del estudio, Sebastián Lipina escribe: “El verdadero desafio es transformar la desigualdad en equidad”. Desde luego que ésta llamada a la acción es súmamente válida para América Latina, región de desigualdades extremas. “Pobre cerebro” está sólidamente centrado en la información técnica, muy a la usanza fáctica de las latitudes imperantes. Claro está: lo tormentoso del tópico en la obra quizá no aliente las expansiones comunicativas. “Sepa disculpar el lector el eventual exceso de términos técnicos”, apunta el Doctor Lipina. Sin falta entonces, desde los laboratorios y academias, échese más leña al fuego. Además, y por qué no, con la sencillez de alguna astilla que se le sume, sea posible sostener el ardor de la cerebración humana, y con más justicia.


Para saber más..
Clara introducción pedagógica al estudio del desarrollo humano en un google site
       •Link
Informe de UNICEF: El estado mundial de la infancia 2016
       •Link
Historia y descripciones de las técnicas de neuroimágenes en EnciclopediaSalud.Com
       •Link
Mal gobierno en Argentina: Recortes en el personal científico del CONICET, impidiendo así desarrollos como el aquí reseñado. Página12 del 15/02/2017
       •Link


 Sergio E. Malfé
 Argentina, Abya Yala; Febrero de 2017



poema concreto la vuelta
2017/01/21, 8:54 pm
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Poema Concreto La Vuelta
en su preorden disipativo

   Esto se me dice, que hay gente que querría hablar conmigo; ¿a quién se le ocurre decir algo? Bueh.. Contemos para ello con que empléemos modos básicos de entendimiento cultural, establecidos en función psíquica, que nos permitan comunicarnos y actuar adecuada y humanamente. Además del aspecto simbólico de esos signos, podemos también considerarlos como singulares enfoques apreciativos, que, al cernirse sobre los sectores de la experiencia que tengamos, delimiten formas sémicas aleatorias. La citada singularidad morfológica se puede ver en un ejemplo de lenguaje:: el lexema “vacación” podría no denotar nominalmente un tiempo de diversiones y paseos, sino la acción de la ternera que ya bastante adulta está “haciéndose vaca” (una frase verbal). Junto a esto es de tener en cuenta la concatenación que se aplique entre los componentes, si fuese en modo básico o en un modo de preorden disipativo. Un ejemplo térmico de la posibilidad mencionada, modo disipativo, sería: “la empieza crítica, la casa ante la vacación”. En tanto que la secuenciación básica quizá fuese: “ante la crítica, la vacación empieza en la casa”. ¿Qué provecho tendría esto?

poema concreto redirecciona lectura(s)

nuevas configuraciones y estructuras .. multiplicidad .. no hay desorden sino un orden diferente

   De acuerdo con los descubrimientos físico-matemáticos de Ilya Prigogine, las irregularidades y la falta de equilibrio en un sistema pueden entenderse como un orden distinto al preexistente, o al menos como la probabilidad de su concreción en el porvenir. La vida, con su multiplicidad y su riqueza de comportamientos, y la diferencia entre el pasado y el futuro, no son hallables en una estabilidad inmutable. La falta de equilibrio también es orden. La misión del hombre es, en alguna medida, ayudar a mantener el movimiento del cosmos y de la vida misma. Habrá apertura hacia el futuro cuando los hechos no estén causalmente determinados por la estabilidad de las estructuras en funcionamiento. Con su preorden, nuevas funciones surjan, dando probable origen coevolutivo a nuevas configuraciones y estructuras. Dale, y que no se nos haga tarde.


Nota: Otros contenidos relacionados con éste, semántica y automátticamente seleccionados por WordPress.Com, tendrían acceso al pie de la entrada, si la misma es abierta en su localización singular, por este enlace: http://wp.me/pu9CK-1rQ.

 Sergio Edgardo Malfé
 República Argentina, Abya Yala; Enero de 2017



escena en instituto
2016/12/16, 1:14 am
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Instituto Superior de Ciencias Culturales
|narración escénica|


Si no se le concede ninguna atención, el tiempo no existe; todo recomienza por su principio a cada instante. Mircea Eliade


   En la parte de afuera había otras ventanas; edificios del otro lado de la calle, cercanos con la ventana del despacho en que ella se encontraba. Y es que Royi Lantrudi ha entrado enseguida en el toilette del cuarto de usos múltiples. Esas ventanas de afuera iban cambiando de ubicación, en unos movimientos horizontales. De esto hace más de veinte años. Y estamos muy cerca de esas ventanas movedizas, pues en una destreza actuacional que no teníamos prevista, se nos temporalizaron súbito: hasta estos momentos actuales vinieron las ventanas.

reverbero

“..hasta estos momentos actuales vinieron las ventanas..”

   También ahora ha venido a la oficina el profesor Paul Blehosta. Pone sus carpetas sobre la mesa, como antes. Va a correr la silla para sentarse en ella; primero ve que esté limpia. Saca de su chaqueta las lapiceras y espera.

   “En algún momento tendrá que salir del baño”, piensa Blehosta. Y toma nota de una frase sobre la que trabajará en su próxima performance colonial: “La ciencia nueva hace crecer mentes impredecibles, crecen aprobadas, con sus integridades doloridas”. Ya retorna Lantrudi, quien le dice: “Profesor, casi se nos ha hecho de noche, y tenemos programado otro corte de luz; así no vamos a poder trabajar, la sala ya está muy oscura” | “Hay que traer suficientes veladoras, es verdad”, acepta el profesor. “Bueno, le he preparado la tarea”, agrega Royi Lantrudi. Ha salido en tanto Paul a los pasillos, y está esperando al bedel, a quien ha llamado a voces. Su pedido resuena en los frios corredores desiertos de la casa de estudios. Lantrudi puede oir desde la mesa los pasos con que se ha acercado el bedel, y al profesor diciéndole: “No se ve un pito; algún otro candil; por favor, traiga algunas bujías, más luz”.

   Ha vuelto enseguida a la mesa de reuniones; retoma los oficios de Royi Lantrudi; y se acerca con los papeles a las ventanas del antiguo invierno, pero se sabe que esos son tiempos de ahora mismo; una cronología dispar está ocurriendo; se acerca el profesor entonces al resto actual del viejo día para apreciar el cumplimiento textual de la tarea. Son intentos de un añoso Paul Blehosta para leer en la penumbra los oficios que le ha administrado su colaboradora Lantrudi. No le es fácil distinguir los contenidos con la penumbra crepuscular junto a la ventana abierta. Con ojos entrecerrados se pudiese leer en una de las páginas: “La gente se quiere vengar”.

   “¿Usted hizo este informe, Lantrudi?, déjeme ver; las palabras están bastante musicales”. Un reverbero aromático penetra en el cuarto por la abertura, lo siente Paul, quien con extrañeza continúa ojeando.. “¿Espectacularismo, actuaciones troperas?..Ahá, ..que así se quiere vengar la gente. Suena bastante bien todo esto. ¡Oh..!, aquí tenemos la iluminación que necesitamos”. El bedel ha traído una palmatoria con sus velones encendidos y la ha depositado sobre la mesa. Los docentes toman asiento sin premura, agradeciéndole al empleado su atención. “Magníficas bujías”, comenta Paul Blehosta: “Las cosas de antes no son como fueron las de ahora, que no duraron nada. Pero atendamos lo nuestro”. Gustosamente Royi Lantrudi se dispone de inmediato para la discusión colaborativa.

   Se escuchan pisadas en el piso de arriba. Royi apoya sus manos sobre los papeles desplegados, cuestiona cordialmente las consideraciones del profesor: “Creo en su ciencia cultural, profesor, pero ha visto usted sonoridades, palabras musicales en mi borrador. No era esa mi intención para un asunto que es seco y grave: Ataques inusitados sin motivo aparente, violencia metálica. Con este poco de luz, por favor, léame un poco mas lo que he preparado”. Paul Blehosta señala la instancia sonora del momento; dirige arriba una mirada presagiosa con la que luego pasa a inquirirla; desde el enfoque al techo de la sala vuelve los ojos hacia su colaboradora. Los pasos que se oyen no llegan a ser violentos, son notorios esos taconeos, pero pretieren agresividad. Enarca una de sus cejas Paul, y dice: “Es como si saltasen para caer, de arriba abajo sobre sus tacones, como si inócuamente quisiesen comunicarnos algo”. Royi Lantrudi sonríe al apuntar: “Son las clases del licenciado Armonía”. Un sobreetendido risueño disipa la inquietud. Puede abocarse Blehosta sobre las páginas.

   Con una lectura rápida, murmura circunspecciones luego el profesor: “…Se quiere vengar la gente..; ya veo el punto suyo, Lantrudi; ..con represalias desplazadas sobre cualquiera, ..con impactos espectacularistas, ..en actuaciones troperas”. Blehosta manifiesta interés: “Esto tiene gancho real, Royi, pinta usted el brete de las habilidades competitivas, ya estoy viendo cómo lo describe al cuadro: competir por seguridades diferenciales, con el incremento justificativo de una venganza indiscriminada. Es algo peligroso y gravitante, ¡pero bah!: adocenados y pobrecillos en la soledumbre, en la presteza de sus hilvanes para el instante”. Royi Lantrudi mira hacia el techo que continúa siendo un tablado para los discretitos taconazos; más cerca ella, dice susurrándonos: “El buen humor desnuda las tonteras que hay en las costumbres. Más cerca: “¿Querrán vengarse porque existir les es una condena?”. Blehosta y Royi Lantrudi levantan pausada y apareadamente una abierta mirada plena de contemplativa fijeza, sostén ocular como prevención.

   En lo cierto y concreto tenemos que se acallaron los taconeos. No se les caía el techo encima, pero tal vez sea el logro de un consenso espiritual sobre la ponencia en discusión entre los estudiosos, lo que haya infundido mayor discreción en las sesiones del licenciado Armonía. Y tal vez, con o sin electricidad, pasaren a ser aún más discretas las actividades en el Instituto. Royi Lantrudi y Paul disfrutan el instante de calma en la iluminación tenue de las bujías empalmadas sobre el candelabro. “Bonitos momentos, ..pero sin echarlos a menos”, masculla el profesor: “..prácticamente no llegamos otra vez a nada más que a otro comentario cultural. Igual tiene algún interés; es casi nada, pero no es un momento baldío”. Es Royi Lantrudi quien discurre evalatuoria y muy serenamente: “Es lo que hay, profesor Blehosta”.

   “Tal vez sea así nomás, ¿pero qué brete resulta?: Un circo adolescente, buooh, que no es el más propio de una comunidad que constituye sus rumbos y sus tiempos. La industria publicitaria se sigue desarrollando, concita un inmovilismo espiritual insultante, degradante. Sufragios por la ventanilla de atención a usuarios” | “Son duras sus expresiones.. Pero quizá tenga usted razón, profesor. Vivimos en un estadío bastante caótico; lo más constante es un estarnos situados en el veremos”. Paul Blehosta se zarandea en la silla, y argumenta: “Ese ‘veremos’ es otro rótulo para decir ‘esperanza’. Muy bien, es activable esa visión, fortalecerla y palanquear con la esperanza, apoyarnos ahí. Veamos también nuestras capacidades, palanquear en ellas, ¿qué nos permiten hacer? Quizá con palanquear se concreten en hechos los quizás. Ya ve, Lantrudi, una bonita incerteza, casi nada de tembladeral”.

   Hace un silencio flor ella, en tanto encarpeta el despliegue de las páginas. Blehosta sale de un momentáneo ensimismamiento: “Dígame Royi, ¿no ha sentido un aroma muy singular en el aire que viene de la calle? Podría ser que venga de los grupos electrógenos, estoy pensando, que le hayan aditivado aceite de ricino al combustible” | “¡Ah, ¿puede ser por eso?. El aire está raro, ya me había dado cuenta, creí que pudiera ser porque se están empleando veladoras, que estén perfumadas” | “No; se huele aceite de ricino, y creo que es así nomás; un recuerdo se me delinea, es lo que se respiraba en las competencias de aeromodelismo; iba yo de curioso cuando chico. ¿No le parece lindo aroma, colega?” | “Sí que está rico, ¡qué gracioso, combustionan aceite de ricino!” | “Permítame decirle aparte, mi querida colaboradora: esto de las velas y los candelabros me ha hecho ver una calidad maravillosa suya que antes yo lamentablemente no conocía. ¡Qué interesante! Me he despabilado al respecto: Su piel, Royi, se me ha destacado lumínica, y como un factor de atracción muy muy relevante”
   … “¿Cuáles son exactamente tus intenciones, Paul…, …al decirme todo esto?”


“..Hacer presente lo que está ausente, que las experiencias que ya existen pero son invisibles o no creíbles estén disponibles”. Boaventura de Sousa Santos.


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 Sergio Edgardo Malfé
 República Argentina, Abya Yala; Diciembre de 2016



faltaba mas
2016/11/04, 12:34 am
Filed under: agua-en-vasos, Cuentos Breves, Fusiones | Etiquetas: , ,

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Un día 4 de noviembre como el de hoy; en Tinta, Perú; se inician las acciones de criollos y aborígenes contra la dominación del absolutismo europeo en América. El movimiento emancipador de 1780 fue conducido por Túpac Amaru II, cuyo nombre de bautismo fue José Gabriel Condorcanqui  



 Pero faltaba más

   Yendo a la Capital una vuelta, pasé a visitarlo a mi amigo el español. Habiéndose establecido recientemente en el país, y con todo su entusiasmo, se correspondía él con las pretensiones de ese Buenos Aires farragoso que a mí ya en ese otrora me pudría. De paso me le había aparecido. Sentimental y al momento, me había dicho por el intercomunicador desde su departamento que lo alegraba mi visita. “Entonces no interrumpo nada”, le dije: “El día está muy lindo; ¿por qué no bajas?; te invito a desayunar en el Boulevard”. Luego de un corto silencio me respondió con una frase sonora: “¡Venga, Sergio, vamos a pasear al Tigre!”.

   Interesante perspectiva de aire libre, un recorrido por las riberas del Delta, quizá embarcando para navegar la isla. Con gusto pues, yo lo esperaba en su puerta de calle, y a poco lo ví venir. Se traía algo sorprendente para la contingencia de ese encuentro conmigo: un felino amenazante atado con una correa. Mostrándome los dientes, el bicho jalaba de la traílla como queriendo saltar sobre mi. El español lo acarició en la cabeza. Esas incorrecciones del amigo, cosas inconvivenciales que no me valen la pena, sin camino para solidaridades.

   Le dije “¿Cómo es esto?, es algo muy aburrido, ¿te das cuenta? Te esperé para ir juntos al Tigre, y no para dar un paseo con tu tigre. ¡Habráse visto!”. Tendría él todavía algún afecto vivo por mí que me alejaba caminando. “No seas cabrón, no te ofendas, che; aquí todos están locos” … “Es así, vos y yo lo sabemos, chapetón, pero no todos se dan cuenta; y cómo rompen, cómo perros y gatos”. Sólo fue una errante suposición de mi espalda la posibilidad aprensiva de que se me clavasen las garras del micifuz. “Ya está”, me dije: “Ojalá no tenga que volver por estos barrios; igual no hay nadie que me vaya a extrañar; pero faltaba más”. Evitación sopesada que sigo sosteniendo desde aquella mañana.


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 Sergio Edgardo Malfé
 República Argentina, Abya Yala; Noviembre de 2016



completo disfrute atroz intentemos
2016/10/10, 5:08 pm
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10 de octubre: Día Mundial de la Salud Mental 


 Completo disfrute atroz intentemos

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Disponga usted su aparataje
Captador de argumentos, con cuidado,
Que ninguna persona infidente se dé cuenta.
Sepa que hay ligazones entre las cosas
Y que éstas sobrevienen por aquellas;
No son decisivas las cosas sino los hechos:
Las azaleas sólo viven bien en la casa de la abuela;
Los pececillos suyos están dúctiles
Sólo en el lápiz que usted anime
Con sus sinceramientos.
Que no sean prensadas sus verdades,
Tampoco los mansos pececillos,
Bajo las muelas destructivas
Del contacto cocodrilo.
Haya fluidez en las tareas
Serias y cuidadosas que se emprendan
Para el ensamblado y control de las virulas.
Y se lava usted la cara,
Asista ante el espejo
A la iconización de su gesto.

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¿Quién querrá abrir la gaveta,
Para que salga el humo negro y denso,
Que todo lo impregna?
Que no se nos vaya a convertir en odio
El darnos cuenta de las historias falsas;
Sartas mentirosas de habladurías cortesanas
Sostenidas con sorna, a cargo
De mentirosos profesionales.
(Atendamos un hecho subrepticio:
Hay otros cajones escondidos,
Con cuerpos aún sangrantes dentro.)
¿Quién vocifera suavidades
Con giros rápidos y mortíferos?
¿Quién despedazar querría
Los espirituarios acendrados?
Contemos con virulas de alerta
Para estos momentos,
Pues una organización de amanuenses
Gravita en el contexto.
Ellos encarnan sus anzuelos,
Sondean y registran
Todos los datos ambulatorios
Y los notorios decires propios
Que hablen los candorosos
Habitantes del barrio.
::Resulta además que hemos detectado
La instalación atroz de peajes retardatarios
Que se jactan de ser piolas,
Inevitables y fatalísticos,
Pero son engorrosa y estúpidamente estopas
Planchaditas a la moda y malvivientes;
Horrendos trombos
Que quieren llevársela en cubetas.::

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Imposible redactar; los lobos;
..Y las criaturas de ojos celestes,
De todas las edades y géneros,
Objetivos de las preferencias públicas,
Situadas ellas regularmente por estos barrios
En el lado del mostrador que hace el despacho..
Pero que no sobrevengan aludes,
Detener las revanchas, mire y escuche,
Ambos lados de los rieles pampeanos;
Andando estamos sobre tierra nutricia,
Con botines y en borbollones continentales,
Fuerzas indomables, poderosos destinos
De agua sencilla y fresca.
Ya que es así, pulse el botón grande y verde,
Pues está gauchita la confianza
Que se comunica en un cambio de miradas.
¡Pero caramba!.., ¿acaso estamos en la ocurrencia
De solucionar nuestros malestares,
Los de toda una vida,
Por un acceso revelado que nos ilumine
Respiratoria y salvíficamente?
Ésta contínua y renovada pasión adictiva
Por la obtención de grandes impactos
Desde fenómenos aparentemente nuevos,
Es acreedora de consideración terapéutica;
Es un hecho que quizá se resuelva
Al organizar las recién descubiertas,
Auténticas y novedosas emociones
::organizarlas con frecuencia.::
Hay que recordar que no nos sería rechazable
La oferta de estar todos alegres y contentos;
Gran concordia en el compromiso.
La temporada comienza,
Y pronto serán las vacaciones;
En el helechal entremos,
Intentemos hacer nuestro
El amplio y completo disfrute.
Hay que pasarla bien, eso se impone:
Es el ánimo de estos tiempos,
Tanto en Panamá como en Bahamas,
En Londres o en cualquier otro refugio
Subdesarrollante y desregulado.
Y ocurre que las desventuras australes
Pueden seguir procesándose,
Nos son anónimas e inocuas;
Y nos quedan muy lejos las gentes y
Las calles de Argentina, ¿o no es así?


“Se quedan mis palabras en el aire | Como corchos en el agua”. Federico García Lorca


 Sergio Edgardo Malfé
 República Argentina, Abya Yala; Octubre de 2016

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casual descuido radialista

10 de septiembre: Día Mundial de Prevención del Suicidio 


  Descuido de radialistas


“.. parecía que el sol del último día se estaba ocultando
y que todas las almas se congregaban para el juicio final”.

James Joyce, Retrato del artista adolescente.

Se sumaban susurros sobre el motín en un lugre segun Tzogra

Se sumaban susurros sobre el motín en un lugre segun Tzogra


 Una radio transmitía, y el micrófono del estudio había quedado abierto; tal vez fuese un descuido del operador. Eran tres personas al menos; una de las voces era de mujer. Mencionaban con entusiasmo un evento artístico con público selecto, que hubiese acontecido en la Ciudad de Santa Fe; algo de eso se entendía, y había sido fascinante la función.

El instante estaba hablándose
debajo de la escalera,
al lado de una puerta excelentada.
Se dijo que el imaginar ciertas cosas,
en juegos mentales para pequeños grupos,
hará que pasée o no pase un caballito
por la costa silvestre muy cuajada
de rositones que la rococan.

 Algo así se me hizo entendible de lo que hablaban. Vale aclarar que una buena parte de lo que decían consistía en un cruce de susurros simultáneos, los que curiosamente cambiaban de registro: esa gente producía tonos agudos y graves en la parte de los diálogos que aparentemente querían ocultar de otro personal en la radio, pero no sabían que alguien externo estaba oyendo su conversación.

..«Habría que ver si es o no conveniente,
con vocación de astucia,
un poner en curso estas movidas.
Igual tengamos bien arriba las cabezas:
A poner intermitencias en la lámpara
de los ojos rectores del muchacho;
que el mirador lo baquetée con penumbras y luces,
lo mueva garreando y de costado al barquito anclado.»

 Parece contar ese ámbito radial con ventanas enfrentadas; trasluces opuestas en la habitación.

Menciones de un proyecto vecinal se tiraflojaban.
Se me hizo así que había otra casa
con 3 personas dentro,
con verdadera verdura al fondo.
Un anuncio al frente dice “Fonda del Campeonato”.
Se me caramboló casa provinciana, en agradable paraje.
El buen tono afectivo del lugar me tejimaneja recaladas
sólidas, compasivas, pero a la vez aterrorizantes, en
una actual catenaria y gravitante, de escucha cruzada.

 Una especial dedicación comentaria pude captar en el personal incidentalmente audible en el descuido; alababan ahí toda la obra cinematográfica de Tzogra. Y especiales consideraciones de excelencia tuvieron para una peli que Tzogra estaría haciendo con el tema de un famoso motín en un navío militar, puertos lejanos, obra aún sin terminar.

 Sergio Edgardo Malfé
 República Argentina, Abya Yala; Septiembre de 2016

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deteccion de sierpes
2016/08/11, 10:12 pm
Filed under: agua-en-vasos, Notas | Etiquetas: , ,

  Detección temprana y respuesta rápida

Vista aérea del milenario Montículo de la Serpiente, en el actual Ohio, Usa; Es antiquísimo arte de pueblos originarios; Linck Photo

Vista aérea del milenario Montículo de la Serpiente, en el actual Ohio, Usa; Es antiquísimo arte de pueblos originarios; Linck Photo


“.. empecé a sentir un cierto gozo y a mirar en torno mío, con algún interés, a la extraña tierra en que me encontraba”. Robert L. Stevenson, La Isla del Tesoro

   No se trataría de tomar precauciones con el tan mentado “huevo de la serpiente”, sino de controlar preventivamente lo que algunas veces es el resultado de una cópula colectiva, de una verdadera “patota” de serpientes, bocha en la que cantidad de hembras y machos de especies venenosas se enriedan en su procedimiento reproductor. Mucha atención entonces, a precaverse de “los huevos de serpientes”. Atención con las nidadas viperinas… En montoncito van dispuestos los huevos que pone la víbora hembra; estos son depositados en lugares protegidos, a veces en resguardos subterráneos. Tienen el aspecto de un huevito de ave, aunque sus cáscaras son blandas, y el desove generalmente es numeroso, un conjunto de huevos. Los ejemplares de ofidio surgen cuando los huevos hacen eclosión, a 40 días aproximadamente desde su puesta.

   Se valen por sí mismos desde el momento de su nacimiento: Viboreznos de un sexo u el otro que son capaces de procurarse por su cuenta el alimento. Están dotados de ponzoña y dispuestos a atacar si alguien se les acerca. Antes de alimentarse con sus víctimas, las sierpes las inmovilizan con su veneno neurotóxico. Pero para todos los ejemplares, sean pequeños o adultos, hay un círculo de peligro cuyo radio va de acuerdo con el largo de la serpiente; el círculo de peligro abarca aproximadamente la mitad del porte del ofidio. Para todos los casos, mientras conserve usted la distancia, no sufrirá mordeduras ofídicas. Si eventualmente llega a padecer un accidente ofídico, no deje de beber agua, y recuerde que el suero es el único remedio. No adopte los consejos de sus vecinos y desoiga usted ladridos circunvecinales; no sea usted consecuente de esas fuentes, pues podrían conducirlo a la adopción de medidas sanitarias inútiles y contraproducentes, como la ingesta de vino con ajo machacado y sangre de cresta de gallo: El suero antiofídico es el único remedio. Por su acción sobreviven a los accidentes ofídicos un 95% de los atacados, sobre una estimación mundial que actualmente ronda los 3 millones de personas que cada año resultan mordidas por víboras venenosas.

   Los machos de víbora buscan a las hembras en la época de celo, se guían por el olfato. Y en esto de sus percepciones, anotemos que adolecen de una pobre visión, y su audición es nula, pero captan las vibraciones, p. ej. las de aquellos pasos que usted transite, al acontecer estos en un terreno infestado por sierpes. En las regiones tropicales las serpientes están plenas con todas sus actividades durante el año entero. En las zonas templadas, en cambio, pasan por un período de hibernación, con sus funcionamientos muy restringidos. Pero algunas serpientes en los inviernos suelen movilizarse, si se producen días tibios. La activación por causas térmicas comprende la totalidad de las funciones de estas especies predadoras: merodeos, gestación, producción de ponzoña, etc. Las implicaciones del cambio climático podrían considerarse en un sistema que enfoque higiénicamente la amenaza ofídica como una de las emergencias del calentamiento global para pueblos no afectados anteriormente por dicha fauna.

   Si una especie peligrosa es detectada invadiendo intrusivamente un terreno, hay un limitado pero oportuno período de ventana, para que el control de la especie sea efectivo, con vistas a la erradicación del peligro. Para que sean eficientes los esfuerzos erradicativos, han de tomar en cuenta la alimaña en todos sus estadios vitales: Atención con las nidadas viperinas… Se encuentran relativamente cercanas al punto en que se haya avistado una sierpe. Para todas sus funciones individuales, las serpientes ocupan superficies que no superan las 3 hectáreas; aunque se han observado como algo más extensos los merodeos de ejemplares en sus fases juveniles. La actividad juvenil hace crecer el territorio infestado, y pueden así ampliarse consecuentemente las probabilidades de accidentes atroces, miseria y horror. La prevención contrasta como un escudo más conveniente, con respecto a las víboras en un territorio, frente al control y erradicación de una infestación que se haya asentado. La criptosis de las serpientes con su entorno hace que puedan estar presentes en un lugar y aún no haber sido detectadas. Los rasgos generales que distinguen a las ponzoñosas son: una cabeza achatada y triangular, separada del cuerpo por un cuello; una notable separación hay también en las colas, con un adelgazamiento abrupto de éstas con respecto al cuerpo; y los ofidios presentan escamas puntudas en la piel de sus cabezas, en contraste con las placas redondeadas que cubren las cabezas de las culebras. Otro contraste notorio es el de las pupilas, que en los ojos de las especies venenosas son transversalmente verticales con respecto al plano de sus mandíbulas; son en cambio redondas las pupilas en las culebras no venenosas, que son generalmente más discretas y no dañan a la gente.


“.. en algunos sitios vi serpientes, y una de ellas irguió la cabeza sobre un peñasco y me silbó con un ruido muy semejante al zumbar de una peonza. ¡Qué ajeno estaba yo de pensar que era un enemigo mortal y que aquel sonido era el famoso cascabel!”. Stevenson, Ibid.

 Fuentes
  • Abalos, Jorge W., ¿Qué sabe usted de víboras?; Eudeba, Buenos Aires, 1964
  • Gran Enciclopedia Universal Espasa Calpe, 2005
  • Herpetology Congress Abstracts [pdf], 2008.
  • Moncaut, Carlos A., Medicina casera..; Revista “Todo es Historia”, Nº 324, Buenos Aires, julio de 1994

  •  Sergio Edgardo Malfé
     República Argentina, Abya Yala; Agosto de 2016

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