Hipersalenas


maniobra-sorprendente..\ ..”oyendo, :adelante, :decisoria, :chaqueta, :curiosos, :obra, :partir”..
2012/07/01, 6:38 pm
Filed under: agua-en-vasos, Escenas, Fusiones, Narrativa | Etiquetas: ,


Maniobras Sorprendentes Anotadas


«… por lo tanto se debía admitir como normal y ejemplar el desequilibrio de las facultades, y como hipótesis patológicas todos los casos en que aquel desequilibrio fuese interrupto..» J. M. Machado de Assis, “El alienista”. 

 ..No podía dormir; ya era de madrugada, según decía mi reloj. Vine a la provincia, contratado para pintar unos carteles. En este cuarto que me dieron, allá arriba, hay un ventanuco de vidrios entreabiertos. Me llegaban desde esa altura murmullos, en voces finitas, que indudablemente me concernían. Eran dos personas, dialogaban provocando mi atención, su charla era para que yo la escuchase. Monté una pirámide con los muebles, subir y entender lo que hablan. Ahora traigo al anotador «las palabras.» Dijeron que son las mias, recortes, «palabras» que he perdido en el camino, cuando trotábamos. Eso me silenciaron los vecinos, en un susurro entre ellos, pero a mi dirigido.

 ..No los he podido ver, hablan en un rincón medieval y detrás de un biombo. Distinguí en la poca luz, que eso al lado es una playa de estacionamiento subterráneo, la vi desde el ventanuco. Allí componen un vehículo: «..una trenza de avión y barco.» ¡Cómo que yo lo hubiese inventado! Pero afirman, pude discernirlo, que una gente desgarrará «la lujosa chaqueta de premio, después de habérsela entregado al beneficiado.» Es así: se la harán tiras después de obsequiársela; que yo se los había dicho, eso me quisieron hacer recordar.

detrás de las mamparas-tachuela, rutilancias en ocultamiento

«..Vale una última aclaración, y que las vocecillas digan lo que quieran..»

..Cumplir con el requerimiento de encaramarme nuevamente en la pirámide de muebles, para seguir oyendo esas voces, se me hace algo fastidioso y no muy claro; como que pareciese un brete fraudulento, en el que me tenían que embarcar las jóvenes. Y ahí estamos, son un par de muchachas las que susurran chito chito para mi: «..es lo que él nos dijo.» Me estoy aliviando un poco del trance, con esto de anotar la ocurrencia de la que me hacen cargo esas vocecitas presumidas e intrusas, la escribo:.. 

 «El barrio era distinto, con porche o recova todas las casitas, construcciones pequeñas de dos pisos, separadas por franjas de terreno. A esta rareza del entorno la destacaba, en una conversación por teléfono móvil, el encargado del equipo de ventas, que se componía de tres personas más. Circulaban tocando timbres, ofertaban un conjunto de libros de Geografía. Y tal parece que su interlocutor telefónico, le hubiese transmitido a dicho jefe del equipo, que pusieran la máxima dedicación, a aprovechar el día, que utilizasen la chaqueta y concretaran varias ventas: “Está bueno el barrio especial en que se encuentran, bueno para que compren ahí colecciones de Geografía; Así que adelante”…»

 «En consecuencia, los vendedores recibieron del jefe una fortalecedora parrafada. Ellos habían estado por las puertas y desplegando amplios folletos coloridos, también frente a algunos caminantes. No parecían tener éxito. Y en ese momento, los 4 juntos con el jefe, para provecho del conocimiento geográfico, se lanzaban a la acción decisoria. Con previos movimientos alborotadores, y gritos de voces topónimas, consiguieron que muchos vecinos salieran o se asomaran.»

 «En una casita de esquina, tocaron el timbre. Pronto había salido a atender un señor joven en su porche. El encargado tenía todo el equipo ladeándolo, extrajo de su maletín la deliciosa chaqueta de brocado escocés con fondo ambarino. Le proclamó al joven: ..Que la prestigiosa firma, etc. etc., a la que el equipo de ventas representaba, estaba obsequiándole esa simbólica prenda, en atención a las características principales de su personalidad, con que la mayoría del vecindario lo señalaba, tan estudioso como es, etc. etc.»

 «El joven aceptó que dos vendedores le colocasen la chaqueta escocesa. Realmente lucía el beneficiado muy buen arreglo con tal obsequio. Pero tras un instante de contemplación, el jefe se adelantó, y en una estudiada maniobra, rasgó de abajo hacia arriba el frente del ropaje. Un paso atrás del jefe, y nuevamente adelante para arrancarle más tiras a la chaqueta polícroma. El joven señor no podía creer lo que estaba aconteciéndole, pero le resultaba cómico: “¡¿Qué está haciendo?, zarpado!” — “Un momentito”, le dijo el jefe del operativo; la significación de la maniobra le iba a ser aclarada. Y.., ¡ris ras!, arrancó el jefe otra tira del saco, y enseguida le destrozó las mangas, mientras uno de los vendedores se colocaba por detrás del sorprendido vecino y, ..¡riiifftt!, hizo tiras de la espalda, ..pasó a ser un zaparrastro esa chaqueta.»

 ..Mmnnm.. ¿que le ponían un saco de regalo al morador de la esquina? … ¿se lo hacían tiras? … ¿la maniobra tenía una significación? …Ahora recuerdo, con un poco de la serenidad que me ha dado este transcribir; y es que por suerte ya no se oyen las vocecitas. La historia de los libreros me la ha contado un señor muy locuaz, lo conocí en un bar aledaño del Monasterio Santelper. Este señor venía decidido a participar en una de las ceremonias corajudas de ese centro devocional. En su marcha por el poblado Aúpa Delopú, el hombre había atravesado un barriecito de casas raleadas. Allí presenció la escena, y escuchó los argumentos del vendedor en jefe, eso me contaba en su espera para la ceremonia del Santelper.

 ..Mmnnm.. ellas me la atribuyen, pero las vocecitas del garage bien pudieron haber oído esta historia como yo lo hice, y retomando: ..De lo que se trataba, con la dramatización y el desguace del saco, era de la futileza que se representa en los conocimientos regalados. Esto me lo contó el peregrino, impresionado, lo había visto todo, pues recién había pasado por las casas donde se explicaba aquel encargado de ventas: “Aquello que cuesta, vale”; le decía al hombre joven de la esquina, y el jefe lo pregonaba para todos los vecinos que se habían sumado curiosos, a presenciar el raro descalabro. La propiedad de los conocimientos geográficos con que instruía la colección de buen precio en venta, era inconmesurablemente superior y firme, si fuese de compararla con las desechanzas de bajo costo, las que cierta industria editorial obsequiosa tiende hacia el público para tenerlo acostumbrado. “Jamás se quedarán sin las investiduras de una buena sapiencia geográfica, al adquirir ustedes nuestra colección”. Recordé: esa era la ejemplificación que en el bar me contaba el peregrino; él lo había escuchado directamente del jefe de la cuadrilla, que había dicho: “A esta obra no la regalamos porque es de alto valor” .. “Con las otras publicaciones, en cambio, de momento tendrán algo espectacular, pero pronto no sabrán ni siquiera sobre cual terreno tienen los pies”. Los conocimientos fáciles y dadivosos, pronto pondrían al adquirente de las falsedades, en tal mala condición como la del vecino con su chaqueta regalada; Mmnmm..

 ..Da a un patio cerrado aquí este cuarto. Siento que han estado cocinando en el garage; ya no me asomaré a mirarlas; hay un aroma a pollo asado que me quita todavía más el sueño. Mmnmff.. Vale una última aclaración, y que las vocecillas digan lo que quieran. Sobre la escena de la chaqueta desgarrada: ..Recuerdo que cuando le pregunté a mi relator cómo había seguido aquello: ¿Habían podido vender la colección geográfica? Recuerdo que en ese instante al hombre simultáneamente le entraba una prisa descomunal. Tenía que llegar a la ceremonia, ¡cómo que yo lo hubiese inventado!, se encasquetó su sombrero doble, para partir diciéndome: “Oiga, que están llamando los monjes, ya han llegado los profetas nadadores, con permiso”, y se salió velozmente del bar.

«..Otros agarraban ramas encendidas o carbones y los tiraban a la cabeza del primero que encontraban. El único procedimiento para escapar de esos perseguidores era adivinar lo que habían soñado.» James G. Frazer, en “La rama dorada”, (así refiere el “festival de los sueños”, una ceremonia iroquesa de Año Nuevo.)


 De estas «Maniobras… ..» ⇒Sus Enlaces Relacionados:

  Sobre Machado de Assis y “El alienista”
Un estudio en Roser.Bitácoras.Com

  Hipersalena con “..patio cerrado, garage y pollo”
Presencia largamente esperada.

  Hipersalena presentando “Santelper, monjes, profetas nadadores, etc.”
Un Turisteo

  Sobre la Obra de James Frazer, La Rama Dorada
Artículo en WikipediA


Sergio Edgardo Malfé
Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, julio de 2012.   

Anuncios

Dejar un comentario so far
Deja un comentario



Son importantes para las Hipersalenas los comentarios, puntos de vista, propuestas; la conversación nos hará bien; usted tranquilamente dígame; bienvenid@.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s



A %d blogueros les gusta esto: