Hipersalenas


completo disfrute atroz intentemos
2016/10/10, 5:08 pm
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10 de octubre: Día Mundial de la Salud Mental 


 Completo disfrute atroz intentemos

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Disponga usted su aparataje
Captador de argumentos, con cuidado,
Que ninguna persona infidente se dé cuenta.
Sepa que hay ligazones entre las cosas
Y que éstas sobrevienen por aquellas;
No son decisivas las cosas sino los hechos:
Las azaleas sólo viven bien en la casa de la abuela;
Los pececillos suyos están dúctiles
Sólo en el lápiz que usted anime
Con sus sinceramientos.
Que no sean prensadas sus verdades,
Tampoco los mansos pececillos,
Bajo las muelas destructivas
Del contacto cocodrilo.
Haya fluidez en las tareas
Serias y cuidadosas que se emprendan
Para el ensamblado y control de las virulas.
Y se lava usted la cara,
Asista ante el espejo
A la iconización de su gesto.

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¿Quién querrá abrir la gaveta,
Para que salga el humo negro y denso,
Que todo lo impregna?
Que no se nos vaya a convertir en odio
El darnos cuenta de las historias falsas;
Sartas mentirosas de habladurías cortesanas
Sostenidas con sorna, a cargo
De mentirosos profesionales.
(Atendamos un hecho subrepticio:
Hay otros cajones escondidos,
Con cuerpos aún sangrantes dentro.)
¿Quién vocifera suavidades
Con giros rápidos y mortíferos?
¿Quién despedazar querría
Los espirituarios acendrados?
Contemos con virulas de alerta
Para estos momentos,
Pues una organización de amanuenses
Gravita en el contexto.
Ellos encarnan sus anzuelos,
Sondean y registran
Todos los datos ambulatorios
Y los notorios decires propios
Que hablen los candorosos
Habitantes del barrio.
::Resulta además que hemos detectado
La instalación atroz de peajes retardatarios
Que se jactan de ser piolas,
Inevitables y fatalísticos,
Pero son engorrosa y estúpidamente estopas
Planchaditas a la moda y malvivientes;
Horrendos trombos
Que quieren llevársela en cubetas.::

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Imposible redactar; los lobos;
..Y las criaturas de ojos celestes,
De todas las edades y géneros,
Objetivos de las preferencias públicas,
Situadas ellas regularmente por estos barrios
En el lado del mostrador que hace el despacho..
Pero que no sobrevengan aludes,
Detener las revanchas, mire y escuche,
Ambos lados de los rieles pampeanos;
Andando estamos sobre tierra nutricia,
Con botines y en borbollones continentales,
Fuerzas indomables, poderosos destinos
De agua sencilla y fresca.
Ya que es así, pulse el botón grande y verde,
Pues está gauchita la confianza
Que se comunica en un cambio de miradas.
¡Pero caramba!.., ¿acaso estamos en la ocurrencia
De solucionar nuestros malestares,
Los de toda una vida,
Por un acceso revelado que nos ilumine
Respiratoria y salvíficamente?
Ésta contínua y renovada pasión adictiva
Por la obtención de grandes impactos
Desde fenómenos aparentemente nuevos,
Es acreedora de consideración terapéutica;
Es un hecho que quizá se resuelva
Al organizar las recién descubiertas,
Auténticas y novedosas emociones
::organizarlas con frecuencia.::
Hay que recordar que no nos sería rechazable
La oferta de estar todos alegres y contentos;
Gran concordia en el compromiso.
La temporada comienza,
Y pronto serán las vacaciones;
En el helechal entremos,
Intentemos hacer nuestro
El amplio y completo disfrute.
Hay que pasarla bien, eso se impone:
Es el ánimo de estos tiempos,
Tanto en Panamá como en Bahamas,
En Londres o en cualquier otro refugio
Subdesarrollante y desregulado.
Y ocurre que las desventuras australes
Pueden seguir procesándose,
Nos son anónimas e inocuas;
Y nos quedan muy lejos las gentes y
Las calles de Argentina, ¿o no es así?


“Se quedan mis palabras en el aire | Como corchos en el agua”. Federico García Lorca


 Sergio Edgardo Malfé
 República Argentina, Abya Yala; Octubre de 2016

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Hipersalena Aleatoria, por Aquí 



casual descuido radialista

10 de septiembre: Día Mundial de Prevención del Suicidio 


  Descuido de radialistas


“.. parecía que el sol del último día se estaba ocultando
y que todas las almas se congregaban para el juicio final”.

James Joyce, Retrato del artista adolescente.

Se sumaban susurros sobre el motín en un lugre segun Tzogra

Se sumaban susurros sobre el motín en un lugre segun Tzogra


 Una radio transmitía, y el micrófono del estudio había quedado abierto; tal vez fuese un descuido del operador. Eran tres personas al menos; una de las voces era de mujer. Mencionaban con entusiasmo un evento artístico con público selecto, que hubiese acontecido en la Ciudad de Santa Fe; algo de eso se entendía, y había sido fascinante la función.

El instante estaba hablándose
debajo de la escalera,
al lado de una puerta excelentada.
Se dijo que el imaginar ciertas cosas,
en juegos mentales para pequeños grupos,
hará que pasée o no pase un caballito
por la costa silvestre muy cuajada
de rositones que la rococan.

 Algo así se me hizo entendible de lo que hablaban. Vale aclarar que una buena parte de lo que decían consistía en un cruce de susurros simultáneos, los que curiosamente cambiaban de registro: esa gente producía tonos agudos y graves en la parte de los diálogos que aparentemente querían ocultar de otro personal en la radio, pero no sabían que alguien externo estaba oyendo su conversación.

..«Habría que ver si es o no conveniente,
con vocación de astucia,
un poner en curso estas movidas.
Igual tengamos bien arriba las cabezas:
A poner intermitencias en la lámpara
de los ojos rectores del muchacho;
que el mirador lo baquetée con penumbras y luces,
lo mueva garreando y de costado al barquito anclado.»

 Parece contar ese ámbito radial con ventanas enfrentadas; trasluces opuestas en la habitación.

Menciones de un proyecto vecinal se tiraflojaban.
Se me hizo así que había otra casa
con 3 personas dentro,
con verdadera verdura al fondo.
Un anuncio al frente dice “Fonda del Campeonato”.
Se me caramboló casa provinciana, en agradable paraje.
El buen tono afectivo del lugar me tejimaneja recaladas
sólidas, compasivas, pero a la vez aterrorizantes, en
una actual catenaria y gravitante, de escucha cruzada.

 Una especial dedicación comentaria pude captar en el personal incidentalmente audible en el descuido; alababan ahí toda la obra cinematográfica de Tzogra. Y especiales consideraciones de excelencia tuvieron para una peli que Tzogra estaría haciendo con el tema de un famoso motín en un navío militar, puertos lejanos, obra aún sin terminar.

 Sergio Edgardo Malfé
 República Argentina, Abya Yala; Septiembre de 2016

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Hipersalena Aleatoria, por Aquí 



verdores y temas del parque
2016/03/09, 8:27 pm
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Tiene sus temas el parque


«..como sabes, hay un montón de patos salvajes en el foso congelado antes de que llegue el calor y saquen los botes.» Yasunari Kawabata, El Lago.

Tanto espacio que hay; no se puede creer que estemos de paseo ahí nomás, cerca.. cerca de la estación Aquinos, sus andenes plagados por muchísimos vendedores ambulantes, agotadoramente concurren.. concurren a los grifos de agua. Pero tienen su salvación bien bien deliberada: Con las carretillas su ajetreo se hará más disciplinado. Véase a los vendedores en el amanecer.. vendedores en el amanecer, semejan gaviotas en formación de despedida.., como gaviotas que se vuelan lejos, despidiéndose. Ya no será necesario que sacudan resortes en el pedregal, no lo será porque cada grupo de vendedores estará desde ya.., está pues envuelto en vaharadas: Rondando.. rondando la estación con las carretillas, turbulentas caravanas, vendedores que pronto así llegarán al completo repertorio.. repertorio de la zona. Además del parque y sus verdores, lanas mil hay en la zona, lanas mil que rinden a la par pullóveres y zoquetes.. pullóveres y zoquetes abundantes.

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…innecesario que los vendedores sacudan los resortes en el pedregal..

   Alrededor, donde hay multitud de estatuas.. estatuas diseminadas, el agua sale tan tan fría, que asusta; las duchas.. duchas entre las estatuas. Y una glorieta.. glorieta laberíntica, a la que tienen adornada con varias lagartijas de bronce. Parecen.. parecen estar en el intento de sus huídas, lagartijitas escapistas.. escapistas por entre los ramajes del parque.

Dicho sea de paso: poco.. poco faltaría para que el tiempo se ponga denso, una mañana comprimida en barrotes.. barrotes plenos de sequedad, sino fuera porque la estación.. la estación Aquinos permanece ahora aliviada. Empleando los remedos de un clima distante, así tenemos provocado el símil de un bienestar.., vaharadas de un bienestar en los grupos que desfilarán con las carretillas… Desfilan luego entre rociadores, descargas de neblina, aspersiones aliviadoras; prórrogas.. prórrogas para el vicioso antojo de hollines. Se sigue de ello que los vendedores, desatenazados del griterío.. del griterío egotérmico, hallen una voz abierta para sencillamente tomar.. tomar su ducha y despedirse; mansos chau chau en sus voces. Se llevarán los textiles en sus carretillas, ..en sus carretillas pullóveres y zoquetes de buena factura, ofertas provechosas y durables, que pueden ser colocadas.. colocadas en una observación desagrumada, nítidamente.

LLegado el momento, es para los besos de una boca enooorme, boca en pantalla activa, es rasgo separado del rostro de Emilgia Kahceli, una boca que se alimenta en intervalos regulares, y de ahí que se haga necesario limpiarle los restitos de la ingesta con el empleo de papel en toallitas. Y una vez completada la limpieza, que tiene sus temas el parque, vuelven pantalla y boca al servicio osculatorio; en sus duraciones la mañana. Y no son afectadas estas observaciones, por las caídas de algunos grumos sobre mi techumbre craneana; si definidamente fuesen grumos o coágulos, no lo sabemos; serían cosas que estén cayendo de tales y cuales arbolillos implantados, que tiene sus temas el parque. No me importan los coágulos, porque las duraciones se me han puesto cristalinas y festivas, como con guirnaldas.

Me colma una alegría lánguida por el encuentro probable con Emilgia Kahceli en persona; esto me hace tanto bien; desborda vibrante la vida con temblores tenues. Crece el día con resonancias esferifónicas; se unen en esto los carrillones del parque, los trinos de avecillas canoras; y una multitud de abejas es litúrgica con sus zumbidos melosos. Hay luz y coraje en las abejas que no se acobardan con los golpes de las alfalfas. En su tranquilidad, inmersa en la umbrosa y granular fluencia de su sentido, quieta la encontraré reposando en la espera del sol pleno. Emilgia Kahceli: eres mi más anhelada insignia. Tus ojos son centellas de abismo dulce, enceguecedoras perlas profundas.

Tu plenitud surgente me alberga, Emilgia, y juntos podemos rescatarnos, salir de Aquinos y de las travesuras del parque. Tengamos prudencia ambiental; algunos de los coágulos quizá se broten; miremos que no nos sigan los grumos verdes, prudencia ambiental. ¡Qué belleza de lugar! Estamos zafándole los bretes y lo estamos haciendo bien, Emilgia; salimos de la zona de estatuas, duchas y carretillas, salimos andando de la zona como por un tubo desopilado; ambientalmente prudentes, viéndole bien al paraje lo que hay que verle, como si fuésemos lagartijas cautelosas. Y estamos juntos; ¡Emilgia Kahceli en persona y conmigo!; esto me hace bastante bien, bastantísimo.

 


Sergio Edgardo Malfé
Argentina, Marzo de 2016.


 



obtencion-de-trinito
2016/02/03, 8:33 pm
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 Trinaje


rebanadas de algarrobo y banano

ℑ: neonatales engrapados, trinos en sección de algarrobo y banano


 Siluetas municipales planearon
 bravos reflejos tostados,
 con lápices vivos casi al costo.
Se ve que desplegaban
monogramas de un destino azul y
después han puesto grillos
de plata adjunta faróidea
en el girasol nocturnal,
sentadito y presuntivo, que
con las manos escribe,
lejos él de los andamios
aguzados en corte
de herrumbre monográfica.
 Escribe perrerías engrapadas con
 la sección neonatal de sus alardes;

Las escribía el jodemil bajo
su textual loneta verdiglauca
completamente pululada, de esto
tal vez huya el girasol que dicen
está tanenpé, su ayuda grima las
siluetas lapiceras del despliegue;
Dicen concurrencia suya no hizo
aporte comparable con las tantas
obras beneficiosas del personal,
tareas sesudas en ejecución, 
en conductas agilísimas,  
de una graciosa rapidez,  
con lápices vivos casi al costo.
Y es justa la demanda popular.
¡Pero el personaje advirtió al público
que se debían hacer cálculos 
con sus datos para así obtener las
precisiones, si se requiriesen! 
 
Tantanenpé no ha estado el girasol.

 

  Sergio Edgardo Malfé
  Argentina, febrero de 2016.



patios del albardon/: ..”altozanos; enderezar; enganches; escollera; ponerle; tripulantes”..
2015/05/19, 2:41 pm
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   En los patios del albardón


    (Tiempo de lectura: 12 minutos)

«Con la creciente llegaste  
en murmullo y desazón  
hasta las altas barrancas,  
Río de muerte y furor.  
Pasaban casas boyando,  
maderámen y dolor,  
te llevaban las distancias  
en torrente bramador.»  

Ramón Ayala  

   Era de noche, palomita langostina del pantano, y todos nos habíamos evacuado; pero no estemos tristes, contemos los operativos que se tuvieron que hacer para la evacuación, y que así mucha gente inundada llegase con nosotros a los silenciosos altozanos: Afortunada gente, de andares desgastados y desolados, los delitos abrochados en las ropas: ¡todas actividades irremediables! Y como esto está medio vinculado con secretos militares, contemos sólo un poco: Uno de los funcionarios, Pontaldo, fue hasta los archiveros, las ruinas, y sacó papeles: son mapas, uno de ellos con participación ciudadana. Había dejado de llover un poco, las causas se nos empezaban a enderezar, reparación de fatalidades, venía clareando.

   Nos quiso encimar la continuidad de historiales, el administrador Pontaldo, sumándola a los enganches del cielo despejado. Medio acostado en el barro de nuestro albardón, y medio sentado en una cama, Pontaldo nos señaló en un mapa la escollera, que deberíamos colisearla, pequeña langosta del pantano: Irle a la escollera, con estreno de ropas planchaditas y trajecicos paquetes, en continuidad de historiales. Estaba muy entusiasmado con el plan, cargas de demolición, parecía no darse cuenta de nuestro estado, sólo un breve respiro, las ruinas hialinas, el pantano trepando por las cuadrículas, y en cualquier instante oscurecería de nuevo, el ventarrón, ¿y si se desenganchasen las lanchas?.. “¡Pontaldo, esto de ponerle explosivos no está muy bien, actividades irremediables!”, le dijimos: “Además, no estamos como para volarla, ni para colisearnos en la escollera, nuestra precariedad, los altozanos en ruinas, todos evacuados.”

   Cambió entonces, parecía desechar Pontaldo la cosa: “Algo violenta quizá es la idea”; aunque al instante nos preguntó melancólicamente: “¿Alguien iria después a ponerle de los nuevos?; Hay otros explosivos para la escollera, son light” Lo mirábamos a Pontaldo, algo cariacontecido el hombre, y se nos había puesto bastante obeso. La delegación de evacuados en pasantía, sin agresividad, y como diciéndole.. ¡ey, aquí estamos nosotros, mire!, le dirigió amistosos comentarios del tipo “es muy difícil”. Una muchacha, muy popular entre los pasantes, con una escoba de pichanilla que esgrimía, se dedicó a peinarle el rostro, frente y perfil; y por estos suaves pases de la escoba, el rostro de azoramiento que nos iba mostrando Pontaldo parecía decirnos que el personaje estaba en la misma indigencia, él como todos los evacuados; y el pantano trepando por las cuadrículas.

ruinas hialinas

«.. vigiladas por boyetas..»

   Las lanchas nos habían traído; Para ubicarnos a bordo tuvimos que seguirle los pasos, en cada embarcación, a la respectiva dueña de casa. No había todavía riesgos de hundimiento como los presentes: Las lanchas ahora se agitan por el crecido oleaje; sufrimos el embate desalmado del viento cinerario. ¿Qué nos espera si los altozanos pierden sus lanchas; ¿tendremos que hacernos armazones de madera con los despojos para colocarlos alrededor de nuestros cuerpos?; ¿o habremos de integrarnos como habitantes de ámbitos silvestres?, ¡zoológico! Era distinto en los primeros momentos de la evacuación: Nos habían guíado las dueñas de casa, cuando abordamos las lanchas; nos llevaron hasta unas farsescas gradas y barandillas en las cámaras de proa, hacia la afrenta de los palios envarillados, solemnidades. Por suerte, muchos nos desenvaramos y salimos a cubierta para averiguar; y desde la toldilla militar pudimos distinguir en el horizonte los promontorios; ya llegábamos. Volvimos al salón de navegación para poner a salvo de indiscreciones náuticas nuestro secreto estratégico: la alimentación barrocosa que nos protege, no habría de ser parte conocida por la avidez coliseal de los tripulantes.

   Y lo que está ocurriendo ahora, langosta pobre palomita del pantano, parece ser otro coágulo de Pontaldo, otra carga de demolición. Está él diciendo que nuestra salida bien puede ser la de treparnos a algunos muros de estas ruinas hialinas. Ante esto, los delegados han puesto sus miradas sigilosas, a través de los restos de ventanas, en lo que fuesen patios y jardines del albardón; Parecen estar buscando alguna de las paredes que menciona Pontaldo, y no se muestran proclives con el proyecto. La muchacha que usó su escoba antes para despejarlo a Pontaldo, le dice ahora: “Más nos valdría que costiémos los caminos para retornarnos cada uno a su casa; nuestros umbrales tienen paredes más seguras que éstas”. ¡Muchacha popular!; A su vez, Pontaldo la está amonestando: “Los pasantes son los evacuados más problemáticos; ni pensar en ello: que de este precario refugio se vuelva la gente allí donde hay más víboras, ¡eso jamás!; ¿y la carencia de alimentos?”. Algo de razón tiene; aunque el tipo probablemente sea un depravado y quiera retenerla en las ruinas, actividades irremediables, para abusar de ella y de paso extraerle datos sobre la apicultura de la que se ocupan los pasantes.

ruinas hialinas

«.. las lanchas han quedado vigiladas por boyetas..»

   Nosotros podemos intervenir para proteger a la chica, hasta asesinarla, ella se encuentra al momento en el territorio propio de él. Pero está agregando algo el administrador, no estemos tristes; Salgamos de la lluvia, langostita, las ráfagas arrecian; coloquémosmos bajo el toldo de rescate y oigamos en qué siguen las argumentaciones de Pontaldo, a ver qué dice: “…motivándolos para que hagan algo, que aseguren las lanchas; después podrán llevarnos con ellas hasta el terraplén; para mí que ahí está la charnela: Hay que darles de comer a los tripulantes, conocerán nuestra dieta barrocosa, es nuestro secreto estratégico, pero su dinámica autónoma continuará en funciones y se nos restablecerá como propia, nuestra dieta estratégica va seguir indemne, que ahora los efectivos la conozcan no nos afectará en nuestra seguridad futura, y al compartir con los milicos un gofitún barrocoso, estaremos interviniendo sobre toda la situación; ¿qué opina la asamblea?”. Pontaldo así dejó en suspenso las acciones; veamos: Los delegados pasantes están de acuerdo, y la junta conversacional de evacuados también, trepando el pantano por las cuadrículas.

   Al momento uno de los delegados les hace a los tripulantes una llamada radioeléctrica. Los muchachos se acercan, nos dicen que las lanchas han quedado vigiladas por boyetas, actividades irremediables. Bajo el toldo de rescate compartimos todos el refrigerio: gofitún barrocoso en el albardón, las ruinas; en pocos minutos consumimos las escudillas dietéticas. Es curioso, coincide el beneplácito coliseal de los marineros con un serenarse la tormenta; parece que no vamos a terminar tan mal, y jamás donde hay más víboras. Un pasante propone: “Está aclarando; podríamos aprovechar la calma, muchachos; ¿qué tal si embarcamos y ponen ustedes rumbo hacia el terraplén?”. Manifiestan los marineros acuerdo con la propuesta; renovado andar de las tripulaciones hacia las barquichuelas; hasta tenemos sol, se levanta campamento. Mientras en eso estamos, palomita pantanera, oigamos la apostilla de Pontaldo: “Para nuestra salida, no nos van a hacer falta fondos, ¡qué suerte!; pensaba pedir rescate a la Capital por el cadáver que tengo secuestrado” … “¿Cuál cadáver, jefe?”, le pregunto … “El de este cuerpo mío; mi existencia la tengo bastante muertita por mi quehacer como funcionario” … “¡Pero que buen humor se tenía guardado el Pontaldo!”, decís vos; y muy bien lo dijiste, langostita. Nos vamos yendo para embarcarnos, y trochar hacia el terraplén, no es tan lejos ■

 Contenidos relacionados con «..Patios del albardón».  (Enlaces en la Blog)
 * Cocos de chanfle
 * En el Area Facultada
 * Presencia.. Esperada (notintroductoria)

  Sergio Malfé
Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, mayo de 2015.



recuerdo-plazoleta/: “..diademar, :armatoste, :todos, :recorrido, :vicisitud”..
2014/02/18, 5:34 am
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«Se ha dicho que la cultura es lo que queda cuando ya no se sabe nada, es la condición misma del ser humano. Toda cultura es trascendencia y superación; en cuanto se detiene se vuelve incultura, academismo, pedantería, lugar común.» Emmanuel Mounier.

Como es puro recuerdo la plazoleta civil..

 
…A diademar inicios de un roscón doble nos pusimos,
estudiosos de museo, ausentes y dándonos cuenta de
lo latente que perdura; somos como muchachada
huésped en una vital ceremonia honrosa, pan y
ventana, refugiados, comida natural, cisnes nadantes.
 
 
Nuestro manejo sudoroso se bisonta; nadantes
con entrañas despojadas de todo brazo sostén;
al armatoste redondo y tartamudo diadememos;
La unida acción dé respuesta a la general irrealidad;
Y tal vez esto esté bien, la audiencia en su juicio opínele.
 
 
En nuestro bisontear estamos, hagámoslo con las hijas;
Teníamos antes plazoleta pensada, otro lugar,
donde atemperar ahí los paroxismos; Queríamos
olfatearlo al mercenario, al chacal cañoneador;
señalarle que si lo hace, sólo tendrá cariños buitrales.


Destacada por Picasa_3, es imagen propia

ℑ: «..otra salida adjunta..»


«Evítatelo por siempre al olor de carroñeras, mercenari@;

Te despojes de uniformes, y salgas hacia la amistad.»

Antes te dijéramos así; eran otras luces, plazoleta lumínica.
Pero ahora, con las hijas y armatoste, en otra situación,
es lo de ensamblarte hondonadas gruesas de silencio serio.
 
 
Que si el destino quiere, aquí podamos endicar los inicios
tan ausentes; ¡Y hartos estamos de angelurdias, nunca jamás!,
porque el aliado de la muerte aún nos hiede chacalmente.
Tal vez dentro pase en otra salida adjunta, si hay confesión;
Alguien tiene que poder decírselo, con aparente indiferencia:
 


«Usted se tiene que dar cuenta: los rumbos de deriva pulsan

despeñamientos en la ruta, es la misma arriba abajo; también

rechinan inflicciones y humos, los mismos para todos.

Y al recorrido lo comportemos: es arribo con voces de cada lugar.

Usted estará pintadito, en medida boscosa caricata; iría al puerto.»
 
 

Avalemos aparte si hace lío, si intrusiona en el geoide cespitoso;
estorbaría las raíces rientes; Los mencionados trucos no sean así
esquirlados, ni con tal vicisitud huidiza y regenerada se abrumen.
Y que no se altere la coincidental urdimbre; para toda la gente en
demanda de certezas: están las valijas, ir para el bosquecillo.
 
 
…Hediondo y Roscón no tenían a nadie, los de inicios ausentes;
Con luces perseguidoras, no se redondéen la tartamudez…
Y un aviso breve hacia la audiencia: que en caso necesario,
renueve de estas líneas su lectura, si no las comprendió;
se hacen una última miseria al repasarlas con ojos cerrados.
 

 


Sergio Edgardo Malfé
Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, febrero de 2014.   



como-evocacion-historica/: ..”portento, :cenizos, :entonan, :crisantemo”..
2014/01/24, 12:44 am
Filed under: agua-en-vasos, Poesía | Etiquetas: ,

Tipo evocación histórica

…Por lo cual, un gran alivio,
que es como de esferitas blancas, unas
que brotasen en el sordo destrozo de
atropelladores bloqueos infelices.
 
Si al portento lerdo lo adoptamos,
pueden ellos cautamente despertar,
nuestros habitantes de ceniza…
 
…Viven en los tardíos bordes
de una ciudad siestera;
cinerarios moradores de colinas,
antiguas colinas sobre el río indolente…
 
…Desde sus viejos portales ventilados,
tal vez quieran saludarnos,
..inclinándose sus rostros grises,
restos de ojos luminosos,
..tornasolada ausencia en las cenizas…
 
Bienquerida, aceptada, bienvenida es,
nuestra práctica visita sobria:
Presencia que les llega a los cenizos,
como una breve marca de luz seca,
que consigue su acuerdo
repentino en los dinteles…
 
…Se enfundan ellos luego en
campanilleos aparentes; entonan:
“no nos hemos olvidado”;
o lo repitan: “no nos hemos olvidado”.
Con pieles pulsátiles y cenicientas,
golpeteaban el decir sus labios…
 
¿Acaso sabremos, ya haciéndose la noche,
si habrán asomado a vernos, si
nos han entonado el comentario?
 
Un tiempo imprescindible abrió su paso,
era la decadencia del conocimiento
que se nos hacía insostenible; y,
…alternativamente: ¿sus bocas
asordinadas se han cuerpeado,
¡o las colinas han estado solas!?..
Quizá sólo sean plantas lo que queda.
 
…Entre ladrillos de viejas paredes,
agitación crepuscular de cinacinas
vibrantes en las ruinas; arbustos
que tiemblan memoriosos roces,
casi susurros íntimos foliares;
cinérea sonoridad de cinacinas:
“no nos hemos olvidado”.
 
Y así nuevamente, flotador otro tiempito;
…ir disponiéndonos, reincidente y
…bienintencionadamente,
con el armario, donde
puede ubicarse encendido,
el gran crisantemo parpadeante;
envueltos ahí dentro,
sus secos y nítidos destellos,
con un fresco abrigo de violetas.
 
En la serenidad de un solaz, algo
nos llama después, obstinadísimo:
“debe haber alguna forma,
debe haber alguna forma…”
 
¿Será posible que nos imaginemos
bien diciéndonos: “todo esto pasa,
como las ilusiones que somos”; y
que al mismo tiempo, a las ausencias
las tengamos bien presentes?
 

«..en los tardíos bordes de una ciudad siestera..» ℑ..galpón en ruinas.

«..habrán asomado a vernos..?»

«..directamente desde allá, desde los pueblos de la primavera, desde los campos del olvido..
y las lámparas de querosén abrirán toda su memoria
sobre los libros abiertos, sobre las manos cerradas.» Yannis Ritsos


Otros contenidos en este Blog, quizá con TipoEvocaciónHistórica tengan algo que ver

  • Del hilo de Entradas, enlace a la página 6
  • De los Armazones, ..la página 3
  • Mi enlistado de Entradas: ..la Página Uno; 1

  •  Sergio Edgardo Malfé

     Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, enero de 2014.



    femigenia
    2013/09/25, 4:38 am
    Filed under: agua-en-vasos, Fusiones, Poesía, Poesía-Concreta | Etiquetas: ,

    Femigenia  ¿( .. ¡Fé!.., mi genia )?
    Poemas Concretos

       ..Comenzó materialmente con las “eles” esta parte, al encimarlas, líquidas y angulosas como galones; Y el llamado de la “elle” no se hizo esperar, ella tan amigable, una buena letra para un paladar conocedor y saludable: “Elle”..”Ella”: fémina, persona, ser humano. ¿Y quién ha estado uniendo la francesa “Elle” y la castellana “Ella”; quién conjuncionó ambas vivencias? ¿Quién.., sino Lucía, ..la Maga de Rayuela?


    Icono y grafemas dispuestos elleáticamente

    «La Maga no sabía demasiado bien por qué había venido a París, y Oliveira se fue dando cuenta de que con una ligera confusión en materia de pasajes, agencias de turismo y visados, lo mismo hubiera podido recalar en Singapur que en Ciudad del Cabo..» Julio Cortázar: Rayuela.


    she en concastecrollano

    Hipersalenas, cronopia cronopia 


     Sergio Edgardo Malfé


     Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, septiembre de 2013.




    pomberada / “..maniatarte, :adosado, :dibujitos, :dulcidas, :relato”..

     Pomberada (*)

    Contiene un pegote jaleoso, el interior de un tallo de palmera ahuecado todo a lo largo por dentro, una mezcla carragenada de palomas de laboratorio con jengibre; ocultamente está así predicado ese menjunje. Pobrecitas: hacen un relleno columbar embutido y picoso. Aún siendo científico, este puré de palomas se aparenta, aj, con lamparones neuróticos, que derraman fluorescencias tornasoladas. Y por más que te parezca comestible el penoso postre, ¡no podrán tus manos de dibujante hacer el dibujito!, aunque lo intentes.

       Gotonea el dulzor trucho, por medio de un grifo indecente sin arreglo y adosado al estípite contenedor. El dibujito no saldrá. Pues el plazo viene, aunque tengas tú decidida una elección que implique el desconsiderar cosas así: Que novedosamente estén fluyendo fuera frondas hijuelas de plumón verdoso. Este vil gotoneo azucarado provoca comentarios en alguien que se te ha cruzado; es una figura sonrisera que despliega su género polleril de la manera más imponente. “¡Está buenísimo!”, dice la ostentosa dama de ojos negros. ¿Viste?..

       ..Sus afecciones tienen expresión bordada o estampada; tales son las formas laboriosas y constantes con que ella interactúa. Sumamente gráfica, veloz y apasionada, no deja jamás de lado su “bredorja” (así llama a la aplicación de sus procedimientos). En movimientos muy rápidos y precisos, busca ahora maniatarte con las finas hebras de sus labores. Las fastidiosas ataduras de esta dama, son en principio nada más que simbólicas. ¡Sin esfuerzo puedes deshacerte ya de ellas!, antes de que vayas a encontrarte efectivamente maniatado para otros dibujitos.

       Tu voz ha de resonar con ecos incumbentes y catedráticos: “¿Viniendo vos de paisajes tan bonitos, ¡oye!, por qué te encierras en la confección de estos rituales?”. Puede dejar de mostrarse contentísima, y tal vez te escuche ella, cuando le emprendas este intento que quizá valga la pena.

    espinudibujo

    «..las dulcidas y amenazantes inclemencias hayan de estar sanadas..»

       Por ahí, ..si la haces reflexionar y la convences; si otra gente “bredorjera” circunstante no la atosiga -de fondo son buenas personas-, si no le insisten para que te dé condena ella por tus palabras: ..Marchará junto contigo; dándole buen tiempo los dos a los buenos cuidados. Marcharán por ámbitos canoros que no tengan ni palmeras destruídas ni pajaritos hechos bolsa. Ojalá que para entonces las dulcidas y amenazantes inclemencias hayan de estar sanadas, convertidas y transitables; en lo que será.. ¡una débil victoria verdadera!


    «¿Y los caballos? Mi problema con los caballos es más espinoso, una de esas cosas que se quedan clavadas toda la vida en el alma de una persona.» José Saramago, Las pequeñas memorias.



     (*) Nota: Está adoptado para darle título al relato, el nombre de una figura sobrenatural de la cultura popular en el área argentina de influencia guarani: El Pombero, amigo y defensor de los pájaros y la naturaleza. Por más información pueden verse fuentes externas:

    Forma en que actúa El Pombero, artículo en WikipediA.
     
    Describe el Pombero en WordPress.Com, “Mateando con Paco”.
     

    Sergio Edgardo Malfé

    Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, mayo de 2013.   



    cabello-castanho\: “..pacto, :baldío, :seguir..”
    2013/03/07, 8:55 pm
    Filed under: agua-en-vasos, Cuentos Breves, Narrativa, Poesía | Etiquetas: , , ,

    Con cabellos castaños


    8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

       “Se constituyen hechos punzantes, desde que además de baba de caracol, el roce con unos glifos diabólicos soba la sutura que ha hecho lateralmente la máquina estimulativa”. Todo esto lo ha puesto por escrito. El texto no aparenta como que vaya a interesarle en lo más mínimo a ellos, que han decidido darle muerte al Pacto, ellos, ..¿puede ser necesario corregirlos, que ellos se hayan equivocado? “Esta es la plata para el funeral”, escribió en el sobre. En el papel dentro declara, que por pontón interpósito contactará el séquito al territorio gobernado desde Ipiribita. “Allí arriban regularmente con desplegados velámenes las naves que provienen del Zólon”. Continúa con que So es un puerto natural; dice que hay una punta y hay el resguardo que provéen otras partes de terreno emergente. Está atendiendo ahora el comercio, y mientras ve a los clientes, mueve las fichas sobre su tablero. Y está arribando el otro personaje, trae un hediondo cartón de jugo de frutas en las manos, no nos oye; es Liamagiore, quien le ha pagado las cuotas, mes a mes, para la construcción sobre el baldío subterráneo; por encima la casita prefabricada se le ha demorado. Pero no va a seguir con ese empleo, también escribió eso. Comentando estuvo en el márgen: “¡Voicí L’Ithachiest!”; cómo si algo nos tuviera algún sentido. Comentó y comenta; y bebe, investiga la transparencia de los vidrios al dar vuelta los vasos con trago, la investiga permanentemente: “Es una situación jodida”; y bebe mucho.


    «Mejor quedarme quieto. Todo instinto como el pájaro sediento que hizo salir agua de la jarra echando guijarros adentro.» James Joyce, en Ulises.


    Desde «Con cabellos castaños», Hipersalenas relacionadas.
     
    La escribidora, señora de la disfonía
     
    Agujero Tutorado, ..”lo que cuenta la flaca”..
     
    Un estudio narrativo

     Sergio E. Malfé
     Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, marzo de 2013.




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