Hipersalenas


ArticulacionesDelLarvario/: …”:audiencia, :ciudad, :participemos, :paralelo, :agravar, :trascribo”…
2009/08/08, 4:06 pm
Filed under: agua-en-vasos, Cuentos Breves, Fusiones, Narrativa | Etiquetas: , ,


Translation of the crest, as a guideline: ..”:hearing, :city, :participate, :parallel, :aggravate, :transcribe”..

         Articulaciones del Larvario

   En el inicio de la conferencia de los viernes en el Club, es una nena quien toma la palabra. Le pone vías a esto un señor con gorra azul, bigote oscuro con canas, quien levanta ante todos un micrófono inalámbrico, en una acción marcial, y cuando la atención de todos instantáneamente se fija en ello, se lo alcanza a la nena.

   “Distinguida audiencia: va a ser mi Papá el que les va a hablar enseguida. Yo tengo que contarles, que cuando veníamos al Club, nos encontramos con una cabeza muy grande. Teníamos que ir despacito; la ruta estaba medio cortada por los bomberos, ahí donde es el cruce de las vías, enfrente de la Quinta Bruja”.

   En el Club oíamos a continuación, el aparecimiento fuera de micrófono de unas palabras. Nos resultaron desguarnecidas e inoportunas. La audiencia consideradamente giraba sus cabezas -y con gestos de esfuerzo ceñudo-, por aceptar y comprender la interrupción. Llegábamos a oir que una persona le pide a la nena que dé algunas precisiones sobre la cabeza, como era de grande, si hacía algo…

   “Era más grande que una cabeza, hablaba…”

   “Antes que nos digas como se portaba la cabeza, decinos como era de grande, ¿grande como qué?”

   “Era grande como un camión, no se movía, pero estaba sobre la calle y miraba a todos los de la ruta que pasábamos por ahí delante. Los bomberos cuidaban que los autos pasasen al costado, habían marcado un caminito, no querían que nadie parase”.

   “Muy bien, ¿y qué entendimos cuando pasamos y oimos lo que decía la cabeza?”.

   “¡Papá!; ¡si no se entendía casi nada!. La voz era muy fuerte y muy honda, ¡vos lo dijiste!, que sólo comprendías algo sobre “sanitarias”.

   Es entonces cuando el papá le hace al señor de la gorra azul unos gestos, para así poder tomar el micrófono, a lo que el coordinador accede.

   Ya está el hombre hablando:

   -Es como mi hija dice: Retumbaba la voz de esa presencia extraña, pero no decía “sanitarias”, sino que eso se podía entender, porque reiteraba otra articulación, que intercalaba entre esas voces profundas, parecía querer decir algo como “shanitarias”, o quizá era “ya ni estarías”, quien sabe-.

   El orador ha hecho una pausa, es claramente una vía distinta la que está buscando tomar. Así lo indican sus pestañeos y el ampliamiento de algunos pasos que da. Está como aguardando una quietud, y como su hija ya está sumada a la audiencia, entonces recomienza, siempre semejante a si mismo, dice:

   “Este suceso por el que pasamos al venir al Club, también nos está comunicando que hay algo permanente: Son situaciones de espíritu que tendrían un ciclo, como todo en la existencia, ciclos de lo perdurable -respirarlo esto-, ciclos para la espiritualidad y asimismo para lo sobrenatural, ¿habrá tal ciclo? Conocerlos, conocer la gran altura y el abismo, las distancias -nunca alcanzaría la persona-, conocer esos ciclos, arriba-abajo todo claro, abrirlos, al menos en lo que se pueda. Hay unos dibujos sobre la vibración, el infinito, uno, la realidad… El problema del dibujo es que hay una persona que no se muestra. Y yo andaba
por la Ciudad Grande
, queriendo hallar ahí a esa persona tal vez. Fue así como entré a ver a la Ciudad y a este tiempo, como un juego con piezas en un tablero. Eso es lo que quiero contarles”:

.."y asumen una partida propia"..

.."y asumen una partida propia"..

   -Perdón Papá, mirá: Ahi viene uno… ¡Oh, ahí viene uno de los fumadores! (es la hija quien hablaba)..: -No entre, no entre con el cigarrillo, no puede entrar aquí todavía, espere, ya se abrirá para el público-. Y el hombre entraba de todas maneras, se sentaba en un rincón, tranquilo quieto miraba al piso.

   “Se muestren o no, sean -como las del señor fumador-, algo infractoras sus conductas; de todas maneras, quien sea puede estar tranquilo. Hay leyes, regulaciones, códigos, para que participemos en la partida. Hay símbolos, historias que han hecho costumbres, representaciones -mucho de esto, y voceros que hacen las representaciones precisas, descriptivas-, todo ello como siendo partes de una tranquilización, y con tecnologías que se agregan para hacer las partidas más interesantes. Pero si pensamos en el valor propio para nosotros de esos símbolos y costumbres, muchas veces la única actitud madura que nos queda, es la de una desatención civil para la apelación que conducen. Jugada tras jugada, conquistitas y banquetes; “también hay que aprovechar y divertirse”, ¿no es cierto que eso se dice? Así los trebejos de pronto cambian de color, y asumen una partida propia, como adversarios de su color anterior, y no se entiende contra quien juegan, aunque en gran medida se muevan contra si mismos.

Una de las piezas, o todas en distintos tiempos, juegan sin ninguna de las reglas previstas; es entonces como para averiguar en que dimensión sigue la partida. Porque la plasticidad de las jugadas -y lo mismo sucede con la geometría del damero-, sugiere que los elementos y la partida misma, han pasado a un universo paralelo. Lo más interesante está en el tablero sobre el que se hacen las partidas. Porque es imprevisible: un escaque puede distorsionarse y cobrar otro tamaño del supuesto. En grandes áreas del damero rampante, dentro del mismo, encontraremos sólo la apariencia, porque está destruido, y a veces la carcoma también tiene borradas las apariencias de las casillas. ¿Cómo estabilizar las cosas en un basamento que no está bien? Para agravar más este querido cuadro, se busca hacer anatema de quien no quiera participar de toda la maravilla en el despropósito”.

   Continuando el orador del Club, nos decía que su discurrir era también para proponernos la impresión y distribución de una conveniente selección de sus trabajos: “Los podríamos ensamblar en un libro, y lo lanzamos con un coloquio que organizamos, completamente ficticio, al que trascribo en el Blog“.

   Dos ratones muy atentos quedaban acompañándolo, y seguían oyéndolo, uno a la izquierda y el otro a la derecha, cuando el discurrente, con voz que él humillaba, estaba sumando: “No podría decir que el juego en el tablero carcomido sea malo, pero de la sombra de esas calamidades, sí que lo puedo decir”.

                  La imágen del Amatl es por foto de Lara correa
      SEM -en Morón; 2009, agosto 7-.



Internauta: Para Decirme Como Va Esto, Arrimar Un Comentario↓, o Encaminarme Mensaje Por ⇒ “Contacto” ⇐. SEM

Anuncios

4 comentarios so far
Deja un comentario

[…]    El ámbito completamente vidriado adonde estaban las estatuas, tenía como techo una pileta de natación con fondo también transparente. Las estatuas cubiertas de oropel nos eran visibles desde la camioneta. Yo las había estado viendo y oyendo, con otra gente del lugar. Y en estas horas, vuelvo a verlas junto a Emilce, por encima de mi hábitat rodante. La techumbre traslúcida polarizada con doble blindaje de la camioneta, no tiene uso para cocinar, sino para ahora permitirnos visualizar el Ámbito-Exposición del Bicentenario. Con este producto vehicular ando yo en la zona; y ya le iba a decir, de mis transcursos, unos datos a Emilce, pero su lucidez espanta la intrusión de perplejidades. Despliega, para que yo lo vea, el plano de una de las estatuas. […]

Me gusta

Pingback por del-bicentenario: …”conurbano, ..establecer, ..plano, ..combinaciones, ..aparatos, ..perdamos, ..aclamando, ..concernimiento, ..autoelevativo, ..cómplices, ..corrediza, ..camioneta”… « Hipersalenas's Blog

[…]    «Son situaciones de espíritu que tendrían un ciclo, como todo en la existencia, ciclos de lo perdurable -respirarlo esto-, ciclos para la espiritualidad y asimismo para lo sobrenatural, ¿habrá tal ciclo? Conocerlos, conocer la gran altura y el abismo, las distancias -nunca alcanzaría la persona-, conocer esos ciclos, arriba-abajo todo claro, abrirlos, al menos en lo que se pueda» .. Así se arriesga en otras opiniones el orador, en ‘Articulaciones del Larvario’, otra entrada de Hipersalenas, ╔[IR]╗. […]

Me gusta

Pingback por fogosidades « Hipersalenas's Blog

[…] sachet de Yogur, entreverada también con la gente de las “cajas lentas”. Un señor que esperaba su turno, con el carrito que le desbordaba de productos, y que se percató de la mínima compra que la […]

Me gusta

Pingback por figuritas-consumo:..”supermercado, :exacerbar, :chica, :pasar, :otra, :avistador, :conversación, :tiempo, :peor”… « Hipersalenas's Blog

[…] -Articulaciones del Larvario- (un Papá orador en la conferencia de los viernes en el Club) […]

Me gusta

Pingback por cambiamiento-16 ..”considerar, rumbo, justo, reconocer, joven, refuta, lisonja, electores”.. « Hipersalenas's Blog




Son importantes para las Hipersalenas los comentarios, puntos de vista, propuestas; la conversación nos hará bien; usted tranquilamente dígame; bienvenid@.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: