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formutriplex~ ..”centrífugo, :fundiéndose, :sonrisotas, :sintéticas, :enormísimas”..
2011/12/16, 6:59 pm
Filed under: agua-en-vasos, Narrativa | Etiquetas:

Narración «Formutriplex»
«..el mundo seguía girando, el sol salía por el Este, la lana era blanca.» David Viñas, Los dueños de la tierra.

-formutriplex1, en sus ocupaciones:¯ ¯ ¯ ¯ ¯ ¯ ¯ 
Un trabajo más él había enganchado, una colocación procedente en la temporada, y en rodamiento común con otros cuerpos. Un trabajo donde él, con su aliento membranoso y crítico, tartamudeaba ahora tareas musculares, en los trenes tempranos. Tenía que solicitar, como todos los días, la eternidad del botiquín, y la provista de aprestos elevados.
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Así se representaba él en la nueva instancia, a los cuerpos alrededor: “Cómo papas cómodas”. Rememoraba él las palabras: “Engrudos, cambien de tanque las miradas entre las estrellas, bajo el cielo”. Versaba con el dicho íntimo a su recuerdo de enredos anteriores, los del mundo en el sustento del placer necesario.
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Rumbos de hidrolización chocaron en los vidrios; tuvo que meter su bolsa en la heladera, se encaramó con su chaleco reversor armero, y comentaba: “¡Siempre la misma y vieja discusión con la limpieza!”.
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Se afirmó un poco más en una tregua; aguantaba vaporizaciones conversadas por voces ociosas. Sin desmedrarse por esos sadismos sufrientes, está musitando al continuar: “Antes, al centrífugo”. Y sin acomodarse, cuestiona los equinos como inentendibles.
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-formutriplex2, del ámbito:¯ ¯ ¯ ¯ ¯ ¯ ¯ 
Otras cosas pasan en el arribo de un clima hermético:
Se disimulan pasos; allí hay ilusionarios, de aluminio entretenido sobre arenas catatónicas.
Se repentinan cartílagos, a veces, junto a olor de metales fundiéndose.
Los lavadores se reflejan, carbonizan siseantes a su instrumental más líquido.
Ojos densos dictan agarrotamientos. Asimilables celeridades niegan decrepitud.
Fatigas espejadas rojas que salen de la arena antigua, igualmente arregladas, como achocolatados cauchos se conducen, ¡tersas!, en el mundo duende.
Otros pegamentos resignados centellean de melaza, los han desinfectado esos sujetos que se acodan, en lo alto de chequeadas y zumbantes sillas plásticas.
Junto a olor de metales fundiéndose, a veces, se repentinan cartílagos.
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-formutriplex3, aparición:¯ ¯ ¯ ¯ ¯ ¯ ¯ 
Tan ocupada ella al llegar, tanto encaje y puntilla silenciosa. Dentro de los edificios y en la zona de los trenes tempranos, marcha desaprensiva: Ella avanza en su paseo por los corredores de cristales gruesos. ¿Cómo iba a saber que más necesitaba armarse que a sus sonrisotas?
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Con obsesión en las voces, con sus siseos maquinales, los lavadores aprestan sus redes crueles: Momificadores modernos, que conspiran bestialmente intrigas, para mentirlas de inmediato; en su oficio e instituto simulan sin tensiones estarse ocupados del paseo juvenil. Se falsifican, para ejecutar su servicio a la maquinaria momiológica del mundo duende.
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Con sueños clorados de verde, ella va en sus lanas espumosas, como si mordisquease brotes tiernos. Bajo sus pies, las suelas de burbujas sintéticas mullen al decurso.
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Los engrudos tienen oficiosamente preparada para ella, una eternidad beata, también a él se la anunciaban, mas es detenida por su alerta. El del aguante rememorador, el tartamudeante membranoso y crítico, arroja hacia los rodillos su chaleco rodelero de asperezas frenantes, los embota y atasca. No irán a cartilaginarla.
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Sencillamente; al unir sus dedos, ennegrecidos por las tareas de la arena, con las bruscas manos enormísimas que luce la paseante; y como si fuese en el interior de los detenidos ojos densos; él les formula: “Escúcheme la gente; nos habíamos perdido, el combibús la trajo mal a ella, estábamos de paso por aquí”.
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Sobreviene por aceptación unísona la reparación del trasgo. Efectivamente se alejan ellos dos. Y los cartilagófilos ya mochilean sus engrudos en tareas más normales.
¯ ¯ 


«Y del otro lado de ese insoportable olor a querosén, en la otra orilla, aparecieron los bosques quemados, negros, y los dos cabalgaron hasta que los caballos quedaron chorreados de sudor.» D.Viñas, Ibid.

 


Sergio Edgardo Malfé

Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, diciembre de 2011.   

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