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restaurar-frio: …”buscando, ..gozne, ..novios, ..divorcio, ..hallarla, ..llevársela, ..tolerante”…
2009/04/22, 5:58 am
Filed under: agua-en-vasos, Fusiones | Etiquetas: ,

23 de abril, Aniversario de las muertes de Cervantes y Shakespeare, Día del idioma hispano.


La restauración de un frío.

Translation of the crest, as a guideline: “..looking .. hinge .. courtship .. find .. carrying .. tolerant..”
Traduction de la crest, à titre indicatif: “..recherche .. charnière .. cour .. trouver .. prendre .. tolérante..”
Traduçào da crista, como uma indicaçao: “..procurando .. dobradiça .. namorados .. encontrar .. carrega .. tolerante..”


la herrumbre de esta luz fósil que se retuerce
Augusto Roa Bastos

   Fue como te lo cuento ahora: Ella no habría querido ocultarse, sólo que estuviera olvidando convivir conmigo, como que hubiese dado comienzos en otros ciclos. Vivíamos en la casa familiar, un departamento céntrico en un séptimo piso. No parecía que la siguiésemos buscando, y con nosotros teníamos una heladera que contaba entonces como veinte años. Ya había trabajado mucho…

   …Una vez se le salió la puerta. Nos la quedamos suspendida de las manos. Se le había picado la chapa abajo, y se había desarmado la bisagra. Le di arreglo con un taco de madera, que puse a presión por dentro del armazón; y que funcionó, después de mucho trabajo, para que sobre el nuevo gozne girase la puerta, y así poder cerrar la heladera.

   Al poco tiempo, mi suegra me pidió que la pintara a la heladera. La pintura original se había saltado, y en algunos lugares se veían manchas de óxido. Entonces con paciencia, yo le apliqué pintura blanca nueva con un rodillito, y quedó bastante bien. Estas tareas me distraían de la investigación nuestra; con mi suegra removíamos todo el tiempo la casa, para tratar de encontrar a mi señora, desde hacía mucho que éramos novios.

   Y ya que estaba, me dijo mi suegra, podía yo hacerle un cambio de burlete, y ponerle una nueva guarnición, para que así cerrase bien la puerta, y no se formase tanta escarcha como estaba haciendo. En verdad, la heladera formaba mucho hielo, por la humedad externa. Pero no solamente lo formaba porque el burlete viejo no cerrase bien; sino que con los años, tienen que trabajar más las heladeras para enfriar igual que cuando nuevas; y así se formaba ese hielo costra, en lo que antes del divorcio era el congelador en las heladeras.

   Entonces fue que le cambié el burlete, le puse nuevo, y así mejoró algo. Usé un aparatito con múltiples clones, reproducido en unas pinzas forradas con almohadillas. Pero no se puso de 10 la heladera; aunque el motor trabajaba un poco menos, porque había mejorado el cierre. Lo que hice, además del nuevo burlete, para que la puerta quedara bien cerrada, y así no entrase el aire caliente, fue sujetarle una goma (que había sido cámara de una rueda de bicicleta del padre); la amarré a la manija de la puerta, y al cerrarla, enganchaba la goma bien tirante, en un herraje que le había puesto en el costado a la heladera. Así las cosas, el gabinete estaba pintoresco, y el funcionamiento era como para ponerle un 7 por lo menos; con todo el trabajo que costó…

   …Anduvo así cerca de un año. Lo que pasó fue que a mi suegra se le había ocurrido muy precisamente, que necesitaba una heladera con freezer. No estábamos acompañados de otras personas. Y ella hizo los trámites necesarios, para que su hijo el mayor, que ganaba bastante dinero por su profesión, le regalase una heladera él, una heladera con freezer. Fue despues de unos meses, y para pleno verano, en navidades, que por fin llegó la nueva; y así la otra heladera, la de aquellos arreglos de un año atrás, quedó desconectada y arrumbada en un rincón del departamento.


fria conservación de lecturas

fria conservación de lecturas


   Fue objeto de conversación el qué iríamos a hacer con el armatoste. No la podíamos esconder en ningún sitio. Entonces hablábamos con mi suegra de venderla. Yo por mi lado fui preguntando a alguna gente, si no necesitaban una heladera usada; pero parecía que no se interesaba nadie. Sin embargo, la voz se había corrido. Hubo algunos dichos sobre lo ciertos que estábamos, mi pareja seguía en la casa, y conseguiríamos hallarla. Y no habían pasado veinte días del cambio de heladera, cuando una mañana nos despierta el timbre de la calle. Un muchacho me dice que viene a ver la heladera.

   Luis era empleado en una verdulería del barrio aquel, venía con gafas de sol. Le interesó comprar la trabajosa heladera vieja, y le resultó buena al verla, a pesar de todos los remiendos que tenía. Era de considerar que estuviese más presentable; en consecuencia, me dispuse a limpiar bien la heladera. Ya que Luis me había dicho que después a la noche, iba a venir con alguien para llevársela. La limpié bien por dentro y por fuera, para que el muchacho estuviera contento. Es un buen muchacho, me atendía bien cada vez que iba yo a las compras en esa verdulería.

   Vinieron a la noche. Luis me dio la plata, de la que después gasté en cosas para la casa; y metimos la heladera en el ascensor. Esos pesos nos vinieron bien, porque mi suegro no nos estaba pasando la cuota de alimentos. Los acompañé abajo para facilitarles la salida, a Luis y a su hermano, quien venía para ayudarlo a transportar el peso de la heladera hasta donde Luis vivía, que era a cuatro cuadras. Por las calles, algún desastre había sucedido. Pero igual se la llevaron. También estuvimos antes conversando de todo un poco con Luis, que me contó algunas cosas.

   Habían pasado diez días desde la noche en que se la llevaran, y mi suegra me contaba que en la verdulería, al ir ella de compras, el muchacho le estuvo diciendo que estaba conforme con la compra de la heladera, que estaba funcionando correctamente en su casa, desde el momento en que la habían echado a andar. Pero de veras no pudiéramos precisar quien lo decía; sobre que yo también me mudaba.

   Aquella noche, cuando conversábamos con Luis, él me había informado sobre una buena novedad: su compañera estaba esperando familia. Y eso que era tan hermoso para ellos, a mi también me estaba dando una alegría especial. Porque yo pensaba, que en los días aquellos de verano, la mamá y la criatura por nacer, …me imaginaba que pudiesen aliviarse del calor, con algo fresco de la heladera que Luis había llevado. Una satisfacción por la heladera esa con la que algo tuve que ver, en su restauración. Algo que ver con esos afectos ciudadanos, por entonces y ahora refrescados.

   Por otra parte, serían otros motivos especiales de contento, encontrar adonde se ha metido mi señora. Y que esta historia tuviese hoy algo que ver contigo. Puede que ella haya entrado en otro edificio, quizá ahí donde vos vivís. Está lista como para casarse otra vez, dice mi suegra que conmigo. Acostumbra enfriar con hielo sus lentes de sol. En la nueva vivienda tendremos comida con manteles, otra gente vecina. El edificio es más compactado que aquel. Miramos donde se pudo haber metido, adonde se conservan comestibles. Lo que habría que hacer es un discernimiento, desde el patio interno, en cuanto a los pisos. Y apreciar en cual de ellos hay la mayor actividad fría pero de convivio y tolerante. En esas estamos.

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3 comentarios so far
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Muy buen relato totalmente exento de ficción…jaja me divertí al leerlo y reconocer todo lo que se hizo con esa pobre heladera que seguramente aun funciona.Es increíble las mañas que un trabajador de clase media del 3er mundo debe darse.Lo he visto a mi papá hacer tales arreglos a la heladera (todos los nombrados) y protestarle a mi mamá por querer comprar una con freezer.
y… ¿sabés qué? bien necesitaría yo que hoy me arreglasen la mía, que aunque con freezer y todo,necesitaría una cámara vieja de bici en la puerta ;-))
Excelente página, Sergio…exitos.

Beso cordobés

Daniela

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Comentario por Daniela

A Dani una manopla restauradora de heladeras le va a venir de periquete. Yo quería reparar el pie de la img, diciendo q’ es una “bibliograFRIA”, pero las flores están ahí para mi mamá, ella lo mira todo, creo. ¿Y de la historia en la historia, la indagación con la suegra, quizá detrás de la dueña de las gafas frías, qué diría usted, bienvenid@. SM

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Comentario por Sergio Edgardo Malfé

[…] incluyendo a las de la albahaca preceptora, por su operación obraron variadas y necesarias composturas sobre una pluralidad de […]

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