Hipersalenas


azular-nochencelajada/:…”..:cumplir, :oficios, :bonachudo, :descansar, :tribales, :anteponerle”…
2010/07/16, 2:39 pm
Filed under: agua-en-vasos, Cuentos Breves | Etiquetas: ,

Azular de la noche encelajada      



Lo que te pido son tres tajadas del cielo   

Y un tronco de henequén,   

Un tronco sin brazos pero con corazón.   

Los-libros-del-chilam-balam-por-fernando-marrufo 
   

   En la escalera del atalaya, los trancos se habían hecho de una sonoridad contínua. El enero nocturno parecía haber entusiasmado al personal tribal de la guardia permanente, a los wadonshus. Esto se le hacía suponible a Huamán, en su camarote de la torre observadora. El problema estaba en que pronto debía él volver a la garita de contralor; la noche del carbón atmosférico parecía estarse resolviendo, pero no había seguridades. Por lo tanto, Huamán habría de cumplir pronto y nuevamente, con la hibridez del cargo observador: Retomar sus letanías, atender a las novedades disyuntivas que provocasen los cantos zopilotes, comunicarse con la Cancillería… Todo ello le reclamaba una mente plena a Huamán, y esto requería el haber contado con un buen descanso, para así cumplir con las tareas en la más completa aptitud de sus capacidades. Sólo que a su descanso le estaban haciendo un drama.   

   La noche se tajeaba por la agitación del personal wadonshu. Sus patachudas andanzas en la torrezuela selvática, y las oleadas de sus conversaciones párvulas, habían acometido el reposo de Huamán. Era una desunión para los oficios perínclitos con que los avistadores han de intervenir regularmente. Los ensalmos desde la torre no irían así a alcanzar los aclaramientos necesarios. La sobrevivencia entonces se pudiera poner trágica en todas partes. Se decidió Huamán a subir al mirador. Para nada bonachudo, se preguntaba con qué se estuvieran dando, ¿qué intoxicante los podía poner así a los wadonshus?.   

«..azularse otra vez en los ensalmos..»

«..azularse otra vez en los ensalmos..»

Escaleras arriba en el observatorio. Esquivó rápido las luminarias reflectoras. Sortear los charcos rojizos en las flotaduras del solado. No era un concierto pausado ni cantarín, aunque alguna cristalina fémina se oyese. Eran oleadas parlantes indeclinables en el mirador superior, después de la lluvia fosforescente. Pasó raudamente a la parte oscura del torrete observatorio. Se dieron cuenta entre los wadonshus de la entrada de Huamán. Pero al quedarse él ahí, en las sombras de la noche encelajada, en el silencio que mantenía, y en como se les había puesto veloz fuera de su vista; les dió comienzo entonces un atenuamiento en sus sonoros parloteos. El estaba mirándolos, por cierto, y a esa mirada desde lo oscuro hondo del enero nocturno, la iban sintiendo. Por la observación, el transcurso del bodrio tribal iba poco a poco moderando sus altisonancias. A pesar de la chamusquina, y de las copas en mano; por más embriagantes que fuesen los focos y los resplandores; igualmente se van dando correcciones en las combinaciones, comienzan a oir el silencio petirronco, perciben la observación quieta y fijada de Huamán, atenúan sus voceríos wadonshus, ya está, ..le pregunta uno de ellos:         

   “¿Por qué no se acerca a la parrilla, caballero?” Otro le suma envites: “Arrímese a picar algo. Dése el gusto, tome algo con nosotros”. No lo ven en la oscuridad adonde se colocó. La entrante muslodación de la selva los está calmando con el estridulado de los grillitos azules. Huamán les responde reflexivo: “Pasando están el dato, en eso estamos, así quedamos entonces”, y está mirándolos.   

   Hizo tramos arriba en la torreta, maltrato jolgadero para sus orejas, no lo dejaban descansar, wadonshus, perturbaban su descanso con parloteantes “EIO EIO”. Nubosidades negras se habían sumado a las precariedades de la noche del carbón, un desarreglo. Pero está pareciendo como que a los tribales se les estabilizase el roscado, ya en la madrugada, y como que quisieran acercarse hacia el borde de la torretona, al balconcito, la balconeada, azularse otra vez en los ensalmos rítmicos juntos y sanadores, con el ramaje danzante de la selva abajo. Y ahora, hacia la identidad del personaje que se les apareció, una voz agonista le está reiterando: “Venga a tomarse aunque sea una copa”. Y él torna a contestar: “Pasando están el dato, en eso estamos, así quedamos entonces”.   

Se retiran hacia sus camarotes

«..Se retiran hacia sus camarotes..»

   Huaman piensa: “Parece que quieren estar serios, ¿quién diría lo contrario?”. Los ha observado buenamente. Las oleadas de entrecruce parloteador se fueron aplacando; están llevando las cosas del desquite parrillero a sus bandejas, apilan cubiertos y copas, botellas y fuentes. Van conversando ahora bajito, por las escaleras abajo, se estaban pasando. Se retiran hacia sus camarotes. Es curioso que suceda entonces el corrimiento de las nubes y que la luna destelle en la madrugada. Los cargos de contralor encomendados tal vez se puedan reasumir. Con los timbres del ensalmo en la intensidad necesaria para efectuar el desatosigamiento, alcanzar los avistajes, disipar el espanto.

   Un cabildeo en el rellano de los camarotes; se han puesto a hablar los wadonshus. Uno de ellos está proponiendo darle a Huamán un tratamiento distinguidor, que lo consideren. La fórmula para anteponerle al dirigírsele, sería la de ‘Sanoser’. El wadonshu de la propuesta así lo plantea: “¿No estaría bueno; decirle por ejemplo: -Su Sanoser Huamán, entone usted su tan mentada égloga, la del grillo entre los bambúes-?” ..Y sí, que lo van a tener en cuenta, se lo van diciendo eso al ocurrente cuando se despiden, con sonrisas en sus gestos, como si ya estuviesen en otra cosa.   

Anuncios

Dejar un comentario so far
Deja un comentario



Son importantes para las Hipersalenas los comentarios, puntos de vista, propuestas; la conversación nos hará bien; usted tranquilamente dígame; bienvenid@.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: