Hipersalenas


faltaba mas
2016/11/04, 12:34 am
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wiphala-rkc

Un día 4 de noviembre como el de hoy; en Tinta, Perú; se inician las acciones de criollos y aborígenes contra la dominación del absolutismo europeo en América. El movimiento emancipador de 1780 fue conducido por Túpac Amaru II, cuyo nombre de bautismo fue José Gabriel Condorcanqui  



 Pero faltaba más

   Yendo a la Capital una vuelta, pasé a visitarlo a mi amigo el español. Habiéndose establecido recientemente en el país, y con todo su entusiasmo, se correspondía él con las pretensiones de ese Buenos Aires farragoso que a mí ya en ese otrora me pudría. De paso me le había aparecido. Sentimental y al momento, me había dicho por el intercomunicador desde su departamento que lo alegraba mi visita. “Entonces no interrumpo nada”, le dije: “El día está muy lindo; ¿por qué no bajas?; te invito a desayunar en el Boulevard”. Luego de un corto silencio me respondió con una frase sonora: “¡Venga, Sergio, vamos a pasear al Tigre!”.

   Interesante perspectiva de aire libre, un recorrido por las riberas del Delta, quizá embarcando para navegar la isla. Con gusto pues, yo lo esperaba en su puerta de calle, y a poco lo ví venir. Se traía algo sorprendente para la contingencia de ese encuentro conmigo: un felino amenazante atado con una correa. Mostrándome los dientes, el bicho jalaba de la traílla como queriendo saltar sobre mi. El español lo acarició en la cabeza. Esas incorrecciones del amigo, cosas inconvivenciales que no me valen la pena, sin camino para solidaridades.

   Le dije “¿Cómo es esto?, es algo muy aburrido, ¿te das cuenta? Te esperé para ir juntos al Tigre, y no para dar un paseo con tu tigre. ¡Habráse visto!”. Tendría él todavía algún afecto vivo por mí que me alejaba caminando. “No seas cabrón, no te ofendas, che; aquí todos están locos” … “Es así, vos y yo lo sabemos, chapetón, pero no todos se dan cuenta; y cómo rompen, cómo perros y gatos”. Sólo fue una errante suposición de mi espalda la posibilidad aprensiva de que se me clavasen las garras del micifuz. “Ya está”, me dije: “Ojalá no tenga que volver por estos barrios; igual no hay nadie que me vaya a extrañar; pero faltaba más”. Evitación sopesada que sigo sosteniendo desde aquella mañana.


Nota: Otros contenidos relacionados con éste, semántica y automátticamente seleccionados por WordPress.Com, tendrían acceso al pie de la entrada, si la misma es abierta en su localización singular, por este enlace.

 Sergio Edgardo Malfé
 República Argentina, Abya Yala; Noviembre de 2016



dia descansarlo lindo
2016/07/06, 2:15 pm
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Un día para descansarlo lindo


“.. en tanto que es capaz de gestos, de expresión y finalmente de lenguaje, el cuerpo se vuelve sobre el mundo percibido para significarlo”. Maurice Merleau-Ponty (1908-1961).

Cuando todavía era noche en la playa donde acampábamos, había sido el paso costero de un yeguarizo blanco, a lo largo de la ribera. Estábamos ahí de escapada romántica y silvestre, con mochila y carpa.

Al comentar con mi compañera Malena el hecho caballar que nos había quitado el sueño, dentro de la carpita caldeada y entre mucho humo de pipa, concluimos luego con algo así como para escribirlo en el anotador del viaje: ..“fue una trama inconsútil de correalidad que nos compartió el equino bayo; una andanza en cuatro patas consustanciada en una totalidad de fábula con orilla, noche, y luna”.

Llegando el momento del amanecer, atisbamos que la mar se mostraba difuminada con lluvia y nubes bajas. La pródiga Malena dijo que quería ponerse las medias y “salir del horno”; tiraba para allá y para acá revolviendo infernalmente los trapos que ya estaban hechos un caos. Hurgamiento acalorado y errático en el que finalmente encontró sus medias: estaban en una bolsa de lona con fondo y tapa de cuero; y se sentía la mañana que empezaba a andarnos dentro.

Me plegué con la dinámica y quise salir de los edredones para acompañar a Malena en el aprestamiento. Amanecíamos siendo mucho más nosotros mismos. Y andando un poco fue que vimos cuatro gorriones solazándose en el fondo de una canoa, sobre un resto de arena húmeda dentro de la bateleta que descansaba en seco. No estaba el tiempo para continuar fuera, sino que era un día para descansarlo lindo; retornamos a la carpa.

seaside

En la media mañana ya no llovía, y el pregón de un lugareño favoreció una reanimación nuestra para continuar con buen humor en el solazón turístico. Nos habían dado ganas de reir con el grito anunciador de ese caminante playero; pero la sorpresa por su oferta comercial nos hizo moderar la risa: no queríamos delatarnos, y nos cubríamos las bocas con las manos. Nos mirábamos en la carpita, frescura en los ojos y sin poderlo creer del todo: el lugareño había pasado gritando una y otra vez: “¿Alguien quiere comprar un piano?” ■


“Desde que el hombre existe ha habido música. Pero también los animales, los átomos y las estrellas hacen música”. Karlheinz Stockhausen (1927-2007).


 Sergio Edgardo Malfé
 República Argentina, Abya Yala; Julio de 2016

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cuestion sellada
2016/06/10, 10:41 pm
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Una cuestión sellada

collage de fotos

“casi no se note lo mismo que no se va ni se queda”


El par de representantes ante su mesa de trabajo podía conversar en pausas que se les abrían; situados ellos en el hall de una sala distrital de espectáculos. Trabajaban en funciones culturales de referenciación, para el público que venía a la mesa en rachas con expedientes indecibles. Oficialmente asentados, ahí estaban dándole atención a una buena cantidad de gente. Y aprovechaban las pausas para intercambiar entre ellos sus proyectos. Una propuesta de Scélon seguía en consideración. Tratábase en ello, y con palabras del funcionario, de una “estimulación metaconfigurante, para inducir en la comunidad territorial, motivaciones estéticas rearmables en cambios minuto a minuto, con el empleo de algo chiquito, que convenientemente sería mínimo y más, algo que casi no se note”. Josefina Candú rechazaba moderadamente esas nociones, que no y que no, hasta que pensando se dió cuenta: “Comparte sus inquietudes, las de hacer en cortísimo un devenir oblongo”, y le dijo: “Pero eso es algo muy serio”. Scélon lo sabía: “Sí, es así de serio”, y sumaba con una sonrisa: “Tan serio como el colodrillo bíblico sobre el glaciar y en un columpio”. Era invernal la noche; había un desarrollo artístico en marcha corazón adentro de la farra, del otro lado de unas puertas grandes y vidriadas. Ya empezaban de entremedio los ruiditos craquelantes, y era para preguntarse cómo estarían las cosas del hall en el intervalo glacial, con o sin ruiditos. “Que resulte en una interiorización profunda, alguna gente mentalizada en una conjunción general creativa, muy muy adentro con vividez a través de algo fragilísimo”, sugería opacamente el sujeto. Josefina esta vez se indignaba: “Será un híbrido helado del cual nada saldrá, a la oficina ejecutiva no le va a gustar, ¡y a usted querrán destruirlo!”. Un impermeable Scélon sostuvo entonces: “Imaginemos que imaginaremos, en adopción de todo, atendiendo además lo mismo que no se va ni se queda, y todos querramos echar eso en la memoria”. Fue con bastante frialdad, y advirtiendo a Scélon que debía él medir sus pasos; así llegó el anuncio de la Candú: “Correremos el riesgo, compañero; ya estoy habilitando su propuesta, por mi parte, para integrarla con las actividades de nuestro espacio, ¡pero usted cúidese, por favor!”. Josefina pulsó en su teclado inmediatamente, y luego hubo una cosa con bebidas entre el público; se habían amuchado en el hall para un atareamiento insólito: Copas confidentes del duelo en celebración que debían ser llenadas fuera, en idas y venidas de la calle, con algún líquido humeante, en una vitalización fresca y halagüeña. Scélon se salió, caldeadito él, por su brecha y en viaje, sus esperanzas almacigadas con algunas palabras de José Martí, ciertamente: “Todo está dicho ya; pero las cosas, cada vez que son sinceras, son nuevas”. Se alejó con su sobretodo emperchado en los hombros, caminando. Quizá fuese a tener un disgusto; dos marineros se cruzaron hacia él con perros, al torcer Scélon en la bocacalle ■

 Sergio Edgardo Malfé
 Argentina, Abya Yala; Junio de 2016

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verdores y temas del parque
2016/03/09, 8:27 pm
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Tiene sus temas el parque


«..como sabes, hay un montón de patos salvajes en el foso congelado antes de que llegue el calor y saquen los botes.» Yasunari Kawabata, El Lago.

Tanto espacio que hay; no se puede creer que estemos de paseo ahí nomás, cerca.. cerca de la estación Aquinos, sus andenes plagados por muchísimos vendedores ambulantes, agotadoramente concurren.. concurren a los grifos de agua. Pero tienen su salvación bien bien deliberada: Con las carretillas su ajetreo se hará más disciplinado. Véase a los vendedores en el amanecer.. vendedores en el amanecer, semejan gaviotas en formación de despedida.., como gaviotas que se vuelan lejos, despidiéndose. Ya no será necesario que sacudan resortes en el pedregal, no lo será porque cada grupo de vendedores estará desde ya.., está pues envuelto en vaharadas: Rondando.. rondando la estación con las carretillas, turbulentas caravanas, vendedores que pronto así llegarán al completo repertorio.. repertorio de la zona. Además del parque y sus verdores, lanas mil hay en la zona, lanas mil que rinden a la par pullóveres y zoquetes.. pullóveres y zoquetes abundantes.

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…innecesario que los vendedores sacudan los resortes en el pedregal..

   Alrededor, donde hay multitud de estatuas.. estatuas diseminadas, el agua sale tan tan fría, que asusta; las duchas.. duchas entre las estatuas. Y una glorieta.. glorieta laberíntica, a la que tienen adornada con varias lagartijas de bronce. Parecen.. parecen estar en el intento de sus huídas, lagartijitas escapistas.. escapistas por entre los ramajes del parque.

Dicho sea de paso: poco.. poco faltaría para que el tiempo se ponga denso, una mañana comprimida en barrotes.. barrotes plenos de sequedad, sino fuera porque la estación.. la estación Aquinos permanece ahora aliviada. Empleando los remedos de un clima distante, así tenemos provocado el símil de un bienestar.., vaharadas de un bienestar en los grupos que desfilarán con las carretillas… Desfilan luego entre rociadores, descargas de neblina, aspersiones aliviadoras; prórrogas.. prórrogas para el vicioso antojo de hollines. Se sigue de ello que los vendedores, desatenazados del griterío.. del griterío egotérmico, hallen una voz abierta para sencillamente tomar.. tomar su ducha y despedirse; mansos chau chau en sus voces. Se llevarán los textiles en sus carretillas, ..en sus carretillas pullóveres y zoquetes de buena factura, ofertas provechosas y durables, que pueden ser colocadas.. colocadas en una observación desagrumada, nítidamente.

LLegado el momento, es para los besos de una boca enooorme, boca en pantalla activa, es rasgo separado del rostro de Emilgia Kahceli, una boca que se alimenta en intervalos regulares, y de ahí que se haga necesario limpiarle los restitos de la ingesta con el empleo de papel en toallitas. Y una vez completada la limpieza, que tiene sus temas el parque, vuelven pantalla y boca al servicio osculatorio; en sus duraciones la mañana. Y no son afectadas estas observaciones, por las caídas de algunos grumos sobre mi techumbre craneana; si definidamente fuesen grumos o coágulos, no lo sabemos; serían cosas que estén cayendo de tales y cuales arbolillos implantados, que tiene sus temas el parque. No me importan los coágulos, porque las duraciones se me han puesto cristalinas y festivas, como con guirnaldas.

Me colma una alegría lánguida por el encuentro probable con Emilgia Kahceli en persona; esto me hace tanto bien; desborda vibrante la vida con temblores tenues. Crece el día con resonancias esferifónicas; se unen en esto los carrillones del parque, los trinos de avecillas canoras; y una multitud de abejas es litúrgica con sus zumbidos melosos. Hay luz y coraje en las abejas que no se acobardan con los golpes de las alfalfas. En su tranquilidad, inmersa en la umbrosa y granular fluencia de su sentido, quieta la encontraré reposando en la espera del sol pleno. Emilgia Kahceli: eres mi más anhelada insignia. Tus ojos son centellas de abismo dulce, enceguecedoras perlas profundas.

Tu plenitud surgente me alberga, Emilgia, y juntos podemos rescatarnos, salir de Aquinos y de las travesuras del parque. Tengamos prudencia ambiental; algunos de los coágulos quizá se broten; miremos que no nos sigan los grumos verdes, prudencia ambiental. ¡Qué belleza de lugar! Estamos zafándole los bretes y lo estamos haciendo bien, Emilgia; salimos de la zona de estatuas, duchas y carretillas, salimos andando de la zona como por un tubo desopilado; ambientalmente prudentes, viéndole bien al paraje lo que hay que verle, como si fuésemos lagartijas cautelosas. Y estamos juntos; ¡Emilgia Kahceli en persona y conmigo!; esto me hace bastante bien, bastantísimo.

 


Sergio Edgardo Malfé
Argentina, Marzo de 2016.


 



a lo largo del rio?../:”..baqueano, ..trillo, ..llegar”..
2015/08/22, 1:48 am
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   (!)..A lo largo del río..?

   Va en marcha por la selva y con su guía nativo, el viajero de aventura. Antes que se haga noche buscan alcanzar río arriba una localidad donde podrán descansar. El poblado Duraguaña es el punto civilizado más cercano, pero un buen trecho los separa de las comodidades.
   En un alto de la pesada travesía, el viajero le dice al baqueano que lo acompaña: -El trillo nos está dando mucho trabajo; nos va a costar machete y mucho tiempo, si siguiésemos por acá hasta Duraguaña. Parece que nadie está transitando por estos senderos; demasiado tupidos. Vamos a llegar más rápido si bordeamos a lo largo el río en lugar de luchar con los taponamientos de esta picada, más fácil va a ser por el río, por acá mucho machete y mucho tiempo, ¿entiende?-

Rio madidi aus der Luft/Rio Madidi en Bolivia desde el aire

Y el viajero no comprende por qué el baqueano intenta contestarle, pero demora en recuperarse de un extraño ataque de risa que le dificulta el habla. Conteniendo su risa encendida, le alcanza al viajero el mapa del área, y el baqueano se lo puntea con su dedo índice, para que el viajero vea por la imagen cómo sería eso de bordear a lo largo el curso del río.

  Sergio Malfé
Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, agosto de 2015.



narracion-ultima-escena
2015/02/19, 11:56 pm
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 Última escena


«..se imaginaba que la vida se detenía a cada instante, como para celebrarse a sí misma y otorgar a cada acto un valor final.» Carlos Fuentes, Las buenas conciencias.

   Hay que andar con cuidado, porque no es cuestión de tener miedo; ¡dios mio; ¿habrá visto alguien algo?!: ¿A quién, a ese otro saltando, en parlamentos carentes, ruegos maldicientes, con historias de y para la calle?; Él preguntaba: “¿cómo, con qué, cómo?”. ¡Qué tipo aquel! Me zampó una que yo no podía creer, entreverada en la insólita ristra de frases que iba ensartando, frases que decía como por otro canal, mientras conversábamos en un Café.
   Añares que no sabía nada de él: Lo invité a que nos sentáramos, en esa última vez que me lo encontré. Junto a la compasión que me daba por verlo bastante desastrado, estaba el gusto de recordar las tertulias que habíamos compartido, música y lecturas. Con la intención de cotejar nuestras rememoraciones le pregunté:
   “Che: ¿y aquella piba con la que salías?”
.. “Oh, ¿esa chica M. , la de cabello castaño?”
   “No, a esa no te la conocí; vos sí que tuviste siempre una cosechadora rápida”; y quise precisarle: “¿Quién lo iba a pensar, dejaron de verse?; te pregunto por la del apellido escocés; se los veía de muy buen entendimiento, iban a mudarse juntos”.
.. “Son buenas sillas éstas, me tenés sentado; ¡Ah!, ya me acuerdo quien decís: no era fácil, no era ratoneante; una vendedora de cielos, mucha cólera muy rápida, la pequeñita pintona; voló por encima, se cansó, sólo para ella quería que yo fuese; Transformada a lo largo mediante las palabras, transformada en una chapa, quedó patrocinada como un rectángulo accesible, ahora es médico”.
   Me estaba diciendo cosas raras, se lo veía muy sacado, intenté no manifestarle extrañeza: “Bueh, así son las cosas, vos la corneabas; ¿Y seguiste con la cafetería que tenías ahí por calle Córdoba?, no me acuerdo bien, hace 5 años de esto”.
.. “Mucho mucho frío por ahí, me crucé con reticulaciones; se paternalizó al extraordinariamente pobre compañero, es verdad, tanto como para él cambiar la muerte; me crucé gráfico con la luna en pantaletas”.
   En una de esas, me zampó que había hecho la experiencia de comerse.. -¿cómo decirlo?-, ..sus propios desechos sólidos. ¿Quién iba a creérselo? .. “En una pequeña y fría sala donde nunca más lo haré”. No se lo consideré, pensé que me quería tomar el pelo. Además de seguir diciendo otras frases singulares: .. “Oh, esa chica M. conformó a la felicitación también”, ..se puso a conversar de mesa a mesa con un tipo macizo, del cual me dijo que era “su médico en el frenopático”. Me las tomé enseguida. Pero después, a los meses, recordé lo cambiados que estaban sus ojos en el Café, lo recordé cuando volví a verlo. Le protuberaban friamente del rostro, muy cambiados de como los había tenido de muchacho, parecían sensores artificiales, con los que percibía convenientemente la luz y las cosas alrededor, ojos sólidos a los que nada podía afectar, como ojos de cristal.

souvenir photo

ℑ arbol de la vida

   Muchos lo volvimos a ver; y recordé yo entonces aquellos ojos, como un injerto en sobrerelieve, aquella forma de las miradas suyas, en la última charla que tuvimos. También recordé lo que me había contado, lo de comerse sus sorullos. ¡Había sido tan gran tipo!, un compañero de los buenos tiempos. Muchos lo vimos en su última escena: Se había tirado por la ventana de su departamento en un sexto piso, pero ahorcándose.
   El noticiero de la tele mostró claramente su cuerpo colgando de la soga que se había anudado al cuello, estaba suspendido ante las otras ventanas del edificio, loco perdido, ventanales de una muerte de mierda. Oh, los vecinos se habían detenido como rositas enloquecidas con leche, sí, sí, sí, ..¡qué demonios!, un poco más de cuidado.

«No se trata en modo alguno de que uno esté a la escucha de su propia vida, sino que para mí pensar es, en cualquier caso, me parece, estar a la escucha de La Vida Gilles Deleuze


Hipersalenas relacionadas con «Última escena»
  • Novela aquella isla, §1) ..debió de haber perdido pie..
  • Un reportaje más
  • Entresacado de entrecasa
  •  

    Sergio Edgardo Malfé

    Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, febrero de 2015.

    Tal vez usted pueda encontrar un poco más de contenido por debajo de los anuncios que ocasionalmente aparecen.
    Perhaps you may find some more of content below the occasionally shown ads.



    un-reportaje:/ “..tractor, :pasajeritos, :terminar, :viejos, :ataques, :cementerios, :observando”..

      S. Edgardo Malfé
    Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, abril de 2014.

     Un reportaje más


    “..y es penoso empezar a decir, con dulzura, esta clase de cosas: la vejez, la pobreza, los pasados muertos, continuar diciéndolos así”. Juan Carlos Onetti

    -¿A ver qué cuenta ahora de estos últimos meses?-

       «Tantas cosas pasaron, no puedo recordarlas todas.»

    -Al trencito de los niños del verano, ¿lo recuerda?-

       «Claro que sí, en el ómnibus aparte venían los padres, llevábamos docenas de chiquillos en cada viaje. La decoración del remolque lo hace parecer como un vagón de los tiempos viejos; y al tractor adelante le tenemos superpuesta la pinta de una locomotora a vapor.»

    -¿Adonde van en ese trencito, cómo fueron los viajes?-

       «Cada vez salen distintos, me acuerdo de un domingo de mucho calor que los llevamos al cementerio Ricafort; mientras uno del grupo nuestro manejaba el tractor, otros dos en el trailer hacían clown y preparaban a los pasajeritos para la acción directa; les dimos las herramientas. Todas y cada una de las tumbas y bóvedas fueron arrasadas, demolidas quedaron, todas las lápidas quebradas a mazazos.»

    -¿Los niños hicieron eso?-

       «La campaña que le digo la hacíamos para matrimonios nuevitos con hijos de hasta diez – doce años. En el caso del cementerio, al comienzo, la chiquillada iba rompiendo como podía, sin mucha fuerza para terminar con el marmolaje, pero enseguida bajaron de su ómnibus los papás, y ahí sí que se completó la venganza. Todo muy familiar.»

    -¿Y por qué lo hicieron?-

    «..está en nosotros el deseo..»

    «..está en nosotros el deseo..»

     «Todos tenemos algo por lo cual vengarnos. Para hacerlo hay que aprovechar la fuerza y los impulsos que tenemos mientras somos jóvenes. Porque después y con los años, tendemos a aceptar los gestos sustitutivos con los que intentan calmarnos los que antes nos dañaron: Nos hacen regalos, se protegen con algún dinero para que no los destruyamos. Saben que está en nosotros el deseo de tomar venganza, y esas ganas se van amortiguando con el trabajo que el tiempo nos hace; Nos dan algún pago para que nos quedemos tranquilos. Al mermarse el poder divino de la juventud -se dice que la venganza es placer de dioses-, nos volvemos negociadores y cobardes.»

    -Entiendo, fue una campaña con padres jóvenes y sus hijos. ¿Pero contra qué se vengaban en los muertos?-

       «Respóndame usted: ¿Quienes hicieron las condiciones para que nazcamos al sufrimiento en este mundo de locos? Y lo que hicimos en la campaña que le refiero, no fue solamente para vengarnos de las condiciones en el mundo, sino que así en equipo, nos estamos previniendo de mayores daños. Se sabe el odio envidioso que los viejos tienen hacia los jóvenes; Nuestras acciones preventivas tenemos que cumplirlas antes de llegar a viejos, para no tener nada que ver con algo peor: Son mucho más aterrorizadores los males que urden los muertos, con su envidia y su rencor hacia los que aún viven. Al arrasarles esa vez una de sus bases de operaciones, un poco de tranquilidad ganamos los del equipo de los vivos. En todos los cementerios habría que hacer lo mismo, demolerlos, así no tendrían apoyo para sus ataques, muertos del diablo, estaríamos más defendidos todos, hasta los viejos.»

    -¿No sospecha que entre los viejos podría haber nostalgias de su futuro cercano, que entonces intenten sabotear las demoliciones?-

       «A esos quintacolumnistas, si los hubiera, con nuestro grupo los vamos a identificar y neutralizar. Tenemos programadas -esto ya lo teníamos conversado con las primitivas autoridades- una serie de viajes del trencito. Pero van a ser viajes con viejitos, claro está que a otros cementerios, al Ricafort ya lo terminamos. El primer trencito de los viejos cubrirá el cementerio Descangayo. Vamos a estar observando bien cada integrante del pasaje cómo se comporta. Para el control de dudosos y el arrasamiento contaremos con la ayuda de observadores voluntarios, además de los familiares que irán en el ómnibus para colaborar en los destrozos.»

    -Si me permitiere su grupo sumarme a la campaña del Descangayo; ¿dónde me ubicarían, en el trencito o en el ómnibus?.. Tómese su tiempo para contestarme, se lo encargo para después del té-.


    “A su tiempo lo comprenderás todo”. Graffiti


    Contenidos del Blog relacionados con Un reportaje más
     
  • Tras la verdad de un hecho, el reconocimiento de Ostaciano.
  • En la vena del preguntar, Poema Concreto
  • Particular emprendimiento vendedor en un cementerio.
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    Enlaces externos        
     
  • Descubrí «Cementerio abandonado, nada al cuadrado», un post relacionado con éste “Un reportaje más”. Fue (2015/abril) a partir de navegarle el Tag Relatos a WordPress.Com. El post «Cementerio abandonado…» forma parte de otra Blog que me pareció recomendable y se llama «MalditoDomingo». Allí están publicadas fotos bravas e historias que están registrando la belleza de fatalidades realistas y revulsivas. En palabras de Yasunari Kawabata: «Lo que así parece es un modo de anhelar la vitalidad.»


  • pomberada / “..maniatarte, :adosado, :dibujitos, :dulcidas, :relato”..

     Pomberada (*)

    Contiene un pegote jaleoso, el interior de un tallo de palmera ahuecado todo a lo largo por dentro, una mezcla carragenada de palomas de laboratorio con jengibre; ocultamente está así predicado ese menjunje. Pobrecitas: hacen un relleno columbar embutido y picoso. Aún siendo científico, este puré de palomas se aparenta, aj, con lamparones neuróticos, que derraman fluorescencias tornasoladas. Y por más que te parezca comestible el penoso postre, ¡no podrán tus manos de dibujante hacer el dibujito!, aunque lo intentes.

       Gotonea el dulzor trucho, por medio de un grifo indecente sin arreglo y adosado al estípite contenedor. El dibujito no saldrá. Pues el plazo viene, aunque tengas tú decidida una elección que implique el desconsiderar cosas así: Que novedosamente estén fluyendo fuera frondas hijuelas de plumón verdoso. Este vil gotoneo azucarado provoca comentarios en alguien que se te ha cruzado; es una figura sonrisera que despliega su género polleril de la manera más imponente. “¡Está buenísimo!”, dice la ostentosa dama de ojos negros. ¿Viste?..

       ..Sus afecciones tienen expresión bordada o estampada; tales son las formas laboriosas y constantes con que ella interactúa. Sumamente gráfica, veloz y apasionada, no deja jamás de lado su “bredorja” (así llama a la aplicación de sus procedimientos). En movimientos muy rápidos y precisos, busca ahora maniatarte con las finas hebras de sus labores. Las fastidiosas ataduras de esta dama, son en principio nada más que simbólicas. ¡Sin esfuerzo puedes deshacerte ya de ellas!, antes de que vayas a encontrarte efectivamente maniatado para otros dibujitos.

       Tu voz ha de resonar con ecos incumbentes y catedráticos: “¿Viniendo vos de paisajes tan bonitos, ¡oye!, por qué te encierras en la confección de estos rituales?”. Puede dejar de mostrarse contentísima, y tal vez te escuche ella, cuando le emprendas este intento que quizá valga la pena.

    espinudibujo

    «..las dulcidas y amenazantes inclemencias hayan de estar sanadas..»

       Por ahí, ..si la haces reflexionar y la convences; si otra gente “bredorjera” circunstante no la atosiga -de fondo son buenas personas-, si no le insisten para que te dé condena ella por tus palabras: ..Marchará junto contigo; dándole buen tiempo los dos a los buenos cuidados. Marcharán por ámbitos canoros que no tengan ni palmeras destruídas ni pajaritos hechos bolsa. Ojalá que para entonces las dulcidas y amenazantes inclemencias hayan de estar sanadas, convertidas y transitables; en lo que será.. ¡una débil victoria verdadera!


    «¿Y los caballos? Mi problema con los caballos es más espinoso, una de esas cosas que se quedan clavadas toda la vida en el alma de una persona.» José Saramago, Las pequeñas memorias.



     (*) Nota: Está adoptado para darle título al relato, el nombre de una figura sobrenatural de la cultura popular en el área argentina de influencia guarani: El Pombero, amigo y defensor de los pájaros y la naturaleza. Por más información pueden verse fuentes externas:

    Forma en que actúa El Pombero, artículo en WikipediA.
     
    Describe el Pombero en WordPress.Com, “Mateando con Paco”.
     

    Sergio Edgardo Malfé

    Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, mayo de 2013.   



    cabello-castanho\: “..pacto, :baldío, :seguir..”
    2013/03/07, 8:55 pm
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    Con cabellos castaños


    8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

       “Se constituyen hechos punzantes, desde que además de baba de caracol, el roce con unos glifos diabólicos soba la sutura que ha hecho lateralmente la máquina estimulativa”. Todo esto lo ha puesto por escrito. El texto no aparenta como que vaya a interesarle en lo más mínimo a ellos, que han decidido darle muerte al Pacto, ellos, ..¿puede ser necesario corregirlos, que ellos se hayan equivocado? “Esta es la plata para el funeral”, escribió en el sobre. En el papel dentro declara, que por pontón interpósito contactará el séquito al territorio gobernado desde Ipiribita. “Allí arriban regularmente con desplegados velámenes las naves que provienen del Zólon”. Continúa con que So es un puerto natural; dice que hay una punta y hay el resguardo que provéen otras partes de terreno emergente. Está atendiendo ahora el comercio, y mientras ve a los clientes, mueve las fichas sobre su tablero. Y está arribando el otro personaje, trae un hediondo cartón de jugo de frutas en las manos, no nos oye; es Liamagiore, quien le ha pagado las cuotas, mes a mes, para la construcción sobre el baldío subterráneo; por encima la casita prefabricada se le ha demorado. Pero no va a seguir con ese empleo, también escribió eso. Comentando estuvo en el márgen: “¡Voicí L’Ithachiest!”; cómo si algo nos tuviera algún sentido. Comentó y comenta; y bebe, investiga la transparencia de los vidrios al dar vuelta los vasos con trago, la investiga permanentemente: “Es una situación jodida”; y bebe mucho.


    «Mejor quedarme quieto. Todo instinto como el pájaro sediento que hizo salir agua de la jarra echando guijarros adentro.» James Joyce, en Ulises.


    Desde «Con cabellos castaños», Hipersalenas relacionadas.
     
    La escribidora, señora de la disfonía
     
    Agujero Tutorado, ..”lo que cuenta la flaca”..
     
    Un estudio narrativo

     Sergio E. Malfé
     Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, marzo de 2013.



    comprobar-amoblamiento\..: “..compradores, :muebles, :procesamiento, :pruebas, :panorámicas, :patadas, :prevenirlas..”
    2013/01/23, 1:28 am
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          Amoblamientos de película

    ¿Con qué comparar 
    las cosas del mundo?  
    Con un barquichuelo  
    que al amanecer parte  
    y no deja trazas.  
    Sami Mansei  

       Es un hecho singular..: La Fábrica de Muebles El Canario, a través de su Difusora, está haciendo circular una original promoción. Es cierto que cada tema tiene sus seguidores.. Y la verdad es que el anuncio no carece de sustento.. ¿Acaso no es de lo más aceptable el que querramos ver, cómo de bien nos quedan las prendas, en el trance regular de estarnos adquiriendo ropa o calzado? Por lo general, la constatación la hacemos ante los espejos del local de indumentaria. Pero si nos fuésemos a ocupar en la compra de algún mueblecito, va a resultar difícil que, en las amplitudes de los comercios del ramo, se hallen instalados los espejos suficientes, para que los compradores tengan una vista completa sobre cómo “les quedan” los muebles que estén considerando comprar; (Y viceversa.., porque podría ser que el tema en la vista sea el de otra congruencia: la de cómo los compradores “les quedan” a los muebles). Por lo demás: en los espejos “tenemos” que mirarnos; nos tensionamos hacia la imagen espejada; hay en esta conducta una actitud distorsiva, una merma de nuestro natural.

       Es algo falseado, aquello de nosotros que nos muestran los espejos. Nos devuelven una mirada muy estática, diríase que rigidizada. Y si estuviésemos probándonos ropas -discernámoslo también para nuestras pruebas con muebles-, ..la apreciación a través de la vista que los espejos nos devuelven, no es la misma, es distinta de aquella que captaría otra mirada, tipo la de un sensor técnico como una cámara, por medio de la cual luego recuperaríamos nuestra imagen, viéndonos así en actitudes más naturales que las provistas por los espejos.

       Al salvar el hecho de estar mirándonos, ya sea en una prueba de ropa, o al disponernos cabe, entre, o sobre muebles; y con un breve diferimiento, el necesario para el procesamiento de la imagen tomada por la cámara, con ese leve distanciamiento, entonces, ..¡nos estaríamos viendo en nuestra prueba, la de saber cómo nos quedan esas cosas! ¿Nos son naturales tales ropas o estos muebles; Hacemos un cuadro amigable con esas cosas; Cómo quedamos? Y ahora veamos cómo la empresa que nos ocupa presenta este inimitable proyecto suyo:

    El Canario: Directamente de fábrica, los muebles para su hogar, el gabinete, su hábitat, su oficina..

    ..Nuestros equipamientos .. ¡están dispuestos para que haga usted sus pruebas!
     
    Esté prevenido; vea cómo se lleva usted con nuestros sillones, juegos de dormitorio y de comedor, toda la gama house & garden para su vivienda. Y si está en su mira la renovación de su ámbito laboral, cuente usted con nuestros escritorios, archiveros, mostradores, etc. La más completa variedad en muebles funcionales y de estilo.
     
    Pase por El Canario para hacer sus pruebas. ¡Disponemos de todos los enseres de mobiliario que usted necesita, en una inmensa variedad de materiales, colores, y tapizados! Venga individualmente, o con todo su personal, o con su familia, como prefiera; para concretar en nuestros salones y patios, una escenificación de la experiencia elegida. Les tomaremos un vídeo de 4 minutos. Colabora para ello, en el ámbito expendedor de nuestra fábrica, un nutrido equipo de videastas y técnicos. De inmediato, en pantalla gigante, podrá ver usted, junto a quien o quienes lo acompañen, cómo queda su presencia junto a nuestros muebles.
     
    Quizá usted quiera probar con otros diseños y estilos, hasta hallar un amalgamamiento que vaya más allá de una simpatía momentánea. Con este fin, el de hacer más fuertes sus comparaciones; y para que su elección, por un determinado elemento o conjunto de El Canario esté bien fundamentada; usted podrá verse en pluralidad de vídeos, sin límites arbitrarios. Ello será un placer para nuestro equipo de videastas; lo acompañaremos para tomar todas las panorámicas que le sean necesarias; grabaremos los episodios que usted y/o su grupo requieran, en distintos mobiliarios. Por la observación inmediata en pantalla gigante de las escenas grabadas, su elección va a estar bien consolidada.
     
    Nuestro objetivo es la compatibilidad, la concordancia entre las personalidades de nuestros clientes, y las de cada uno de nuestros productos. El enfoque que logramos con las filmaciones, hace más conciencia en nuestros clientes. Conseguimos así que las afinidades estén bien comprobadas. Ya no ha de ser el caso de que, por ejemplo, adquiriese un cliente nuestro tal sillón con la creencia de ser ése “su sillón querido”, y después en casa, pobrecitos, se llevasen a las patadas con el mueble: ¡Ya no más desaveniencias! Para prevenirlas, puede usted llegarse a nuestro predio de exposición, será bien recibido. Con nosotros podrá tantear variadamente usted, cómo se compatibiliza su naturaleza, con las opciones en muebles de El Canario.

    OsoPruebaMesa=BearTestsTable

    «..todas las panorámicas que le sean necesarias .. podrá ver usted, junto a quien o quienes lo acompañen, cómo queda su presencia junto a nuestros muebles .. toda la gama house and garden para su vivienda..»

    Vivifique, haga todas las escenas entretenidas necesarias, solo o acompañado ante las cámaras, junto a las múltiples alternativas de equipamiento que El Canario le ofrece. Pongamos en un decir, que su planteo de escena es con un combo de jardín: ..¡Tan luego se estará visualizando por pantalla!, respecto a la convivencia con nuestros muebles, en su individual grado de acomodamiento, o hágalo con su gente. Incluya el hecho llano de compartir las comodidades que proveemos, en todas las variaciones de su preferencia; ¡Y podremos constatar fehacientemente, junto a la buscada integralidad personal suya, la integración deseada con los elementos que adquiera en El Canario! Además tenga en cuenta, que si usted lo solicita, nuestros especialistas le aportarán sus opiniones, sin otro criterio que el de un buen empalme entre los muebles y sus adquirentes.
     
    Haga su reserva anticipadamente; nuestros patios y salones cuentan con una capacidad limitada. Llámenos sin cargo: 0#00-790639-002393.
     
    Fábrica de muebles El Canario, Exposición y Ventas; Avda. Ziomefrang 17400, esquina Bvd. de Las Setas; Ciudad Grande.

    ¿Tomando por sorpresa a otra Entrada en este Blog?
    Hipersalena Aleatoria, por Aquí 

       Sergio Edgardo Malfé
       Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, enero de 2013.





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