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# escena-tubo: ..”ejercicio, ..estirpe, ..bregando, ..jadeos, ..paren, ..gallardetes, ..persecución, ..ponerse, ..ropa, ..salen”…

..-Tubo de Discusiones en Emergencia-.

Breve Ensayo Fantásmal para una Escena Teatral.

Esto Dedicado para la Profa· Amparo Iribas.
Arrancó este “Tubo…” como práctica en uno de sus talleres

Son tres personas sentadas en el piso, espalda contra espalda. Forman un triedro que rotaría sobre un eje, en sentido contrario a las agujas del reloj. El giro se produce de tanto en tanto; al cumplirse con la voz de mando: “Rotación”, que se reitera de continuo desde fuera de la escena, en “off•”, voz cíclica e invariable a casi todo lo largo de la presentación.

Los personajes son:

  • El Profe; un señor delineado y prolijo.
  • Marisa; una señora formal y joven.
  • Chana; una señora coqueta y no tan joven.

Nota: en casi todo el tiempo de la escena, cuando se dialoga y los personajes se ocupan de sus alianzas, la acción se produce con ellos en el piso. Las figuras sin levantarse, hacen su brega; y allí juegan sus roles de jerarquía y sus gimnasias destrabadoras.

Rotación!

Rotación!


Esta escena teatral migrada aquí, había estado desde enero de 2006 en otra localización Web actualmente cerrada.

-Tubo de Discusiones en Emergencia-. La acción:

El Profe: No dejen de moverse, alrededor, arriba, abajo; sino este frío nos vá a matar.

Marisa: Yo estoy muy cansada para moverme. Ustedes sigan, levanten calor; y arrímensé a mí para calentarme.


    (Chana y El Profe se agitan con movimientos calisténicos, que Marisa sigue más suavemente.)

Chana: Tenía que elegir yo este tubo para pasear… Poco me quedaba ya de tiempo… Para que alguien me ayude… Para alguien que me enamore… Y ahora casi nada de tiempo… Pero vos Profesor; aquí estás… ¿No me querrás mandar, ordenarme en algo…?

El Profe: No nos alcanza el ejercicio. La temperatura sigue bajando. Chana; vos sos la que tiene que dar órdenes. A ésa cómoda, (la señala a Marisa); hay que hacer que se mueva con la brega. Quizá se destraben los motores de esta cápsula rebuscada de porquería. Que así podamos salir al aire… Podremos usar la radio …Tendremos calefacción.

Chana; (se dirige a Marisa): Trabajá, paráte ó movete. Sí que tenés pinta de vaga, como si todo te lo hubiesen regalado siempre. Nos vamos a asfixiar si no ayudás. (Se dirige al Profesor): ¿Cuántos minutos de aire nos quedan, Profe?.

Rotación!

Rotación!

Marisa: Yo soy de buena familia. Una profesional yo; que siempre he sabido dirigir mis asuntos. Tuve empleados bajo mis órdenes. No van ustedes a decirme lo que tengo que hacer. Ni El Profe ni vos; que tanta pinta de levantadora de veredas vos tenés, que parece que clamases por un tipo que se te arrime.

Chana: Si este tubo no hubiese naufragado, seguro que alguien inteligente se hubiera interesado por mí… Porque yo tengo pasión por la vida… En cambio vos… Sos una acomodada… Siempre has estado servida; ventajera a a aa aA AA… (Las palabras de Chana se transforman en un aullido, símil de sirena de ambulancia).


    (Las figuras, por el momento del grito, se quedan quietos, cómo imágenes congeladas. Y los tres nos miran detenidamente).

El Profe: Esa fue la señal automática: Cinco minutos de Aire quedan en el tubo. ¡Hay que acelerar y sincronizar! ¡Arriba Marisa, por favor!. Movete o decí algo inteligente. ¡Ayudá!.

Marisa: Pararme no vá a ser. Nadie solo se puede parar por que quiera. Es cuestión de sangre, de estirpe. Pero voy a probar de moverme más con ustedes.


    (Los tres recomienzan el trabajo rotatorio. Lo hacen con el mismo ‘tempo’. Para enseguida Marisa comenzar a acelerarse; que se vá arrebatando en rápidos movimientos, cada vez más ricos y complicados.

Rotación!

Rotación!


    (Los otros frenan poco a poco sus propias acciones. Miran a Marisa fijamente. La encaran más y más, acechantes, tensos, ominosos. Chana y Profe están como sedientos, gruñendo. Marisa está haciendo cantos aparentando una maquinita rápida y eficaz: un tintineo. Los jadeos de Chana y el Profe aumentan. La toman de las piernas a Marisa. El ritmo y los tin-tin de Marisa prosiguen,en angustia).


    (Chana y el Profesor repiten en un bajo registro, pero alternándose):

Chana y El Profe: Eso… Eso… Eso… (Continúan monótonamente, con gruñidos y jadeos ‘in crescendo’).


    (Marisa pasa de su tintineo a un vocalizar en estallido, cuando los otros la toman de las piernas).

Marisa: ¡Basta de Eso! ¡Aire, Vida, Esto, Aire, Vida!.


    (Chana y El Profe detienen su afán posesivo. Miran ojiabiertos a Marisa. Se distancian un poco).

Marisa; ¡Esto; Ahora!. Hagamos esto ahora. Desapareceremos si nó. Detrás de Eso no hay nada. ¡Siempre sólo más y más!.

El Profe: Cierto; cierto. Razonamiento terso, nítido. Muy bien esa definición. Continuaremos entonces.

Chana: Te arrancaría los pulmones, Bacancita. (Vuelve a su posición en la rueda de brega y trabajo). Eramos dos contra uno… Tendríamos más aire sin vos. ¿Escuchás? …Pero sabés trabajar. ¡Ay dios mío; que podamos salir del tubo!.

Rotación!

Rotación!


    (Ya están bregando y girando otra vez, rítmicamente, al mismo tiempo).

El Profe: Marisa, sabe salir a flote. Es de la gente que ha tenido ventajas. ¿Qué nos vas a decir, Marisa?. Pero el devenir es inexorable. Ella también caerá, desgastada, por sus propias contradicciones. ¿Qué nos vas a decir, Marisa?.


    (Marisa tintinea y trabaja, marca el ritmo. Después de un tiempo de brega, dice):

Marisa: Ya está haciendo calor; ¿no?. Podríamos tratar de pararnos; ¿eh?.

El Profe: Vamos a sincronizar nuestra energía. Saquemos todo el aire. Después inhalemos y espiremos juntos. (Los tres resoplan ruidosamente, con la acción de brega detenida).

Chana: ¡Arriba, carajo!. Basta de aprontes, Profe. ¡Arriba; a la una, a las dos, y a las tres; ya!.


    (Lo intentan con fatiga y desparramo. Se derrumba el esfuerzo. Quedan los tres tirados, lamentándose, fuera de las posiciones de brega).

Chana: ¿Qué nos decís Profesor?. Alguien debió de silbar en vez de espirar. ¿Se nos estarán acabando las fuerzas? ¿A qué hondura estamos? ¿Seguiremos bajando?.


    (Chana se ha incorporada sentada al preguntar; ya está en posición de brega. El Profe y Marisa se animan a responderle las preguntas).

El Profe: ¿Te gustaría ir más al abismo; no?. Todas las entradas de lastre tienen las bandejas cerradas. Los indicadores de ergometría dicen que seguimos trabados en 50% de hondura. El principal problema vienen a ser las cristalizaciones; que alguna nos embista en su deriva. O que en realidad no haya resultados al querer salir; por tener una cristalización como bloqueo. (Se pone sombrío). Eso sería bueno para vos; ¿no es cierto?. (Lo dice dirigiéndose a Chana). Porque en los obstáculos cristalizados, descansan algunos animales. Pueden escuchar tus reclamos de Sirena en celo. Y venir a rescatarte los bichos; como príncipes azules.

Rotación!

Rotación!

Marisa: (se dirige también a Chana). ¿No lo habías calculado esto; no?. ¡Qué vas a calcular ó a imaginar!. Si solo activás tu cerebro límbico; como muchas…


    (Marisa y el Profe se vuelven hacia Chana, haciendo gestos como elefantes marinos, focas; como dos otáridos. La toman de los pies y asemeja que se los retorciesen. Dentro de sus mímicas como mamíferos marinos, las van interrumpiendo; para decirle a Chana):

Marisa y El Profe: ¿A ver? Cantá Sirenita; conseguite un amante que nos rescate.


    (La provocan así levantando el tono en los dichos. Acelerando los semi-retorcimientos en los pies, siguen con palabras así):

Marisa y El Profe: ¡Gritá, cantá; que te escuchen en el continente real! …Que venga alguno de tus estelares amores. ¿A ver? …¡Conseguite un romance eterno que nos salve a todos!


    (Chana se lamenta y sube de intensidad también su queja, como Marisa antes; hasta que dice):

Chana: Ya les va a tocar a ustedes sufrir así. ¡Yo buscaba laburo! …Quería trabajar también. ¡Paren; porque me van a producir daño! …Y eso lo van a pagar. ¡En algún momento lo van a pagar!.


    (El Profe y Marisa se detienen; se quedan azorados, abandonados, flojos, inanes. El Profe se dirige a Marisa después de una pausa).

El Profe: No debimos de hacer esto. ¿Vas a disculparnos?. Lo importante es persistir unidos.

Rotación!

Rotación!

Marisa: ¡Ya no puedo respirar!. Debe estar terminandose el aire. Disculpanos;¿eh, Chana?. Serán nuestros últimos momentos. ¿Por qué no rezamos? ¡Recemos un Padrenuestro!.

El Profe: …Me hiciste acordar… ¡Por mi padre; que fue navegante! Acá en esta cápsula del carajo, tenemos las válvulas Refresco y Escape a la vista. Ahí voy a usar los controles para que se nos llene esta burbuja de aire nuevo.


    (Los naufragados acezantes se llevan las manos al cuello. El Profe imita, en un siseo cantado, como al silbido de un gas que entraría en la cápsula).

El Profe: …sssSsSSsSSsSS…

Marisa: ¡Es un milagro! El dedo de dios que nos señala; ¡para salvarnos!.

El Profe: Pidamos que ese dedo, vaya a trepanar los cristales; y logremos pasar realmente afuera de esto. …Usar la radio …Vamos a poder escuchar a los periodistas …Dirán del hallazgo de esta burbuja en el piélago. …Este tubo avistado por Servidores y Directorios …Ellos dando sonoridades celebrantes …Con los gallardetes y banderas en los cables de conexión …Los operadores de turno que nos vitorean con todas sus ganas…

Chana: (a Marisa, confidencialmente): …Entró en delirio. ¿Será el nuevo aire de las actualizaciones que hizo? …Quizá vengan con algo, las válvulas de Escape y los Refrescos estos. Pero a mí no me pasa nada.

Marisa: Profesor; ¿no vamos a seguir la brega? Aprovechemos el aire; y nos destrabamos de esta discusión del tubo.

El Profe: Muy bien, Marisa. La fé que tenés es elevadora. Nos ponemos a removernos de esta varadura. Es bueno que confiemos en nuestro semejante; que lo hagamos contra toda fatalidad, para renacer, renacer a la vida eterna de la caridad; como seres libres ya de las maquinaciones diabólicas.


    (Los tres se han puesto a mover nuevamente el ejercicio en posición de brega. Pero Chana y Marisa lo están mirando al Profesor con suspicacia y algo agresivas. Se miran entre ellas, iracundas, mordaces, cómplices. El Profe sigue bregando; mientras las dos féminas medio se yerguen, y lo miran desafiantes).

Chana: Entonces venimos a saber que sos un castito; que sos un obediente de la hostia proclamada. ¿Es eso no? …Seguro,

Marisa: De ahí nos viene esta desgracia. Sólo podremos terminar con este viaje, si las dos logramos que el tipo eclosione. ¡Sacate los pantalones Profe!; …castito de la Inmaculada.

El Profe: ¿Quiénes son ustedes? Han de ser venéreas y bacantes, seguidoras de Afrodita. (Esto lo dice mientras brega). Son la persecución de un espectro… Allí donde se juntan los caranchos …En cambio yo, con mis hermanas y hermanos, en oración, unimos la vida.


    (Marisa toma al Profesor por la espalda, en una llave inmovilizadora).

Marisa: (le dice a Chana): ¡Sacale los pantalones! Lo tengo controlado.

El Profe: ¿Qué van a hacer, animalas?. Acuerdensé de la madre santa.


    (Alternada y sucesivamente Marisa y Chana responden):

Chana y Marisa: ¡La Santa! ¡La Santa! ¡Aaa La Santa aaA!    

(Comienzan a lanzar sonidos y jadeos de anhelo. Siguen repitiendo):

¡La SaantaA! ¡Laa SantaA!.


    (Se tienden sobre el Profesor; y mueven sobre sus cabezas el pantalón como estandarte agitado).

Rotación!

Rotación!

El Profe: ¡Paren!..(Señala un punto dentro de la cápsula y exclama): ¿No ven?.. ¡Agua!.. ¡Paren!. ¡Es la muerte por cortocircuito!. ¡Estamos haciendo agua!. ¡La muerte!.


    (Las dos muchachas salen de su trance y miran hacia el lugar).

El Profe: Tenemos que tapar las filtraciones. Levantamos mucho calor con estas bregas. Alguna junta se debió de fundir. La humedad condensada gotea interminablemente contra el tubo.


    (Las dos muchachas se han puesto de rodillas y rezan como un Ave María).

El Profe; ¡Basta!. Suficiente escándalo. Voy a abrir otro Refresco. SssSssS…

Rotación!

Rotación!


    (Marisa y Chana terminan con el rezo).

Marisa: Tapemos las filtraciones con el pantalón.


    (Las dos muchachas suceden a mostrar como que tapasen la entrada del agua de condensación. El Profe sigue en el ruido de siseo, por el nuevo Refresco que insufla más aire).

Marisa: Sigue entrando más agua. Por ahí; y por ahí.

El Profe: Tapen las aberturas. Ahora hay muchas más esperanzas. Acabo de ver que tenemos un snorkel con formulario. Lo mandamos a rastrear la superficie. Y recibiremos respuesta de ventilación suscripta al natural. Si es que no hay un cristal en el camino.    (El Profesor envía el formulario snorkel hacia arriba).

El Profe: Aquí en el indicador se lee que el envío llegó al aire satelital. ¡No hay cristal obturador!. Bajaré la respuesta y acopiaremos ventilación natural, real.


    (El profesor opera con los controles. Los tres jubilosos suspiran y se expanden en respiraciones alegres).

Chana: Respirar con nuestros propios medios y el aire que nos es propio.

Marisa: Gran bendición que no debemos desaprovechar. A la brega.

Todos: ¡A la brega!

Chana: Basta de Eso; hagamos Esto. Fuera la posesión, la ansiedad, los anhelos. ¡Fuera Eso!

Marisa: Fuera la angustia, la codicia, el sometimiento.

El Profe: Fuera la arrogancia, la altivez, la depresión.

Chana: Respiremos hondo. ¡Para arriba!

Marisa: ¡Para arriba! ¡A la una, a las dos, y a las tres; ya!.

Todos: (con grandes voces): ¡Ya, ya, ya!.

Rotación!

Rotación!


    (Los tres han conseguido pararse, espalda contra espalda. Levantan las manos tomadas arriba. Se enlazan en una rotación de pié breve y radiante. Es el tiempo para ponerse toda la ropa. Que Chana lo cubre el lapso con una invitación):

Chana: Ahora …Que nos levantemos todos; estos compañeros de la vida que nos siguieron. Usen de cómo están sus apoyos. Respáldense juntos para arriba. Y sepan que a nosotros tres, nos gustaría que alguno de ustedes nos invitase al centro de todos los aires ventilados.

El Profe: Sí; lindo lugar, amplio. Ahí podríamos ver al equipo atlético cuando mueva duro el Disco en las sesiones con lanzamientos. Están los distintos circuitos. Es lindo sitio y nos gustaría.

Marisa: Seguro; desde ahí podríamos volver cada tanto a discutir en el tubo, ya sin emergencias ni apuros.


    (Las tres figuras se toman de los brazos; y bajan del tubo. Salen; parece que no tan grandes, pero reales y juntos. Y quizá prosigan así, tambien mezclados con nuestras propias historias).

Rotación!

Rotación!


Img: Es de Wikimedia-Commons la Luz Roja.

Enlaces que me parecían relacionados con los argumentos de “Tubo….”


SM │Morón, Buenos Aires, mayo de 2009 │


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