Hipersalenas


vanasco-a-vallejo
2018/08/26, 5:00 pm
Filed under: agua-en-vasos, bibliosanación, Notas | Etiquetas: , ,

  A César Vallejo

 No nos basta el idioma, compañero,
 para decir lo indecible.
 
Habría que agregarle una hache al sustantivo
una erre al pronombre
y tres equis al verbo
y aún así no sería suficiente.
 
No nos sirve el lenguaje, camarada,
si no desmenuzamos previamente las palabras
si no las masticamos a priori con fruición
y las molemos tercamente un rato.
 
Hay que cargarlas de un dolor tan célebre
de un frío tan universal
de un hambre tan empírico
que las palabras no alcanzan, compañero.
 
 Y no obstante cantamos
 cantamos en un tiempo de crimen y despojo
 pero no cantamos este tiempo sino el otro
 el tiempo en que todos los que quieran podrán cantar.

Alberto Vanasco (1925─1993)   
*Poema tomado de ADEMAS, Revista de Letras; Bs Aires, 1988

photocollage_pan+dibujos

"las palabras no alcanzan, compañero"


  Sergio Malfé
Prvcia de Buenos Aires, Argentina, Abya Yala
Agosto de 2018

Anuncios


nos suele suceder
2018/07/26, 2:03 pm
Filed under: agua-en-vasos, Escenas, Narrativa | Etiquetas: , ,

  Sergio Malfé
Prvcia de Buenos Aires, Argentina, Abya Yala
Julio de 2018

  Nos suele suceder

“Acepto y voy al encuentro del acontecimiento .. Pero también lo que las circunstancias nos traen es lo anteriormente decidido por uno en actitudes mágicas”, José Luis D’Amato.

  Tratándose del enano de la Admisión, no sería nada raro que me avise que tengo una llamada, y me grite: “Malfé·e·E, teléfono·O·o”. Y tengo que ir a buscarlo, ¿por qué no me lo traerá? Me aparto del Equipo de la Guardia Nocturna; voy, tomo el inalámbrico y entre interferencias escucho una voz de mujer que me dice algo sobre cierto relato: “No se puede hacer ese desplante suyo como usted lo tenía pensado; ¿porque usted lo escribió, verdad?”. La voz se pierde en el barullo que hace el teléfono. La señora parece decirme algo sobre una empresa editorial, y agrega un término que me suena a Kichwa; dice “huainoro” o algo así. Pienso que el momento es congruente con las dificultades corrientes, y como que las realidades son difícilmente comprensibles pero igual les interactuamos, así es pues que diré en el teléfono: “Claro está, señora: Huainoro es algo que yo tengo escrito; le agradezco el llamado, pero con los ruidos no le entiendo bien; ¿qué está pasando?”. Será entonces que el enano me mire con una sonrisa bonachona y me diga: “Por cierto que está usted establecido, muy bien”. Maldito enano metiche, ¡tanta bondad de su parte!; tendré que alejarme de él y volverme con el inalámbrico hacia el salón donde estaba. Y al ver que dejo el ámbito de admisión, el enano se apresura en darme una voz precautoria: “No vaya a hacernos una aurora tensa, jefe, no se serruche el banquito”. Enano maldito, los comentarios que me hace, ya me encargaré de picarle el boleto.
 
  La señora del llamado me avisa que le pasa la comunicación a otra persona, es un hombre de voz grave y metálica que me empieza a hablar de ciertos trámites previos: formularios con opciones, posteriores cartas de intención para que yo las firme. ¿Pero qué pretenden, de dónde llamarán? “Oigame, amigo, la comunicación está técnicamente imposible; lo poco que tengo claro es un interés por parte de ustedes acerca de unas letras mías de ficción, ¿es así?”. La voz metálica hace una pausa en su afán tramitero, y se desprende con “Ah, bueno, entendió algo, tal cual como integralmente dice usted, así son nuestros planes, pero escuche: son necesarias algunas formalidades..”.
 
  Y ya me he retornado con el teléfono al salón con las plantas donde hacemos las guardias; aquí están los compañeros de mi equipo, sentaditos y viéndome reaparecer. La comunicación con la gente de la llamada se me ha puesto doblemente farragosa, pues además de los ruidos que la dificultan, el señor quiere seguir hablándome: de circunscripciones, de asuntos oficinescos a los cuales me convoca. Le digo: “Se me hace que va a ser mejor que después yo los llame desde un aparato que funcione bien. Dígame por favor sus datos para que les retorne la llamada”. ¡Para qué!; el tipo con voz de trombón hace otra pausa y me plancha: “Vaya, vaya con el pichón; además de escribir ficciones beodas y beatas, el inútil sólo quiere andar por las suyas”. Y corta. Pero menos mal que estoy en el salón de la Guardia, con las plantas y los compañeros. Les cuento los aconteceres de la llamada, de los trámites que se me planteaban, les menciono el inusual término “huainoro”.
 
  Evaluamos en equipo las significaciones del episodio que atravesé; también tocamos de soslayo los descomedimientos del enano, de él me dicen: “hay que tomar sus cosas como de quien vienen”. Se podría pensar (me lo dicen sobre el vocablo en un supuesto Kichwa), que puede tratarse de una pregunta en Inglés: “Why, Noro?”.
 
  En cuanto a mi desasosiego por una aparente masividad en los hechos, que podrían pintarse como acciones superpuestas o simultáneas, en un formulamiento sin lógica alguna.. \!/Arribamos a un consenso diferenciador, en tanto todos y cada uno de los procesos se perciben en instantes que no son múltiples, sino en el momento único y propio de cada tiempo personal. Los compañeros entonces coincidimos: Las que se superponen son las distintas imágenes y sensaciones, las que se hacen las personas, pero a partir de la unicidad beata y beoda del fenómeno holístico/!\. Y dentro de todo, es la capacidad contentiva de las plantas en el salón, lo que más nos consolida.


dibujo

¡hurrah por las plantas saloneras!

 



anotalo
2018/06/22, 10:12 pm
Filed under: agua-en-vasos, Poesía | Etiquetas: ,

  Sergio Malfé
Prvcia de Buenos Aires, Argentina, Abya Yala
Junio de 2018

Concretas septimias *
  apalabran nonetas *
 
(**: 7 y 9 espacios y/o caracteres en distintas líneas)
(Las líneas a su vez están en orden numérico)


  1.      Esto no
  2.      Lo lées
  3.      Pues tú
  4.      Eres mi
  5.      Elegido
  6.      Para no
  7.      Creerlo
  8.      Elijas tú     
  9.         Todos los
  10.         designios
  11.         del mundo
  12.         concluyen
  13. letreros_contradictorios

  14.      ¿Qué si a
  15.      olvidarlo
  16.      llegas? Y
  17.      a esto lo
  18.      omitirías
  19.      con miras
  20.      creyentes
  21.      en camino
  22.      sin fínal
  23.      Corazón
  24.      perdido
  25.      Véngate
  26.      Omítelo
  27.      Esto no
  28.      Lo lées
  29. ⇐  Anótalo

P.D: Ante las opacidades de algunos momentos, parecería bueno un centrarse directamente en contacto con los vínculos más propios, ¿verdad o consecuencia?



jaula con el kelec trocuta
2018/05/20, 12:00 am
Filed under: agua-en-vasos, Narrativa, Poesía | Etiquetas: , ,

Abarajame la jaula

“.. desastre de un tiempo sin presente y
que soportamos mientras tanto, espera
de una desgracia no por venir, sino siempre
ya sobrevenida y que no puede presentarse;
en este sentido, futuro, pasado, están condenados
a la indiferencia, por carecer ambos de presente”.
Maurice Blanchot, La escritura del desastre   


<title>Destapemos</title> aquí un naipe que puede ser interesante sin desmedro o sí, tal vez no, ─quién sabe─. La verdad es que éste naipe de nombre Kelec Trocuta no peonza muy bien, es como si llevase de rastrón bolas de hierro encadenadas a sus pies. Se hirsuta en sus gafas catastróficas y mucho no se hace cargo de la problemática que lo afecta: “Con tribu yo contribuyo”, dice él, y alza una mirada exigente al levantarse de hombros, pues su mengua “se la han causado las vejigas”. Así dice, pero igual la está llevando adelante; toma tulo el asunto como concernido en cuneta y a la vez con espíritu a la perinola y deportivo; el Trocuta en su modo tribal y bastante fiestongo.

juego de mesa

en cuneta y a la vez con espíritu a la perinola y deportivo

Vayas vos a entender eso, el por qué está llevando así adelante la cuestión el personaje: “es lo que hay”. Diríase del tema que no le resulta sucio muy sucio, provenga éste de lo que sea: chanza de las vejigas, desafío costumbrista, mala racha, o contagio sucio muy sucio. Nos impresiona fuertemente este caso real; nuestros ánimos decaen, debaten, y se desesperanzan; como si fuésemos náufragos nadando en el Mar del Gofio*[nota]. Pero en una de esas seguimos indemnes todavía, tingamo salú. Y vos abarajame la jaula con el Kelec Trocuta. Desbandame detención y derribo de peonzas. Justicia para el naipe que puede ser interesante sin desmedro o sí, tal vez no, ─quién sabe─..■


   * ::  Julio Cortázar, en su Nadando en la piscina de Gofio, aclara sobre este nutrimento: .. “que, por si no se sabe, es harina de garbanzos molida muy fina, y que mezclada con azúcar hacía las delicias de los niños argentinos de mi tiempo. Hay quien sostiene que el gofio se hace con harina de maíz, pero sólo el diccionario de la academia española lo proclama, y en esos casos ya se sabe. El gofio es un polvo parduzco y viene en unas bolsitas de papel que los niños se llevan a la boca con resultados que tienden a culminar en la sofocación. Cuando yo cursaba el cuarto grado en Bánfield comíamos tanto gofio en los recreos que de treinta alumnos sólo veintidos llegamos a fin de curso. Las maestras aterradas nos aconsejaban respirar antes de ingerir el gofio. pero los niños, le juro, qué lucha”.. Para visitar en sitio externo el relato  “Nadando en la piscina de Gofio”, dale por acá   


Sergio Malfé
Argentina, Abya Yala
Mayo de 2018



odios debidos
2018/01/27, 6:57 pm
Filed under: agua-en-vasos, Notas | Etiquetas: ,


 Los odios debidos
y la “debida obediencia”

   El 27 de enero de 1945, a las tres de la tarde, los soldados de la Unión Soviética, del Frente Ucraniano, liberaron el campo de prisioneros nazi de Auschwitz. Desde entonces, e ineludiblemente ante todos, se manifestó lo indecible. Se verificó como hecho, para el saber humano, la aniquilación emprendida industrialmente, que se efectuó sobre millones de personas esclavizadas en esa ubicación, Auschwitz, y en otros campos nazis de exterminio. Aquellos soldados soviéticos no llevaban cámaras consigo; las imágenes comenzaron a registrarse y darse a conocer días después. La degeneradez y el espanto, la ausencia de valores objetivos, el absurdo y la bestialidad, se sumaron con los años a una legítima y deplorable enumeración de precisiones y deleznaciones sobre este tema, que compendia consigo todo el mal de todos los tiempos. Han sido eventos negativos y altamente perturbadores, efectuados por gentes en las que difícilmente se puede concebir hubiera humanidad; son trágicos ejemplos de lo que jamás debería acontecernos, NUNCA MAS.

   Espanto de una maquinaria social tiránica organizada para el crímen, con deseos poseídos en un modo autoadjudicado de superioridad alemana: Atributos diferenciales y diferenciadores: quienes pertenecen tienen legales sus goces. Los otros, que no son parte en la selecta diferenciación, no han de tener disfrutes ni desear. El negativismo condujo a los aniquilamientos masivos, planificados y burocráticos, contra todos aquellos que fuesen inquietantes, distintos, despreciables y faltos de utilidad lucrativa. Era necesaria gente formada en un perverso sentido práctico para ejecutar esto, que bajo el régimen nazi había comenzado con asesinatos masivos de pacientes psiquiátricos. Se intensificó después contra judíos, gitanos, polacos, rusos, y un largo etcétera. Se estima que 1,5 millón de niños fueron transportados a los campos de exterminio nazis, menos de un 10% sobrevivió. Y esto es lo más horrible: que en el mundo posterior a la derrota del nazi-fascismo, siguieron aconteciendo genocidios debidos al deseo y la voluntad de dominación sin límites de los más fuertes: La fuerza, condicionada masivamente para ser tomada como valor destacable, se torna en un rasgo muy atractivo para los jóvenes masculinos con escasa educación; son los más proclives para ser manipulados hacia el odio diferenciador y el totalitarismo segregatorio. Mediante la seducción por las imágenes y los engaños teatraleros de los jerarcas del régimen, estos pueden conseguir: admiración apreciativa, e identificaciones con el empleo de la fuerza, y asimismo la “debida obediencia”, por parte de sus subordinados.

   Uno de los ejecutores de la Hecatombe nazi fue Rudolf Hoess, quien fuera jefe militar alemán del matadero de Auschwitz. De él nos decía Whitney Harris, uno de los hombres de leyes intervinientes en los Juicios de Nüremberg: «Él me impactó como una persona normal, esta fue la cosa horrible. El estuvo discreto y moderado, objetivo, concernido con la realidad de los hechos: “Este es mi deber de guerra. Yo cumplí con mi deber de guerra”.. Él sólo estaba actuando como un individuo sin importancia, en lo normal.» Hoess argumentaba como descargo, su participación como militar en una guerra, cuando en los hechos lo que hizo fue participar en una cacería étnica y en el exterminio de civiles, mayoritariamente de judíos. Un argumento semejante fue y es utilizado todavía por los defensores de la dictadura militar (1976-83) y del terrorismo de estado en Argentina (30000 desapariciones forzadas); los malvivientes pregonan sobre las torturas, asesinatos, y otros crímenes, que se debieron a “la guerra contra la subversión”. No ha de causar extrañeza que el antisemitismo se haya también presentado, dentro de toda la visión inhumana que tuvo el régimen militar genocida respecto de la sociedad gaucha. El antisemitismo fue una manifestación recurrente entre los represores del pueblo argentino, junto a su admiración e identificación con el nazismo, según testimonios oficializados de prisioneros sobrevivientes: “Cuando nos golpeaban nos decían: ¡Somos la Gestapo!” / “Si la vida en el campo era una pesadilla para cualquier detenido, la situación se agravaba para los judíos, que eran objeto de palizas permanentes y otras agresiones, a tal punto que muchos preferían ocultar su origen, diciendo por ejemplo que eran polacos católicos” / “A los judíos les obligaban a levantar la mano y gritar ‘yo amo a Hitler!’ Los represores se reían y les sacaban la ropa y les pintaban en las espaldas cruces svásticas con pintura en aerosol. Después los demás detenidos los veíamos en las duchas, oportunidad en que los guardias -identificándolos- volvían a golpearlos y maltratarlos”

   No se deben de callar estos asuntos por los supuestos de algún progreso superador y de un desarrollo conciliador que traiga un bienestar anunciado: Masivamente se promueven políticas de emprendedurismo y eficacia tecnológica; son tendencias usuales del neoliberalismo privatizador, que se constituyen en una forma de racismo, pues segregan a los pobres y les inhabilitan subsistencia. Sin embargo, los alcances de la segregación pueden ir más allá de algunos grupos excluídos y desfavorecidos, y llegar a la invalidación destructiva para gran parte de la humanidad. No están aquí exageradas las dimensiones del posible descalabro: Además del reemplazo modernista de trabajadores por máquinas, a eso se suma la Inteligencia Artificial en nuevos crecimientos de Aprendizaje Profundo. Y esto significa que en la producción concentrada de bienes intervengan procesos robóticos que se autoperfeccionen en la mejora de sus trabajos, y en hacerlos más rápido: Habría más cosas y más baratas, pero más desocupados, más exclusión y vulnerabilidad, y los voceros del mundo empresarial ya se acostumbraron a decir que hay en el planeta “demasiada gente”. Porque se piensa que sólo a otra gente le puede pasar; por ello sigue aconteciéndonos lo catastrófico.

─En aquel tiempo era una técnica habitual entre la mayoría silenciosa alemana procurar saber la menor cantidad de cosas posibles, para lo cual lo mejor era no hacer preguntas─  


Sergio Malfé; Prvcia de Buenos Aires, Argentina, Abya Yala; Enero de 2018




elefantes se jubilan a los 65 en india
2017/12/31, 11:43 pm
Filed under: agua-en-vasos, Fusiones, Notas | Etiquetas: , ,


 Jubilación de elefantes y ajuste previsional

   Dirigentes argentinos manifiestan su admiración por el modo de insertarse en el mundo que tiene la India, y se hacen seguidores de ciertos farandulescos consejos yóguicos. Comentó Louis Renou (historiador de las religiones) sobre estas costumbres adictas: “La India, no lo olvidemos, es la tierra de elección de los charlatanes”. Pero el punto que podría provocarnos risa, sino fuera que las tristezas con el reir se intensifican, está vinculado con la ley neoliberal de ajuste previsional en Argentina. De todos modos, una sonrisa puede asomársenos al considerar, entre otras restricciones, la de la edad jubilatoria mínima -70 años-, la que procura imponer el gobierno argentino 2017. Si sonreir fuera posible, lo haríamos al comparar la medida argentina con los pasos progresistas del gobierno de Kerala para los elefantes: estos allí pasan a retiro con amplios beneficios a los 65, según decía BBC en 2003. El sector sociopolítico que pergueñó la nueva reglamentación gaucha, es el mismo que celebra el modo socioeconómico de la India, y hace culto de las guianzas banales de un gurú pop y escénico. Si tomamos en cuenta la tanta admiración televisiva que expresa por la India la famiglia gobernante en Argentina, esa solidaridad humana allá con los animales, podría ser imitada aquí intraespecíficamente por mejores disposiciones gubernamentales hacia la ancianidad local. De un modo u otro, la noticia elefantina nos puede poner sonrientes. Desde su publicación han pasado algunos años, y ojalá así no sea, pero quizás en la India se hayan puesto también malamente regresivos y famiglieros, cruz diablo, en el infeliz modo de gobierno al corriente en Argentina. Cambiemos.

 Fuentes
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_3095000/3095383.stm

http://www.eldestapeweb.com/el-gobierno-toma-casi-100-mil-millones-los-jubilados-financiarse-n37657

http://www.revistaanfibia.com/cronica/la-derecha-respira/


Sergio Malfé; Prvcia de Buenos Aires, Argentina, Abya Yala; diciembre de 2017




zarpadita de baldosa
2017/11/29, 2:55 pm
Filed under: agua-en-vasos, Fusiones, Narrativa | Etiquetas: , ,

 Zarpitas de una baldosa

“¿Quién no es mejor que su vida?”. Henri Michaux 

De tarde en tarde, al muchacho anochecido se le chicotea una chantada jovial. Andando estaba él, y mirando al suelo… Se entiende; bastantes personas quieren, por momentos, poner aparte sus sentidos en estos días: Las vilezas cabizbajan; si bien aquí estamos también tomando bien en cuenta lo de arriba, las penas que nos hacen pasar. Nuestro muchacho andante intentaba levantar su ánimo, pensaba: “La psiquiatra me dijo que estoy bien; igual la salud está redifícil: sin derecho alguno la elite neoliberal me desgracia, con sus actitudes rastreras y despreciables, ¿por qué no cambiarán, tanto que hablan del cambio?”. Detuvo sus pasos, pues algo sin semejanza con los otros elementos del entorno atrapaba su atención; dejó oportunamente aparte la irritación que le causan los manejos babuinos. Se sintió seducido por un grafismo que alguien había delineado en una baldosa de piedra, detalle en el pavimento para peatones y al borde de la pista vehícular. “¿Qué querrá decir esto?”. Se chantó animadamente con sus ideas pericas sobre “la vida que perdura maravillosamente, en las rendijas que permanentemente se abren, frente la adversidad y pese a ella”. Tales pensamientos y reflexiones me los contó al discurrirme lo que le acaeciese, sumándome breves consideraciones estéticas sobre el Arte Pobre, dice, y el Minimalismo Resiliente. Y varios argumentos más me estuvo presentando, al desplegarme la copia de dudosa factura que hizo, zarpado él obsesivamente con el dibujo que ha encontrado en una esquina conurbana, del cual me trajo su boceto copión. “Subilo a la blog, dale”. Se lo agradecí, venga entonces aquí el boceto; hace una justa connotación para desembozar este relato. Después de todo es un buen muchacho; se entusiasmó y otras esperanzas se le abrieron. Y no sé qué asunto porta, che, pero el diseño es conceptual y tiene su encanto. De buenas con el amigo le aconsejé moderación, que dios está al tanto de todo, y que él tenga paciencia.

“Si la mujer o el hombre se equivocan, deben decir: perdón, me equivoqué.. Y tratar que las cosas sigan bien.. tener el porvenir, poder mantener, hay mucho que trabajar.. Y aún trabajando no se puede adelantar en esta Cordillera. Los indios que somos acá.. Vivimos.. ¿sabe por qué? ¡Porque somos raza de esta tierra, porque somos indios!.. Y por eso, gracias a Dios, ¡salvamos la vida!”. Dichos (1968) del Sr Damacio Caitruz, un mapuche argentino.


⇓ Aquí el boceto que desemboza este relato ⇓

grafismo delineado en baldosa de piedra del pavimento peatonal junto a la carretera

 Malfé, Sergio;
 desde la Conurbania Argentina, Abya Yala; noviembre de 2017.



ingrediente-singular-en-pastel
2017/10/30, 4:02 am
Filed under: agua-en-vasos, Notas, Poesía | Etiquetas: , ,

  Pastel cuestionador

   Las personas conviven empleando aquello que aprendieron, pero también está lo aprendido a veces empleando torcidamente a la gente para así cobrar realidad.

   Una pequeña experiencia como muestra del dicho precedente, en la intencionada preparación de un pastel, que permite el planteo de un acertijo para quien deguste el resultado: es un arreglo comestible de agradable sabor, que habilita, en los momentos de su paladeo, una conversación inquiridora entre la gente convidada y quien los atienda: “A ver, decime si querés: ..¿Con qué está hecha la torta?”. Al tomar en cuenta sus costumbres corrientes -acostumbrarse a algo es cosa terrible y peligrosa-, las personas normalmente responderán con aquellos ingredientes que la evocación de sus sensaciones habituales les condiciona a creer como ciertos. Sería muy raro que alguien la acierte. “No-o-o, es torta de otra cosa, y no-o pertenece a la madeja que errónea y buenamente rememoras”. El pastel porta una sencilla y rica ambigüedad que, de seguir con las indicaciones, torna difícilmente identificable a su componente principal.

flores de zanahoria en close-up

Receta con una sonrisa. 
La torta es de Zanahoria; 
sondeándote la memoria, 
los esquemas patentiza. 
 
 
Yo no soy un alquimista, 
pero rosco buena torta. 
La sé bien; te la hago corta: 
Comé, te hace bien a la vista. 

  Receta para un pastel cuestionador.

  Rallar-triturar zanahorias, logrando una taza y media de zanahoria rallada, mezclarla con una taza de azucar marrón, media taza de aceite girasol, una taza de harina leudante, dos-tres huevos, una cucharada rebosante de canela, y una buena cucharadita de bicarbonato de sodio. Se revuelve hasta conseguir una mezcla homogénea. En una asadera suficientemente amplia, de tres cm de alto, y previamente acondicionada para ello, se coloca la mezcla. Se lleva al centro del horno térmico encendido, a temperatura moderada (120º~150º C), veinte minutos de horno. Es un bocado recomendable para la hora del mate, del té, o café, lo que gustes. Con la experiencia aquí sugerida, las adversidades de este 2017… quizá no se superen del todo, pero bueh… El nutrimento conlleva un poco de entendimiento divertido -tienes derecho a permanecer en silencio-. La amenidad puede ayudar en las contrariedades, para su atemperamiento. Permitirle al pastel que entibie, antes del corte en porciones, desmolde y reparto. Cuando adopte la temperatura normal del ambiente, recien entonces consumirlo. Esta fue, en mi hogar de origen, “La Receta Preferida”.


Ante cualquier duda, consulte a su Nutricionista 


 La ℑmagen con flores de Zanahoria;
 es cortesía vecinal de AnRo0002.

Malfé, Sergio  Desde Argentina, Abya Yala; octubre de 2017.



cosas asi no suelen pasar
2017/09/29, 7:43 pm
Filed under: agua-en-vasos, Cuentos Breves, Escenas | Etiquetas: , ,

  Maniobra especial

“..la realidad tiende al fraccionamiento perpetuo, a la variedad infinita”. Fiódor Dostoyevski

  Estaba auxiliándonos la señora, limpiando con lavandina las paredes del baño en la oficina; y de pronto le vino una descompostura. No había golpeado tan fuerte contra el piso. Pero igual hubo que contener la hemorragia. Ella decía: “A veces me ocurre, ya se me va a pasar”. La llevamos a que se siente en el living. Yo quise acomodarle los pies levantados en una silla.

   Ahí fue que la señora se despejó un poco más y nos planteó algo que la traía mal: “¿Por qué no tienen auspiciantes”? Entonces le dije: “¡¿Vos sabés que lo que no tenemos es tu apellido, por qué no conocerlo, eh?!” Ella intentó respondernos; quiso emprenderlo efectivamente, con inmersión en medio líquido, cada vocablo en el frasco correspondiente; conviene que estén en orden los elementos, ..¿como para ubicarlos en un transporte?

  Había sucedido algo previamente, con unos muchachos chinos en la esquina de un almacén; lo comentamos al verlos: “Cortan un tetrabrick de puré de tomate, con un cuchillo”. Esto era al mediodía, y ahí se sucedía alguna maniobra especial después del corte… ¿Por qué yo no podría luego recordar precisamente cuál fue la maniobra; quién se opone a que la recuerde? En conexión con eso, era mi deseo aparte el de manejar más o menos tres archivos, con orégano pues, y ponerlos en trasmisión, ..¿o no hacerlo?

   Lo que sí recordábamos es que el transporte de los enseres pintaba complicado; los tamaños cabrían apretados en el interior del navío a elegir… ¿Y sólo es mi parecer o se trataba de un batíscafo miniemergente? Por lo pronto debíamos ver bien donde estaba el grano vivo del asunto y donde el decaimiento diagnosticista. Pero aconteció que la señora reavivándose me susurró sus nombres completos.

  Cosas así no suelen pasar, ..¿te das cuenta?; eran novedades que conversábamos aparte en el trabajo. Sucedía que los pasillos se avalanzaban en las habitaciones; nuestras contexturas quedaban descolocadas por el mazazo de luz tenebrosa: Esa señora que tomábamos como una auxiliar era en realidad una procuradora médica actuando de oficio. Tuvimos en los gabinetes a la Doctora Hétorsa Gobárchick Firmaros. Nos remarcó esa parte singular de su patronímico, aclarándola: “Firmaros, como un verbo”.

   A nadie del personal le dió gusto su dictámen, eso que ella sumó: “Tendrían que tener un auspiciante”; pero ahí la pudimos ver bien: Toda una mujer, de rostro afilado y rubia, con su perfil profesionista, sus bucles, con lápices en sus bolsillos. Maldita sea, es lamentable que ya no se pueda hacer casi nada. Es importante el “casi”, porque una opción todavía hay: Con los algodones enrojecidos, algo se podría hacer. Cuesta darse cuenta de ciertas posibilidades: Si conseguimos que retrocedan los pasillos estirados; ¿por qué no llevar luego los algodones, y andarnos un paseo normal por el instituto?

“¿Pero qué les importará esto a los zapallos? Ahí están, creciendo de cualquier manera, como si no supieran nada, o como si lo supieran todo”. Eliseo Subiela

Malfé, Sergio ; Desde Argentina, Abya Yala; septiembre de 2017.



muchos sentimientos
2017/08/29, 5:10 pm
Filed under: agua-en-vasos, Narrativa | Etiquetas: , ,

 Son muchos sentimientos

“..escolopendra escolopendra | cresta cresta moldura rompe rompe en sable caleta pelambres en aldea..” Aimé Césaire

   Hubo algo de antes que se le escapa a Notroki Petrallia, como si fuese maravillosa alguna concreción debida a sus acciones, algo que le contenta el rostro con una plenitud notable y presencial. Pero una suerte de coraza suya en contínua implosión constituyente, impide que se le precisen, con buenos términos en la mente, los recuerdos de esa maravilla ¿Cómo era, cómo era? Nos lo aclara él un poco:

   “Cuando algo que a uno le pasa es tan increíble, para comunicarlo se deben dar especiales condiciones, y éste es el caso, ¡no lo puedo creer!; porque lo que tengo para decirles es de una calidad tan realmente extraordinaria, un evento así de único; …pero es imposible detallarlo, no están dadas las condiciones”. Notroki se está mudando de aquí, se apresura en juntar algunas cositas que van a su bolso mochila: yerba mate, medias, tabaco, cordoncillos.

   Algo nos debió pasar, y especialmente a Notroki. Él terminó pensando que no supo ni sabe querer a nadie. Por lo cual uno de los muchachos tuvo que contenerlo cada noche, e indicarle los pasos para que le diese consistencia a sus actividades normales y en común. Hay que continuar normalmente con la habitabilidad aquí; aunque el lugar esté achicándose, y cada día más. Pero igualmente nada nos hubo obstado para que nos retiráramos a dormir. Después le oíamos sus llantos, en la noche tardía. También se volvió un hablador oscuro:

   “Cuadrados y agujereados, rejunte de islas sangrantes, con perros casi todo el tiempo”. Tiene expresiones así el amigo Petrallia. Nos conmovía; se nos ponía todo en danza. Son muchos sentimientos los que él puede concitar, pero entre nosotros lo hacía con una seriedad moderadora. Esta moderación de Notroki Petrallia a él lo tiene inquieto, pero así nos alivió las tensiones. Nos daba así calma y un desahogo conveniente, porque éramos hace algunos días gran cantidad de personas en un hacinamiento exponencial. Pues claro estará que antes aquí el lugar era más amplio. Se trató de un sitio particularmente bien diseñado, lo recordamos; y los colores muy hermosos, un bienestar para el plantel en la casa, sino.. ¿quién pudiera aguantar el ambildeo día tras día?


sol filtrado por persiana, su luz colorida por folios adheridos a vidrios de ventana

   La gente estuvo repartida en varias habitaciones; aguantando muchos un estarse de pie; las limitaciones continuaban pero agudizadas con el apretujamiento del ámbito; siempre esperando la llegada de una prominente figura: Don Arcillo Mescorqueti, pensador telúrico e internacional. Debemos decir, sin embargo, que el gentío de sus seguidores aquí se ha reducido, por el replegamiento del espacio y con el correr del tiempo. Los restantes hemos supuesto que la distinguida personalidad que esperamos, pasa por dificultades, y por eso aquí nuestro aguante en ambildo nos cuesta un poco menos. Él se nos ha demorado, y estamos bastante firmes con la idea que ahí, en la avenida oscura y absolutamente despreciable, Arcillo Mescorqueti pasa por lo mismo que los ambilderos conocen de sobra: Es una odisea bárbara la de trasponer en cruce de un lado al otro esa avenida; el barro atrapa los pies, casi no se puede caminar, y cada paso representa esfuerzos y peligros. Ningún personaje inestable y escéptico, como lo es Notroki, nos puede decir con liviandad, como lo ha hecho: “Hay gente de la lama que como nace ahí debe quedarse”.

   Pero aún le quedó un poquito de ánimo para salirse en fuga, después de sus intentos para anoticiarnos sus trances cambiantes y sus opiniones de infeliz. Obtuvo un espaldarazo: nuestro más pródigo y cuidado abucheo; será el suyo un éxito sin precedentes, que se vaya. No obstante querríamos su atención por favor, que ya sabemos cuán fácilmente se pasa de las bromas bastas a la delincuencia. Sinceramente desearíamos que Notroki Petrallia supere la inercia que lo está condenando, y que dinámicamente recuerde aquello que le contenta el rostro; aunque es evidente que sus recuerdos hacen una realidad diferente de lo que en verdad aconteciera. En este sentido, emergen evidencias incontrastables sobre el sinsentido de su maravilla, no importa cuánto nos reitere su asombro: “Cuando algo que a uno le pasa es tan increíble, para comunicarlo se deben dar especiales condiciones, y este es el caso, ¡no lo puedo creer!; porque lo que tengo para decirles, rejunte de islas sangrantes, es de una calidad tan realmente extraordinaria, un evento así de único; …pero es imposible detallarlo, no están dadas las condiciones”. Con prisa salió él de aquí, como desparramándose desde el interior de un pomo apretado, vigorosamente, con los cordoncitos derramándose en vuelcos de yerba mate, y con hebras varias que caen incidentalmente en una mezcla con sus medias, por las escaleras a la calle…


“..dentro de un instante se producirá la derrota de los silos olfateados de cerca..” Aimé Césaire


 Malfé, Sergio; desde Argentina, Abya Yala; agosto de 2017.




A %d blogueros les gusta esto: