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activacion de la quietud/: conjuradas estampa y anotaciones curten cortazar
2015/04/20, 9:49 am
Filed under: agua-en-vasos, Fusiones, Narrativa, Notas | Etiquetas: , ,

Activación de la quietud

Conjura de estampa y anotaciones en un curtir unido a Fin De Etapa

   Al reencarar esta narración de Julio Cortázar, que me aconteció fuertemente por sí misma, quise recuperar luego de entre mis papeles, un trabajo de arte gráfico que pudiera integrarse, contextualmente, con la creación de Cortázar. La imagen está líneas abajo; y aquí un breve resumen introductorio de los contenidos del Cuento:

   Una viajera solitaria se detiene con su auto en una localidad que le queda de paso; en ese intermedio siente «..todo como fuera del tiempo, estirándose en la calina del verano”.. Diana decide dar una vuelta por el pueblo, lo hace con una suspensión de su voluntad, y esta puntual desintención se corresponde con la interrupción de un vínculo amoroso, corte que la ha desorientado: ..«”Curioso que vivir pueda volverse una pura aceptación”, pensó mirando al perro que jadeaba en el suelo, “incluso esta aceptación de no aceptar nada, de irme casi antes de llegar, de matar todo lo que todavía no es capaz de matarme”.»

   Es mediodía, y al recorrer la viajera el pueblo, se encuentra con una sala municipal de exposiciones, y allí dentro se muestran las obras de un artista local, cuadros de gran formato: «..pinturas que volvían sobre el tema de una mesa .. resultados de una obsesión realista que llevaba al pintor hasta un límite peligroso o ambiguo .. En algunas telas se sumaba una silla, en otras la mesa no tenía otra compañía que su sombra .. volvían sobre el tema de una mesa desnuda o con un mínimo de objetos, violentamente iluminada por una luz solar rasante .. Diana se quedó un momento buscando conocer mejor el fondo de la tela, la puerta abierta tras de la cual se adivinaba otra estancia..»

   Continúa después en ese pueblo la aventura de la protagonista; Al pasear por sus calles Diana va a hallar una casa, que es la representada en los cuadros de la exposición: «..entrevió en la penumbra una galería idéntica a la de uno de los cuadros del museo .. no había nadie que se opusiera a su presencia en el jardín, su paso por la doble puerta abierta, recorrer la galería abriéndose a la primera sala vacía donde la ventana dejaba entrar la cólera amarilla de la luz aplastándose en el muro lateral, recortando un mesa vacía y una única silla..»

Monocopia G.Vila/88; orgnl:26 x 32,5 cm

«..en el museo era el conjuro..»


   La reducción y encierro que Diana hace consigo, son el suceso central en “Fin de etapa”, en un tiempo y espacio sentidos que se simbolizan con los cuadros, la casa donde no hay nadie, y el pueblo apartado. Y entre los componentes del núcleo que nos es narrado se destaca la representación atractora de mesa y silla; en el museo era el conjuro: «El cuadro estaba en la pared de la izquierda, había que avanzar hasta el centro para ver bien la representación de la mesa y de la silla donde se sentaba una mujer.» Pero en la casa, donde Diana reconoce objetivamente esos muebles en su realidad palpable, ella completa su aceptación al llamado de esas cosas: el pueblo y las pinturas en el mediodía, la casa, la mesa vacía con su silla; y Diana les reincide: «Podía irse cuando quisiera, por supuesto, y también podía quedarse; acaso sería hermoso ver si la luz del sol iba subiendo por la pared, alargando más y más la sombra de su cuerpo, de la mesa y de la silla, o si seguiría así sin cambiar..»

   Pero entonces, para éste blogger, fue un ponerme a hurgar en mis cajones, con la mira en aquella colorida obra gráfica que su autor me había compartido en el siglo pasado, y así reencontré mesa y silla. Y no sólo eso; pegaditos ahí estaban otros papeles donde me hallé con anotaciones mías de esa data. Lidiaba yo en esas páginas, con las interpretaciones que se me producían por la lectura de textos hinduístas, comentarios sobre los Upanishads, p.ej: “2-4-11 : el hombre y sus sentidos y palabras son el centro de todos los hechos”.

   La estampa, que era mi primer objetivo, con el fin de connotar el cuento de Cortázar, está firmada G. Vila/88. El cuaderno con las anotaciones situaba éstas en los años 70/80. ¿Tendría algo que ver esta contigüidad con “Fin de Etapa”? Tal parece que el pensamiento Hindú, del cual yo había hecho esos registros, tiene que ver con lo que estuviese Diana pensando en el cuento: «Porque lo peor era buscar algo razonable en eso que desde el principio había tenido algo de delirio, de repetición idiota, y a la vez sentir como una náusea, que sólo su cumplimiento total le hubiera devuelto una conformidad razonable, hubiera puesto esa locura del buen lado de su vida, lo hubiera alineado con las otras simetrías, con las otras etapas.» Yo relaciono la vocación que expresa Diana en el cuento, vocación por la simetría, y por alinearse el personaje en las dilaciones de un orden recurrente, la relaciono con la aspiración mística que comentaba con interés escéptico en mis anotaciones sobre los Upanishads: “inducen un ritual de homologación superadora de la dualidad entre la persona conocente y lo conocido, para los individuos, que así pretenden traspasar los límites existenciales, en una serie de analogías y simetrías sin fin, aseveración de las premisas de una fé magnificente y sin fundamentos certeros, inspiraciones metafísicas que agregan significaciones paralelas a todo fenómeno”. Y sin embargo, en esos textos meditativos hay suficientes belleza y profundidad, y por estas cualidades nos educamos en lo que los hombres son: Lo bello tiene otras exactitudes, no siempre es totalmente cierto o verdadero.

   Se desprende en “Fin de Etapa”, el afán poético e hindú del que hago mención, el de traspasar los límites. Diana busca una correspondencia irrestricta, entre lo que percibe y su ámbito vital como percipiente; ella pretende que la luz se una a su capacidad de ver, que los espacios que recorre y las pinturas que contempla se unan a sus sentimientos. Al obliterar las distinciones, desaparecerían el tiempo y el espacio propios de la viajera, con sus conflictos y pesares, para unirse ella, en un entendimiento sin elementalidades, a un mundo constitutivo en el que no tenga ya que actuar ni optar, con todo ya cumplido en una detenida perfección que la exima de opiniones relacionales, ante su mesa y en su silla. La imposibilidad de esta mutación parece ser sólo una cuestión de tiempo y paciencia; en el cuento destella la realidad de ese imposible.

   Esta mirada sobre “Fin de Etapa” fue suscitada por el reencuentro mío con la estampa aquí posteada. Julio Cortázar registró, con pleno dinamismo en ese bello cuento, una instancia y un personaje que orillan, por contraste, un deleitoso reino inmutable. La presente es sólo un ensayo de nota; hay una localización en Web del Cuento.
Enlace: http://www4.loscuentos.net/cuentos/other/1/28/5272/
 
   Contenidos relacionados con esta Entrada. Enlaces.
 • Artículo en Wikipedia sobre el Hinduísmo.
 • Surgimientos al trasluz
 • Circulación retrotribal
 • No le ha encontrado gracia.

  S. E. Malfé
Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, abril de 2015.

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