Hipersalenas


# preguntas-mar: …”popa, ..incluir, ..operaciones, ..logros, ..volver, ..bodega, ..reparaciones, ..descansar, ..pulsaciones, ..hielos”…

…ficción en su derrotero, una vida paralela en representación circulante, donde se dan operaciones comandatorias, si quedase algo de tiempo, en conocimientos subsumidos, para una certeza de inseguridad, y así poder dudar fervorosamente….

   Preguntas a través del Mar.
   relato que ensaya propuesta-

   Tantos metros de punta a punta, como para que le hayan construído a todo lo largo, en el interior del casco, un remedo de calle de ciudad. Lo que se ve en cubierta son edificios de cemento, hormigón y ladrillos. Bangaux es un barco con una calle de dos cuadras; y el cruce de una transversal con sus esquinas, poco más o menos a la mitad de la eslora. También hay un terreno baldío con yuyos.
   Podemos ver a las personas caminar por la calle larga, si nos instalamos en la zona del puente de mando, a popa, donde todo allí es normalmente marítimo. En la calle la gente va y viene, entra y sale de los negocios y de las viviendas; como si el pueblo flotante que navega no estuviera ahora, por ejemplo, a ninguna distancia visual de ninguna costa. Barco-Pueblo-“Bangaux” en el Océano, todo horizonte alrededor.
   La vida del poblado tiene alguna gente trabajando en las calles; por ejemplo pegando carteles. Las casas no van más allá de tres plantas las más altas. Pero aún con población no muy extensa, la animación que se puede ver, en el tramo de calle con sus esquinas, etcétera, no decae para nada. El movimiento y la animación diurnas normales, tienen también en Bangaux sus perritos, sus rincones sombreados, las chicas que vuelven de clases. Todo lo que podemos ver, también, desde el puente de mando.

   Automóviles hay uno solo en el buque, yendo y viniendo; y por las noches con las balizas encendidas. Llegado el coche a los extremos de la calle, estaciona sobre una plataforma giratoria. El conductor baja y empuja, hasta hacer girar la máquina enfrentando otra vez a la calle. Y enseguida a recorrerla; y la transversal del medio; la de popa; y lentamente, cuidado con los chicos, el perro, la gente que va al dientólogo.
   El asunto tiene encantos; están en que un vecino de este pueblito navegante, puede detenerse en medio de sus trabajos o sus compras hogareñas; y al detenerse levanta la vista, contempla el horizonte del océano, la inmensidad que despierta asociaciones profundas y plenas. Como para que entonces, el habitante de Bangaux retome su diaria, dentro de su ambiente personal, en su habitación normal, con una maceta en la ventana. Mencionemos a uno de ellos:
   Al que se ocupa en su vivienda de construir cervatillos de vidrio figulinas. Y lo van a incluir en un cortometraje galo, mostrando como trabaja. Así; y después se recuesta en el camastro de su casa-camarote, para escribir correos a sus amigos de tierra; en los que les habla de su vida marítima. Ha puesto en el audio un recital de Edith Piaf. Escucha también sonidos que le llegan de la vida en la casa; su señora que anda preparándole un té. Cuando está lista la bebida, conversan calladamente al compartir el momento ellos dos solos; porque a la muchachita hija núbil de ellos no le gusta el té. La chica anda por la casa, abre los placares para sacar pantalones, los cepilla. Y la música de Piaf sigue sonando cuando, de vez en vez, una de las personas mayores se levanta para asomarse, mordisqueando una masita; mirar en el cuarto donde está la nena, observando un poco qué hace; para enseguida ver que el extinguidor de incendios, adosado junto a la ventana que rebalsa de azules movedizos. Tranquilamente, cielo y mar, volver a la mesa para seguir compartiendo el té y conversar tenuemente con las manos tomadas, saber ellos dos que existen comprendiéndose; mientras el buque va recorriendo los océanos del mundo: -El trepidar de las máquinas, algunos leves cabeceos característicos de la navegación tranquila. Así generalmente, porque cuando hay tormentas… Y levantar la vista al horizonte; saberse navegando en curso-.

.."Todo se pauta fuertemente para las acciones a bordo".

.."Todo se pauta fuertemente para las acciones a bordo".

   Continuando en los apuntes para una historia de vida de un habitante de “Bangaux”, el tipo éste de los muñequitos de vidrio, el señor Callapiris, que vive con su señora y con la nena; se cumple él también con visitas regulares al sector naval del barco. Así se transita por entre los pasillos metálicos de la embarcación. Y convivir en reuniones de trabajo, con los tripulantes encargados navegadores oficiales.
   Los uniformados andan en sus tareas de observar el curso y la posición propia y de otras naves; atender el funcionamiento de las máquinas y el mantenimiento amarinado de Bangaux. Nuestro amigo Callapiris debe interiorizarse con el turno naval, de cómo funciona todo el emprendimiento. Hacen especiales referencias al desarrollo del Programa de vida Flotante. Ahí en la zona técnica donde está el puente de mando, en el sector náutico, de cariz normalmente metálico y duco, acondicionadores de aire, música funcional, intercomunicadores y electrónica, que enlazan al buque interiormente y con el mundo: Ahí se planifican, se programan las representaciones con el poblado; y se consideran los otros desempeños más indeterminados que hace la comunidad navegante. Muestra en poblado flotante; muestra de una Nación trasladada en acción permanente; comandancia virtual y global en los mares: “Bangaux”.
   Quizá la nave no cumpliría sus funciones tan buenamente como lo hace, aún a veces entre borrascas que alcanzan a la gente de la calle, sino fuera por Rockets, el Administrador Técnico, con sus aciertos: El plan de instalación de teléfonos, las plataformas giratorias para el auto; entre otros muchos adelantos. Así las cosas, Bangaux ya está propulsado para sobrepasar el grado probatorio; y próximamente cumpliría las funciones más delicadas, de co-gobierno equilibrante para la Patria distante; por esto más eficazmente situada en el concierto global.
   En las reuniones regulares que dirige Rockets, a las que asiste Callapiris, el de los cervatillos, junto a la generalidad del vecindario dividido en turnos, se establecen las líneas generales: itinerarios, incorporaciones, cambios de domicilio. Allí se discuten las formas con las que se van cumpliendo los roles. Y luego, a lo largo de las intersesiones, los vecinos actores y habitantes, concurren en verificaciones del cronograma planificado, allí, a la torre de mando y las áreas marineras. Aparecen las sugerencias, las correcciones de los comportamientos, analizados como en un estudio biomecánico. De esta manera se van depurando los gestos; se eliminan los movimientos groseros; se indican con mayor precisión desplazamientos, horas de encendido y apagado de luces y dispositivos privados. Todo se pauta fuertemente para las acciones a bordo.

   Pero no vayamos a creer que todos los órdenes así generados serán cumplidos rigurosamente. Este es el estímulo de Bangaux: toda la vida de esta vecindad en travesía, después se desenvuelve de una manera bastante laxa y espontánea. Las regulaciones se recuerdan; pero la realidad es que se respetan de una manera mayormente psicológica e intersubjetiva. Todos están más contentos así. Las señoras se asoman a las ventanas para cruzarse consejos y para interrogarse acerca de momentos: “¿Cuándo será la próxima reunión de la cooperadora de la escuela?”. De la otra ventana se contesta previstamente la fecha y la hora precisas. Para que la receptora de estos datos olvide al poco rato todo lo concerniente a precisiones planificadas; y al tiempo tenga que volver a preguntar. Finalmente, la reunión de la cooperadora se producirá, no sabemos bien cómo. Se dá probablemente un nivel óptimo, tal como de impregnación, que se han desembarazado otros andares. No sabemos bien cómo, pero las cosas se dan.
   Todo este buen empeño de la gente en cumplir con las ceremonias diarias, se va desarrollando al tiempo que se cruzan con otros barcos. Entran en la zona pesquera, bajo la cellisca de los mares fríos; pero el decurso de la calle y sus vecinos atareados, igualmente se debe detener. Detención un par de veces al día; para dar paso a las operaciones. Operaciones que posibilitan la Evaluación, a tales horas fijas y programadas. Que la emisión de valores económicos internacionales se produzca así sin errores ni déficits. Son cuotas necesarias de aprobación certificada para los logros de la población bangocina. Cubrir así las necesidades de hidrocarburos, sundaes; y de cada vez más complejos y sutiles, intrincados e intrigantes aparatos artificiosos. Alta complejidad que resuelve necesidades humanas jamás antes satisfechas ni conocidas.
   Las necesidades se sobrellevan o se satisfacen. Y muchas personas están contentas al ser habitadas por constructos que son como plancton titilante, como miríadas de luciérnagas destellando intermitentes, muy pequeñas, tan brillantes.

   Veamos, en cuanto a Bangaux, que a tales horas programadas, los tripulantes que hacen vida de pueblo salen de sus casas y de sus vidas vecinales; y cruzan la calle larga en grupitos, corriendo apurados,con rostros de urgencia. Cruzan la calle a la carrera, entran en las casas de la vereda opuesta por un corto tiempo estudiado. Repiten la corrida apurados, entrecruzándose los subgrupos de uno y otro lado; para volver a sus propios lugares. Retoman las actividades corrientes. Parecería que con estas maniobras se proporciona una estructuración de seguridad y el alistamiento básico de inteligencia kinestésica; con objetivos de significancia molar desplegada y atenta eficacia. Siendo así que; después de darse las operaciones; Rockets constatará y registrará sin dilaciones, a los registros móviles relevados con métodos etnológicos. Bangaux sale ganando; los observadores de otras naciones no se vuelven mercatistas, ni compradores ni contrincantes; beneficiosos todos.

   Otro interrogante; ¿bajo cubierta qué?: Cada casa individual no tiene disgregación, sino accesos particulares a diferentes niveles compartimentados; y a la gran bodega especial de Bangaux. Todos se pueden ver y hablar, si se asoman a la bodega. Si descienden por las ingeniosas escaleras hasta el nivel que cada uno elija, contarán con estímulos de respaldos diversos. La totalidad del ámbito es embalconado en diferentes niveles, cada nivel bordeado por protectoras barandas. Hay talleres y otros centros para aprendizaje y reparaciones. Prevalece en los habitantes del pueblo Bangaux, la tendencia a bajar y entretenerse en la bodega. En los balcones interiores se sientan a conversar, acomodados en los bancos como de plaza, que Bangaux lleva instalados desde sus primeros tiempos. En otro apartado del gran recinto, un aglomerado de personas más chicas oye música y baila algunos pasos, entre risas y bromas flojitas. Los ecos resuenan multiplicados.
   Tampoco las reuniones en la bodega se producen solamente por gusto. ¡Qué injusto seria callar, que se necesita refugiarse ahí usualmente!. Cuando Bangaux empieza a moverse fuerte, quedarse en las casas produce vértigo y mareo. Se tiene que descansar en las hamacas de la bodega. Recordemos que hace un año, el Océano nos atacó con grande oleaje; y nos arrancó una vida que quiso persistir en la cubierta. Aunque el mar embraveciese, a aquel paisano no lo arredraba; ni quiso tampoco dejar su rol el día que lo perdimos. El mar arrancó el galpón que era su taller de letras; trabajaba como letrista y fileteador; y se lo llevó a él y a lo que insistió en seguir pintando.

.."Bangaux sale ganando; los observadores de otras naciones no se vuelven mercatistas, ni compradores ni contrincantes; beneficiosos todos".

.."Bangaux sale ganando; los observadores de otras naciones no se vuelven mercatistas, ni compradores ni contrincantes; beneficiosos todos".

   Igualmente, retomando la cuestión de las alternativas; la vida en el poblado marítimo se encamina armoniosamente. En todo tiempo algunos necesariamente, debemos entrar en las casas para descansar. Nos enfrentamos entonces con la realidad de nuestra parcial semi construcción humana.
   Sabemos, sabemos que esta media hechura está constreñida en sus probables posibilidades. Sabemos también que las razones de este “Proyecto Bangaux”, lo han hecho surgir para poder enfrentar con otras vías, a las restricciones provocadoras de tantos pesares colectivos y singulares. Sabemos, aunque tengamos cansancio bajo nuestras ropas, que no llevamos un vida libre y completa; y especialmente así lo sentimos cuando terminamos nuestro turno. Bueno; que los que más sienten esta media hechura, son los que no formaron su propia familia. Pero, también entre los más relacionados, anida la necesidad y la búsqueda individuales. Y así algunos, aunque con familia a bordo, igual emprenden caminos particulares. Y se ponen en cualquier actividad privada, para poder hacerse con su humanidad más íntima, que sienten les falta.

   Detrás de las paredes y mamparas pintan, escriben, anotan. De entre los más solitos en esta navegación, se han producido algunas memorables elaboraciones programáticas. Que han servido para unificar mentalidades y pulsaciones nuestras; haciéndonos enfrentar así, convocados por el futuro, con más vigor, a las tantas dificultades cotidianas de nuestro pueblo errante.
   Otros en Bangaux, se han puesto algo nihilistas; y fueron incubando ideas sobre un definitivo auto-ocultamiento. Estos planes tropiezan con las inherencias materiales atingentes a un organismo en encierro por muy largo tiempo. Ellos necesitarán muchísimos alimentos en depósitos particulares. Y también, de persistir; han de implementar automatismos, para instrumentar maquinalmente, al procesamiento de restos orgánicos.
   Por último, nos queda por considerar de entre los buscadores de realización, a algunos que sabemos partir hacia los niveles de subflotación, para abodegarnos colectivamente. Así nos fuimos encontrando fuera de los turnos. Y nos fuimos congregando en diferentes pelotones de acuerdo a nuestras búsquedas.
   En nuestro grupo, que estamos atendiendo a los que nos muestra un Instructor, cargamos con varias formas intentadas por completarnos; algún entrenamiento. Estamos colocados en una punta de uno de los balcones largos de la bodega; para conseguir lo faltante, o no; con el Instructor que quiere enseñarnos.

.."poca cantidad de puntos de anclaje .. flotabilidad de la imagen"..

.."poca cantidad de puntos de anclaje .. flotabilidad de la imagen"..

   Se demuestra un pleno, con la inserción de imágenes revertidas, traídas para atrás. No nos habíamos preguntado el por qué de este ejemplo. El Instructor previsoramente nos responde: “Se logra una inserción más completa de nuestras vinculaciones, al revertir el punto de vista y traerlo atrás: para observar distinto a las imágenes; e incluirnos en el enfoque”.
   De entre nuestra concurrencia, con alguna displicencia, surgió una pregunta: “Y a ella; ¿la podremos ver?”. Uno de los muchachos se rió. La atención del grupo se disipaba. No podía permitir el Instructor que su pedagogía se dispersase. “Vean la poca cantidad de puntos de anclaje; la flotabilidad de la imagen”; puntualizó.

   “Vean como el maquinado revertido nos puede enmarcar”. Levantó la voz en el mismo gesto de alzar uno de los bastidores portantes reversibles. Y contestó: “Sí; seguramente que la veremos hoy. No es su día de ayuno. Se va a poder presentar. No sé si estará de oirnos; no. ¿Por qué no tratan de comprender?”.
   Ante tanto decir, el grupo se cohesionó en la plataforma. Y fue suficiente apelotonarse algo más, como un prefacio, para que apareciese corriendo Ella, corriendo sobre las planchas de acero del balcón.
   Quedándose con la suma todos en silencio unánime. Con la llegada, fue repartiendo a cada uno el Instructor, un pequeño bastidor, para que lo observasen desde adentro. Así; y que otra vez aparece un cuestionamiento.
   Ahora es Ella quien toma la voz de inquirir; sobre la navegación al corriente de Bangaux, que es entre los procelosos mares con medios témpanos, casi afuera del mapa. El Instructor está algo atareado; aunque oye despreocupadamente esta pregunta, que se la tomó tranquilamente. A él le parecía que ya algo había cambiado. De abajo de una de las planchuelas de acero, que él levantó; tomaba de este compartimiento a una máquina de escribir portátil mecánica. Todos los asistentes nos fijamos en esto con un interrogante mudo. Ya dispone la máquina para comenzar a escribir. Pausadamente responde: “Porque no hay nada absoluto en estas estelas de Bangaux; y estamos apartados de toda fijación; ya estaremos apartados de los hielos. Deberíamos quiza; ¿no les parece?; estar apartados de todos los últimos medios rumbos. Y yo voy a estarme personalmente acá escribiendo: hasta que llegue algún esclarecimiento”.

.."no hay nada absoluto en estas estelas de Bangaux"..

.."no hay nada absoluto en estas estelas de Bangaux"..

   Y nos miró a todos, dispuesto a registrar escribiendo, parece, las otras cosas por venir. “Porque la responsabilidad de escribir, es escribir”, dijo.
   El grupo tuvo algunos asentimientos silenciosos. Algunos se van yendo, haciendo comentarios. Otros se quedaron en tensa espera. Entre los que se iban por las escaleras de caracol, se hacían referencias al trabajo consumado; ponderado relativamente en cuanto a la certeza total de las dudas, por ejemplo.
   “ ..Claro que así las cosas no quedan del todo bien, pero… Tampoco nada tranquilas…”
   “Y sin embargo fijate en que algo camina eso que él dice”.
   “Pero con mucha buena voluntad, con mucha buena voluntad”.
   “¿Y será cierto que la podremos seguir viendo; o no?”.

FIN

 “Preguntas a través del Mar” había sido publicado en el blog ├♦ hipersalomas garitas ♦┤sergio e. malfé , eso fue en julio del 2006; el relato está en Hipersalenas.WordPress desde abril de 2009; actualizada esta Página en marzo de 2012.

Sergio Edgardo Malfé

Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina   


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8 comentarios so far
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[En el Poema “Sin Declinar Declives” tengo puesto un enlace ⇒] hacia este relato “Preguntas del mar” [por estar allá también pensado un “modelismo”]

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[Hay pegatina de carteles en] “Preguntas del Mar [un tema que está presente en Poesía Concreta Derrotero]

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Che Sergio.
Te leí, te volví a leer, te releí y es como que lo hubieses vivido en carne propia, es impresionante como dominas el tema, te archifelicito. ¿O será que vivístes ahí?.
Mage♫

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Comentario por Mage

Estimada Navegante Mage: La evaluación asertiva suya hace caracter sub-continental para las funciones actuales de comandancia equilibrante de esta nave Bangaux; su comentario ha animado totalmente la experiencia de los tripulantes encargados navegadores oficiales. Ellos me encarecen entusiasmados para que le avise yo su promoción a la condición de Bangocina Vitalicia. Mis felicitaciones; y por favor no pierda de vista su salvavidas ni por un segundo. Avante a todos los nudos

El 24/11/2010 02:05 p.m.,

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Comentario por Sergio Edgardo Malfé

Sercheito.
“Bisjate” que este cuento me quedó muy en la memoria cuando lo leí por primera vez, hoy lo vuelvo a leer con beneplácito entusiasmo marinero, más aún, me integré como tripulante al barco del pueblo Bangaux, converse con su administrador Rockets, que es el que cacha más, llegamos a la conclusión que elevaremos una solicitud al capitán Serche para que vuelva analizar el proyecto comentado y realice cambios, viendo que el mundo necesita de la buena voluntad de la mucha buena voluntad de no generer más cementerios en mi mar azul y profundo.
Rechiñazos de felicitaciones por este cuento.
Mage♫

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Comentario por Mage

Palabra, ♫Mage, que no lo conocí hasta el 2010, a un cuento de J.Saramago. Fibíjate por un buscador: _”la isla desconocida” saramago_ . Allí hasta hay un desarrollo extenso de tipo agrícolo-ganadero. Me dices de la mar como cementerio, ay, y se me representan juntos el “Sheffield” y el “Belgrano”, por aquí nomás. En particular, le tengo simpatía al proyecto “Bangaux”, me alegra ciertamente que me lo sostengas navegando. Hay también allí un influyente técnico, en la bodega de los encuentros, un tipo duro que da instrucciones para el desarrollo de las configuraciones visuales que siguiesen, su responsabilidad, dice, “es la de escribir”, ..¿otras “preguntas a través del mar”?; Rockets diría: “..maybe baby”. Me abstengo de considerar los “re-chinamientos” dentro del plan, más vale queden afuera, y los “eunucos inmortales” que ni asomen. Mmm, ¿cómo decirlo?, ..es asunto para geopolitólogos veraces: A ver a ver si vemos. S

El 13/01/2011 02:59 p.m.,

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Comentario por Sergio Edgardo Malfé

En cada Océano se navegara a veces en paz y armonía a veces con oleajes donde peligra la vida,sin duda un enorme aprendizaje , para saber cuando estar quieto y cuando moverse y ejecutar la inteligencia kinestesica, que se deja ver en la vida del “Bangaux” feliz la Mar de poder danzar, y en su danza Ser acompañada.

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Comentario por Maria Eugenia Alcántara

Fuerte comentario el tuyo, María Eugenia. Se me ocurre cuánto de entrenamiento puede la mar combinar con un marinero que perciba inteligentemente los oleajes, y cuánto de ese aprendizaje puede irse por la borda si el marinero no discrimina bien. Para sus crecimientos quizá sea preferible que marineras y marineros sencillamente se acompañen en un buen rumbo. Como Bangaux con los de tierra, que los acompaña y se coordina con ellos.

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Comentario por Sergio Edgardo Malfé




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