Hipersalenas


neumaticos baum y recurrencias

Épica del neumático;
novelística y recurrencias

  De acontecer una facultad relatora que concrete comunicacionalmente una liga de interés interpretativo en quien recibe el texto, eso es épica informativa y representativa: Una agudeza en el escrito que logre un proceso experiencial de calidades psíquicamente exactas y sustanciales, al relatarlo con toda su densidad. El lector se hace copartícipe de los hechos, sean estos los de una historia real o ficcional. Se trata de épica novelística en este caso: de Vicki Baum (1888-1960), su libro El bosque que llora (The weeping wood), un material exitoso y con varias ediciones, del año 1944 la primera. En uno de los capítulos la escritora está colocándonos épicamente, a traves del decir de un obrero, sobre cómo se trabajaba en la industria estadounidense del neumático en Akron, Ohio, a fines de la década de 1920.


Retrato de Vicki Baum por Emil Stumpp

Retrato de Vicki Baum por Emil Stumpp; Imagen Wikimedia.Org…/Commons


  ..“El armado de neumáticos es una tarea delicada que requiere un buen cerebro y cariño por lo que se hace, y un buen armador de neumáticos tiene derecho a enorgullecerse de sí mismo. Todo empieza en los depósitos, adonde ingresan las láminas de caucho. Cuando llegan, tienen un aspecto exótico; están empacadas en unas esteras y su olor es muy distinto del que emana del caucho curado. Las láminas tienen que ser rotas, son traídas al cuarto de las prensas. Hace mucho calor allí, porque el caucho desprende un calor espantoso y un hedor a quemado y un crujido furioso cuando es roto. El rodillo gira y gira y agarra al caucho entre sus dientes y lo masca y lo masca y lo masca. Cuando el caucho ha pasado por varias prensas sale crepitando, caliente y furioso, pero es una masa suave, elástica y adhesiva. En realidad, es esta curiosa peculiaridad del caucho no curado de tornarse elástico y adhesivo lo que lo diferencia de cualquier otra sustancia y que es la base de toda esa bendita industria del caucho. Si el caucho fresco no fuese adhesivo y elástico, …¿cómo podrían armarse neumáticos colocando simplemente una serie de capas sobre otra? Pues bien; cuando el caucho está roto, debe ser enfríado en agua antes de ir a parar al gran mezclador, el Banbury, donde se mezcla con todas las sustancias distintas que los mezcladores han cocinado en su habitación. Más que nada, se trata de azufre y plomo y carbón y unas cuantas cosas más con nombres de diez sílabas. Algunas son necesarias para curar el caucho, otras para darle color, otras para endurecerlo o ablandarlo o tornarlo más plástico o más resistente; algunas son llamadas aceleradoras porque abrevian el tiempo de cura y otras suavizadoras o endurecedoras o antioxidantes o rellenadoras; nunca pude meterme todo esto en la cabeza..” (En la fabricación del neumático, el caucho virgen es mezclado con otros productos: gomas sintéticas, azufre, y varios más agentes químicos).

  “Cuando el caucho sale del Banbury, es lo que llamamos plástico. Luego va a una calandria de tres rodillos donde es aplastado y convertido en una gran tira”. (Entre los rodillos se introducen también tejidos de algodón, así se logra un producto que es una lámina de goma adherida al tejido). “Los hombres de la calandria llaman a esto friccionamiento; nuestras cubiertas están hechas de estas tiras”..

  “La tela forrada sale del friccionador, va arriba, donde las muchachas la cortan dándole la longitud necesaria para las capas. Luego, nos toca el turno a los armadores de neumáticos. Cada hombre se para detrás de su tambor giratorio y regula la velocidad de éste con un pedal. Uno pone sustancia aglutinante en el tambor y coloca la primera banda y la hace girar y la mantiene ceñida con la parte inferior de las manos. El trabajo es delicado y debe ser hecho con gran exactitud a fin de que cada pliegue salga parejo; uno estira la banda hacia abajo y coloca la siguiente, la limpia con una solución, baja una banda tras otra y la última va sobre el talón del neumático y tiene que ser enganchada debajo y eso es lo que les dificulta el asunto a las muñecas y los brazos; luego uno pone encima la capa de tela que va entre la rodadura y la carcasa del neumático, y la banda de frote, estirándola hacia abajo. Después se pule el esqueleto del neumático con un cepillo de alambre y se lo lava con solución. Entonces, uno debe terminar su neumático; esto es, colocarle la superficie de rodadura. Ésta no viene en capa sino en forma de cinturón y debe ser colocada alrededor del tambor”. (La superficie de rodadura está sin calandrar, es una banda de goma masticada). “Éste es el momento más difícil y que le exige a un hombre toda su fuerza. Hay que estirarla con una varillas de hierro y uno lo siente alrededor de todo su cuerpo, en tal forma que éste tiembla del esfuerzo. Basta con ver a un armador de neumáticos cuando coloca la superficie de rodadura: El sudor aparece en su rostro y hasta sus mejillas tiemblan; tan duro es el trabajo. La superficie de rodadura contiene tanta fuerza que puede proyectarlo a uno por encima de la máquina si la varilla se atranca. He conocido a más de una docena de individuos que se rompieron el brazo al atrancarse la varilla entre la superficie de rodadura y el tambor con las bandas. O bien, si la solución se incendia a causa de una chispa eléctrica, uno puede sufrir graves quemaduras.. y esto no sucede tan rara vez. Luego, uno pasa a las paredes laterales para igualar la superficie de rodadura y alisarla. Todo hay que hacerlo con cuidado, porque si entre las bandas queda atrapado un poco de aire, el neumático no sirve. A esta altura, nuestro neumático está empezando a cobrar forma. Uno le pule la pestaña con un cuchillo y detiene la máquina. Deja caer el tambor y saca su neumático y esto significa también un buen trabajo, sin duda. Ahora, uno tiene preparado el material para el neumático siguiente.. Hoy, no se puede demorar más de cuatro minutos para armar un neumático y eso es bien poco, por cierto. Si el inspector encuentra algún defecto en el neumático de uno, lo descuenta de su paga. Y si le sucede algo a la máquina de uno, de modo que no puede marcar un buen tiempo, también se le descuenta de la paga. Y cuando la compañía no quiere cumplir las tarifas, ..le hacen esperar a uno el material, y el tiempo que está perdiendo también se lo descuentan. Al menos, esto era lo que nos sucedía a los armadores de neumáticos a diario hasta que aparecieron los sindicatos”.

  Una acotación para este bien logrado relato de Vicki Baum, es la de algunas probables inexactitudes técnicas en el escrito, con respecto al procedimiento fabricador que refiere. Pudiera ser que ello no desmerezca la calidad épica del tramo presente. Para más exactitudes habría que ver.. —y esto va especialmente para quien se interese técnica y visualmente en el tema neumáticos— ..un instructivo video YouTube que tiene su enlace AQUÍ

  “Después de inspeccionado el neumático, ..va al pozo para ser curado. El pozo es un infierno caluroso, bramador, sibilante, donde se conservan hileras e hileras de matrices a temperaturas de 230 a 290 grados.. Aquí es donde el caucho pierde su adhesividad, y el neumático emerge con bonitas y claras muescas en la rodadura, semejante a un barquillo recién cocido en un molde gigante. Cada pocero tiene varias marmitas o matrices para trabajar por turno; pone un neumático en una de ellas, la cierra, observa la temperatura, abre la otra, saca el neumático, lo cuelga del gancho, pone uno en la matriz siguiente, saca el que sigue y así durante todo el turno”■…

  Hasta aquí la transcripción del tramo épico que me aconteció y me pareció valorable literariamente, lo creí de interés para traerlo adelante en la similaridad de estos tiempos. Pues aquellos años (1920-1930) eran tiempos de confrontación aguda entre el financismo corporativo y la dignidad de las personas. Pero por entonces hubo pensamiento social y liderazgo político que lograron dignificar y estabilizar la condición humana mediante reformas regulatorias. Y para estos avances del siglo XXI, con el neoliberalismo afrentando la dignidad de las personas y su derecho a convivir en paz, estaría justa la recuperación de un talante gubernativo, al menos semejante, sino más profundamente superador que el de aquellos años. Recordemos, como una muestra de historia recurrente, los conceptos de Franklin Delano Roosevelt, a mediados de la década de 1930. A pesar de su elitismo y sus errores, FDR fue quien hizo posible la reconstrucción de su Nación. “Tuvimos que luchar contra los viejos enemigos de la paz —el monopolio financiero y de negocios, la especulación, la desconsideración arrogante de la banca, los antagonismos de clase, el sectorialismo, el lucro con la guerra—. Ellos habían comenzado a considerar al Gobierno de los Estados Unidos como un mera dependencia sujeta a sus propios negocios. Ahora sabemos que un gobierno a cargo del dinero organizado es tan peligroso como el gobierno de una turba organizada”■…

 Aquí un enlace externo hacia una Blog (Revista.Abretelibro.Com) donde se encuentra una documentada reseña biográfica de la Autora, y sobre su época, con menciones sobre partes singulares de su obra: Siga este vínculo http para saber más sobre Vicki Baum


Sergio Malfé;
Prvcia de Buenos Aires, Argentina, Abya Yala; Abril de 2018

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zarpadita de baldosa
2017/11/29, 2:55 pm
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 Zarpitas de una baldosa

“¿Quién no es mejor que su vida?”. Henri Michaux 

De tarde en tarde, al muchacho anochecido se le chicotea una chantada jovial. Andando estaba él, y mirando al suelo… Se entiende; bastantes personas quieren, por momentos, poner aparte sus sentidos en estos días: Las vilezas cabizbajan; si bien aquí estamos también tomando bien en cuenta lo de arriba, las penas que nos hacen pasar. Nuestro muchacho andante intentaba levantar su ánimo, pensaba: “La psiquiatra me dijo que estoy bien; igual la salud está redifícil: sin derecho alguno la elite neoliberal me desgracia, con sus actitudes rastreras y despreciables, ¿por qué no cambiarán, tanto que hablan del cambio?”. Detuvo sus pasos, pues algo sin semejanza con los otros elementos del entorno atrapaba su atención; dejó oportunamente aparte la irritación que le causan los manejos babuinos. Se sintió seducido por un grafismo que alguien había delineado en una baldosa de piedra, detalle en el pavimento para peatones y al borde de la pista vehícular. “¿Qué querrá decir esto?”. Se chantó animadamente con sus ideas pericas sobre “la vida que perdura maravillosamente, en las rendijas que permanentemente se abren, frente la adversidad y pese a ella”. Tales pensamientos y reflexiones me los contó al discurrirme lo que le acaeciese, sumándome breves consideraciones estéticas sobre el Arte Pobre, dice, y el Minimalismo Resiliente. Y varios argumentos más me estuvo presentando, al desplegarme la copia de dudosa factura que hizo, zarpado él obsesivamente con el dibujo que ha encontrado en una esquina conurbana, del cual me trajo su boceto copión. “Subilo a la blog, dale”. Se lo agradecí, venga entonces aquí el boceto; hace una justa connotación para desembozar este relato. Después de todo es un buen muchacho; se entusiasmó y otras esperanzas se le abrieron. Y no sé qué asunto porta, che, pero el diseño es conceptual y tiene su encanto. De buenas con el amigo le aconsejé moderación, que dios está al tanto de todo, y que él tenga paciencia.

“Si la mujer o el hombre se equivocan, deben decir: perdón, me equivoqué.. Y tratar que las cosas sigan bien.. tener el porvenir, poder mantener, hay mucho que trabajar.. Y aún trabajando no se puede adelantar en esta Cordillera. Los indios que somos acá.. Vivimos.. ¿sabe por qué? ¡Porque somos raza de esta tierra, porque somos indios!.. Y por eso, gracias a Dios, ¡salvamos la vida!”. Dichos (1968) del Sr Damacio Caitruz, un mapuche argentino.


⇓ Aquí el boceto que desemboza este relato ⇓

grafismo delineado en baldosa de piedra del pavimento peatonal junto a la carretera

 Malfé, Sergio;
 desde la Conurbania Argentina, Abya Yala; noviembre de 2017.



ingrediente-singular-en-pastel
2017/10/30, 4:02 am
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  Pastel cuestionador

   Las personas conviven empleando aquello que aprendieron, pero también está lo aprendido a veces empleando torcidamente a la gente para así cobrar realidad.

   Una pequeña experiencia como muestra del dicho precedente, en la intencionada preparación de un pastel, que permite el planteo de un acertijo para quien deguste el resultado: es un arreglo comestible de agradable sabor, que habilita, en los momentos de su paladeo, una conversación inquiridora entre la gente convidada y quien los atienda: “A ver, decime si querés: ..¿Con qué está hecha la torta?”. Al tomar en cuenta sus costumbres corrientes -acostumbrarse a algo es cosa terrible y peligrosa-, las personas normalmente responderán con aquellos ingredientes que la evocación de sus sensaciones habituales les condiciona a creer como ciertos. Sería muy raro que alguien la acierte. “No-o-o, es torta de otra cosa, y no-o pertenece a la madeja que errónea y buenamente rememoras”. El pastel porta una sencilla y rica ambigüedad que, de seguir con las indicaciones, torna difícilmente identificable a su componente principal.

flores de zanahoria en close-up

Receta con una sonrisa. 
La torta es de Zanahoria; 
sondeándote la memoria, 
los esquemas patentiza. 
 
 
Yo no soy un alquimista, 
pero rosco buena torta. 
La sé bien; te la hago corta: 
Comé, te hace bien a la vista. 

  Receta para un pastel cuestionador.

  Rallar-triturar zanahorias, logrando una taza y media de zanahoria rallada, mezclarla con una taza de azucar marrón, media taza de aceite girasol, una taza de harina leudante, dos-tres huevos, una cucharada rebosante de canela, y una buena cucharadita de bicarbonato de sodio. Se revuelve hasta conseguir una mezcla homogénea. En una asadera suficientemente amplia, de tres cm de alto, y previamente acondicionada para ello, se coloca la mezcla. Se lleva al centro del horno térmico encendido, a temperatura moderada (120º~150º C), veinte minutos de horno. Es un bocado recomendable para la hora del mate, del té, o café, lo que gustes. Con la experiencia aquí sugerida, las adversidades de este 2017… quizá no se superen del todo, pero bueh… El nutrimento conlleva un poco de entendimiento divertido -tienes derecho a permanecer en silencio-. La amenidad puede ayudar en las contrariedades, para su atemperamiento. Permitirle al pastel que entibie, antes del corte en porciones, desmolde y reparto. Cuando adopte la temperatura normal del ambiente, recien entonces consumirlo. Esta fue, en mi hogar de origen, “La Receta Preferida”.


Ante cualquier duda, consulte a su Nutricionista 


 La ℑmagen con flores de Zanahoria;
 es cortesía vecinal de AnRo0002.

Malfé, Sergio  Desde Argentina, Abya Yala; octubre de 2017.



dia descansarlo lindo
2016/07/06, 2:15 pm
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Un día para descansarlo lindo


“.. en tanto que es capaz de gestos, de expresión y finalmente de lenguaje, el cuerpo se vuelve sobre el mundo percibido para significarlo”. Maurice Merleau-Ponty (1908-1961).

Cuando todavía era noche en la playa donde acampábamos, había sido el paso costero de un yeguarizo blanco, a lo largo de la ribera. Estábamos ahí de escapada romántica y silvestre, con mochila y carpa.

Al comentar con mi compañera Malena el hecho caballar que nos había quitado el sueño, dentro de la carpita caldeada y entre mucho humo de pipa, concluimos luego con algo así como para escribirlo en el anotador del viaje: ..“fue una trama inconsútil de correalidad que nos compartió el equino bayo; una andanza en cuatro patas consustanciada en una totalidad de fábula con orilla, noche, y luna”.

Llegando el momento del amanecer, atisbamos que la mar se mostraba difuminada con lluvia y nubes bajas. La pródiga Malena dijo que quería ponerse las medias y “salir del horno”; tiraba para allá y para acá revolviendo infernalmente los trapos que ya estaban hechos un caos. Hurgamiento acalorado y errático en el que finalmente encontró sus medias: estaban en una bolsa de lona con fondo y tapa de cuero; y se sentía la mañana que empezaba a andarnos dentro.

Me plegué con la dinámica y quise salir de los edredones para acompañar a Malena en el aprestamiento. Amanecíamos siendo mucho más nosotros mismos. Y andando un poco fue que vimos cuatro gorriones solazándose en el fondo de una canoa, sobre un resto de arena húmeda dentro de la bateleta que descansaba en seco. No estaba el tiempo para continuar fuera, sino que era un día para descansarlo lindo; retornamos a la carpa.

seaside

En la media mañana ya no llovía, y el pregón de un lugareño favoreció una reanimación nuestra para continuar con buen humor en el solazón turístico. Nos habían dado ganas de reir con el grito anunciador de ese caminante playero; pero la sorpresa por su oferta comercial nos hizo moderar la risa: no queríamos delatarnos, y nos cubríamos las bocas con las manos. Nos mirábamos en la carpita, frescura en los ojos y sin poderlo creer del todo: el lugareño había pasado gritando una y otra vez: “¿Alguien quiere comprar un piano?” ■


“Desde que el hombre existe ha habido música. Pero también los animales, los átomos y las estrellas hacen música”. Karlheinz Stockhausen (1927-2007).


 Sergio Edgardo Malfé
 República Argentina, Abya Yala; Julio de 2016

¿Tomando por sorpresa a otra Entrada en ésta Blog? 

Hipersalena Aleatoria, por Aquí 



ombudelia/: ..de la siesta bajo el ombu
2015/11/08, 11:30 pm
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 Ombudelia


pliegue concreto de elementos impresos que se versionan en una dobladura

 Pliegue concreto de elementos gráficos que se versionan en una dobladura motivada por conocido poema naturalista, aquí un fragmento del mencionado texto histórico: “..el ombú, como un amigo, presta a todos el abrigo de sus ramas con amor; hace techo de sus hojas que no filtra el aguacero y a su sombra el sol de enero templa el rayo abrasador.” Luis L. Domínguez. (Escritor porteño, “liberal” y unitario, de esos metropolitanos que guerrean a la tierra y sus “salvajes”; puede leerse el poema completo en éste enlace.)

 Otras consideraciones, con matices de humanidad más continentes que el de Domínguez, amplían culturalmente nuestros enfoques sobre la gaucha divisa verde; p. ej. en «Elogio de las cosas de la tierra» Gabriela Mistral nos dice: Todo el crecer del Ombú es un llamado de sombra para que bajo él descanse el paisano. El Ombú mira por los hombres, lo hace con generoso amor, como compasivamente y con conciencia por los errantes, para que nosotros, pobres diablos, bebamos esa sombra de agua que no se toca, y nos descansemos un poco de nuestras andanzas.

 Para la perspectiva ombudélica, son también conceptos ampliatorios los siguientes: Reparadora sin parangón es la siesta bajo El Ombú, acarrea sueños con claroscuros, en redes intracraneanas de múltiples perfiles. Se dice respetuosamente de él que es testigo de las soledades humanas, El Ombú es un amigo que las alivia con su sombra amorosa.

 Y para estarnos un poco más completos, véase el artículo sobre El Ombú en WikipediA: https://es.wikipedia.org/wiki/Phytolacca_dioica

 

  Sergio Edgardo Malfé

Argentina, noviembre de 2015.



meses de brujas y sapos

  Brujas y sapos en sus meses.


«Mas naides se crea ofendido, pues a ninguno incomodo, y si canto de este modo, por encontrarlo oportuno, no es para mal de ninguno, sino para bien de todos.» José Hernández, Martín Fierro.


  En la revisación de mis papeles estaba, en octubre de 2015, y así encontré un curioso relato que me aconteció con su originalidad. Está en un libro, que entre otros testimonios me informa sobre mujeres brujientas de mediados del siglo XX en Argentina. Singularidad considerable en el relato, por un lado; y con personal realización acontecedora. Pero lo que me movió para compartirlo en una entrada, fue que por otro lado recibí información contándome que octubre es “el mes de las brujas”, aunque otras fuentes digan que los embrujamientos mayores sucederían en noviembre. Y es suficientemente curioso el procedimiento del hechizo que ejecutaban las mujeres del relato, a fines de los 60. El caso está narrado en dos capítulos: “Medio de vida”, y “La bruja”; ambos forman parte del libro de Irene Freyre “No estamos solos” *.


  Conversando con el sacerdote Dubosc, tutor del Albergue para niños en situación de calle, y uno de sus fundadores, le estaba diciendo en una mañana Osvaldito, uno de los chicos:
Hoy tengo que ir a cazar sapos. / ¿Sapos? ¿Para qué querés sapos. / Para venderlos a la bruja Margarita. / ¿Te los paga bien? / Sí, me los paga bien, y si tienen la boca grande, mejor. / ¿Para qué quiere los sapos? / Margarita me los compra para sus brujerías. Tengo que llevárselos al cementerio de la Chacarita. Ella me espera en un lugar que conocemos. Cuando estoy ahí, saca de la cartera fotos de hombres y mujeres, luego las dobla y pone una foto en la boca de cada sapo. Después yo la ayudo a enterrar el sapo vivo entre las tumbas. / ¿Para qué hace eso? / Cuando entierra los sapos dice malas palabras, putea y le pide a cada sapo que joda a la persona que está en la foto…
 
  ─ No hagas ese trabajo, Osvaldito. ¡No hagas ese trabajo! No busques sapos ni vuelvas a ver a esa mujer ─.
  No puedo, Padre. No puedo … ¿Usted sabe? A otro chico que no le llevó más sapos, la bruja lo hizo pisar por un tren. / Habrá sido una casualidad, Osvaldito. Esa mujer no puede hacerte daño porque entierre un sapo. / Yo iré, Padre, porque tiene mi foto. / Entonces, vamos juntos. Me llevás adonde está ella.
─ ¡No, no! ─, gritó Osvaldito y salió corriendo a la calle.
 
  Con la intención de encontrar a Osvaldito, quien dejó de ir por el Albergue, varias personas se pusieron en campaña, también interesados en averiguar las acciones conectadas con el comercio de sapos. Colaboradores voluntarios del Albergue conversaron en La Chacarita con un cuidador del cementerio, quien conocía dos de las mujeres que enterraban sapos junto a las tumbas: “Vengan algún martes o viernes, y las verán con unos chicos que llevan latas”.
 
  Estaban vigilantes el sacerdote y uno de los voluntarios en uno de esos días, cuando vieron avanzar por la puerta principal dos mujeres que con bolsas en las manos se internaban luego por una de las avenidas del cementerio. Dos chicos, que llevaban latas, iban detrás de ellas. El grupo caminó hasta dejar atrás las bóvedas, y se detuvieron junto a la tierra de una tumba abandonada; echaron una mirada alrededor. El sacerdote y su acompañante simularon estar interesados en una tumba cualquiera, le removían un tanto las malezas mientras se mostraban en una charla, al tiempo que vigilaban el grupo. Vieron como las mujeres depositaban las bolsas sobre la tumba y abrían las latas. Los chicos a su vez escarbaban la tierra con cuchillos, frente a una cruz de hierro semicaída. Cuando el pozo estuvo listo, una de ellas volcó el contenido de una lata dentro de él. Los chicos se apresuraron a cubrir esto con tierra. Recomenzaron en su andar intencionado las mujeres, con los chicos detrás, pero a poco se dieron cuenta de la vigilancia que también las seguía, y acelerando el paso se alejaron. Alcanzó el sacerdote a los dos chicos con las latas remanentes, los convenció para que se sumasen a la vida del Albergue, y les compró las latas, para arrojarlas de tal manera que se abrieron, y los sapos salieron saltando de su encierro. El voluntario retornó a la tumba con la cruz caída, y al ver que el suelo se movía, comprendió que los sapos enterrados vivían aún, removió la tierra blanda con un palo, y los dejó escapar.
 
  En cuanto a Osvaldito, nos cuenta la narradora de estas experiencias: “Trabajo costó encontrarlo, hasta que un viernes tuve la alegría de verlo junto a la puerta del cementerio”.
  ─ Todos los chicos del Albergue te están esperando ─.
  El chico estaba ahí con su lata de sapos, seguía atemorizado por lo que le podría pasar sino le cumplía la entrega de sapos a la Margarita.
  ─ En el Albergue hay dos chicos que les vendían sapos a las brujas, como vos, y ahora ya tienen otro trabajo. / ¿Y no les pasó nada? / Claro que no, ¿por qué les va a pasar algo? ¿Acaso no puede cambiar uno de trabajo cuando quiere? / Sí, pero la foto … / Vamos, querido, todo eso es mentira. Nadie puede hacerte mal por el sólo hecho de tener tu foto. Esas mujeres pierden su tiempo con tales tonterías. / ¿Usted está segura? / Absolutamente segura. ¿Qué te parece si vamos al Albergue? Te daré ropa, te quedás allí, y ya verás que nada te va a pasar. / ¿Y la bruja? / Dejala que se busque ella misma sus sapos. Vení, nada te ocurrirá ─.
 
* Irene Freyre: No estamos solos; EMECE, Buenos Aires, 1980. El sacerdote †José Dubosc y la Licenciada en asistencia social †Irene Freyre dedicaron gran parte de sus vidas a la Fundación Hogares Argentinos, una institución tutorial autoeducativa y preventiva de puertas abiertas por ellos fundada en 1957. Suman miles los hijos espirituales de su proyecto.

 
  Más decentes en su añeja humildad que otras figuras brujientas promovidas hoy en día por la manipulación transcultural y massmediática, las brujas del relato carecían de ambages caricaturescos. Eran oficiantes en harapos de una magia que opera, en este caso para destruir, por las semejanzas entre las representaciones manipuladas y las personas destinatarias del hechizo. No imperaban todavía los embrujos del estrellato globosiento, plena y oculta vigencia tenían por entonces los de tierra adentro, sapo al pozo tierra adentro, embutida foto en sapo, cada sapo con su foto, a otra foto con tal sapo, toda foto con su sapo; en embrujos dispares, caractéres diferentes.
 

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Dos cuentos conectados
Videocracia
 

  Sergio Edgardo Malfé
Argentina, octubre de 2015.   



nos estamos viendo
2015/07/20, 10:00 pm
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   Nos estamos viendo

   Esto comienza con un recuerdo que se me motivó para bloggearlo: Una baldosa esmaltada (15 x 7.5 cm), de la que va aquí adjuntada su foto. Una pieza fabricada por el ceramista argentino Alejandro de la Vega. El artístico resultado, según me fue dicho, está basado en un dibujo de Saul Steinberg. Dicha base de origen es algo muy probablemente cierto, ya que los dibujos concretados por Steinberg conllevan operaciones de abstracción; dibujos que encaminan en quien los mira una intelección, sobre los contenidos que con cierta ambigüedad presentan; dan qué pensar. Y estas condiciones convocan la apertura de una dimensión razonadora en los espectadores: Nos es necesario detectar el mensaje que se propone, y la propuesta tiene dimensión surreal.

baldosita esmaltada

El espacio como componente de la comunicación.

   En la imagen aquí mostrada se convoca la detección de aquello que hubiese tendido entre los dos personajes representados. Parece que se están mirando calmosamente, distanciados entre sí por un considerable espacio; distancia suficiente para que en una vista abarcativa así los veamos en eso, a lo lejos, como si hubieran pactado tal convivencialidad. Un manejo aquí del espacio, que hace de éste un componente protocolar de la comunicación, entre ellos y para quienes los vemos. Una comunicación de esos dos, en una entreversión tranquila, de manera oficiosa y distante, sin demostraciones amistosas. Tal vez estén en una misión, que los representados compartirían secretamente. Pero esta suposición es tan peregrina como el vaticinio que hagamos sobre como puede continuar la escena, nos da qué pensar. Si fuese de tomar en consideración los detalles de vestimenta y postura de cada uno de ellos, quizá pudiésemos así atribuirles identificaciones, e hiciéramos hipótesis sobre el tipo de relación que los ha llevado al encuadre que vemos, y sobre cómo continuaría, hipotéticamente, esa relación. Aunque es bien posible que no tengan entre ellos ninguna historia compartida.

   A la distancia y en relación con las jornadas personales de cada quien, lejos todo, la sensación de distancia es afin a una posible lejanía cronológica: una época de los personajes, en la que estarían ubicados, inciertamente. Y la imagen nos está colocando, para quienes la podemos ver, “en las arenas del tiempo”. Un poco más lejos y caminando más, distanciándonos de las distancias, habría mucha animación en los rostros, nos lo preguntamos: ¿la habría? Pero digámoslo y peticionemos: No hay razón alguna para suponer de esos personajes que en realidad se estén viendo. Estamos detectando en ellos serias discapacidades visuales, o ceguera. Ya que es así, desde ahora se ha de aprontar un consultorio oftalmológico rodante, que vaya marchando, un consultorio operatorio completo y móvil donde el personal de salud atienda simultáneamente los dos pacientes.

   Lo hemos dicho, y en este mismo instante se nos visualizan esos dos; detectemos ya que están en otro dibujo secuencial, en el que vuelven caras prontamente hacia nosotros. Guardemos las distancias; seguro que cabe aquí la literatura con un par de frases escritas por Héctor Tizón: 1) “Porque un hombre, dice tío Crispín, sólo es un hombre cuando está solo y puede mirar a los demás de lejos”. 2) “..los recuerdos son el opio de los viejos”.. ¡Uh..!; las frases de Tizón trasuntan un despacho fatalista, nos dan qué pensar, ¿no es cierto? Si quien lée tiene alguna inquietud sobre esto, comuníquemela ■

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Referencias
Proxémica, en búsqueda Google.
Resultados Google acerca de Saúl Steinberg.
 
Contenidos relacionados en esta Blog
Manejos de un espacio comercial
En la novela “Aquella isla también”, § 5.


  Sergio Malfé
Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, julio de 2015.



instante-rotulador-reversible
2015/01/16, 11:07 pm
Filed under: agua-en-vasos, Fusiones, Poesía-Concreta | Etiquetas: , ,


  Signatura emergente

   Percepción inhabitual que se ancló de una sola vez: Pictografía, símbolos numéricos, trazado gestual, rúbrica

imagen de una accion de poesia concreta y relacional

Personal idóneo identificó manualmente envase


 Acontecían contenidos relevables en el rótulo con cifras, correspondiendo éste a la identificación para una botellita de agua propia; la traía yo de la calle, al entrar a un local comercial donde después, en la caja, el marcado iría a servir para que no me adjudicaran la compra.
 La existencia dialógica de este hecho se me hizo un tema para enfocar: Acotado fragmento, instante rotulador que se presentaba como un entrecruce reversible y potencial. Al destacar del hecho su carácter de material sígnico, revertiéndolo en una mínima acción de poesia concreta y relacional, esto no supone incomodidades en ningún confort flotatorio, así quiero creerlo.
 Por un lado: la mandíbula (!) se articula con el cráneo a nivel de las orejas. Y por otro lado: La presentación combinada (y limitada por nuestro tiempo para vivirla), de aquello que nos es más cercanamente propio, y que a la vez correaliza un sentimiento estético, nos provée de un medio para hacernos potencialmente algo más grato el paseo. Quédese usted en (!) el escondite, si eso es lo que quiere, que cuando todo haya pasado yo vengo y le digo que está a salvo.

Listado con páginas de Poesía Concreta en el Blog: Enlace Aquí.



Sergio Edgardo Malfé

Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, enero de 2015.   


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reflexionando video waste
2014/09/12, 10:22 pm
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  Waste, video para reflexiones

El tema de referencia es como para un abordaje constante; se trata en el Video sobre la comida que se tira, también sobre la conveniencia planetaria para un menor consumo cárnico; y los conceptos y números al respecto son una paliza. En 2013/junio/07 lo compartí yo sobre Google Plus, y poco más de un año después lo comentó un amigo, lo hizo desde su concreta experientación técnica en un aspecto de la producción de alimentos: Sergio Villani trabaja en la instalación y mantenimiento de dispositivos eléctricos en granjas del medio rural bonaerense. El comentario del amigo favoreció con su opinión un diálogo que tomó la vertiente sociocultural. El intercambio me pareció suficientemente anclado y objetivable como para escalarlo en esta Blog Hipersalenas. SEM


Fuente del testimonio fílmico: Canal foodwastetv en YouTube; Publicación: Junio de 2013



  No había que desperdiciar la conversación que se le acomodó al video, es la siguiente:

  • Sergio Villani – 19/7/2014 :
  • Hay gran parte de la población, sobre todo la de muchos recursos, que se comporta con una inmadurez proporcional a su ignorancia, en relación al respeto por los alimentos. Falta respeto en cuanto al costo que tiene el planeta para producir ese alimento.
    Campañas sobre las medidas a tomar contra la gripe H1N1 y sus variantes, dejan una fobia como efecto colateral, con obsesión por lo estrictamente limpio y pulcro. La psicosis del uso del alcohol en gel por ejemplo…. Hablo de esta campaña a modo de ejemplo, pues es una cuestión de “educación” y la conciencia colectiva parece estar bajo el control de los medios masivos de comunicación, (o como yo los llamo medios masivos de educación distorsionada y mal intencionada). Hay que enseñarles a los grandes… que con la comida no se juega.
  • Sergio Malfé – 21/7/2014 :
  • Sobre “enseñarle a los grandes”, el cruce es riesgoso, porque un gran número de gente quiere hacer lo mismo: Enseñar o demostrar conductas a quienes tengan a tiro. Tal vez lo inicial y más rendidor sea la comprensión entre los diferentes puntos de vista. Por supuesto que si las intenciones no son convivenciales, entonces.. “vaya nomás por las suyas…”
    En cuanto al respeto: es el arranque y punto de llegada de la comprensión; Citando (de la comunidad del Arca): «Sabemos que todo comienza por la mirada. El respeto es la mirada del corazón. Cuando se deja de considerar al prójimo como un estorbo, o como un instrumento, o como un nadie; ahí empieza la mirada que se llama respeto.»
  • Villani – 25/7/2014 :
  • Si… esta bien… pero yo hablo de EDUCACIÓN O FORMACIÓN, llámala como quieras…. Solo de eso, una Básica educación… que no hay, el respeto es parte de esa educación básica.
    
  • Malfé – 25/7/2014 :
  • Educación, ahí está, ..que es con respeto, sino sale cualquier otra y no el comportamiento conciente. Se puede “adiestrar”, lo que puede ser “enseñanza de conductas” (ej: los medios distorsionadores que mencionás); Pero la persona así no activa la puesta en marcha propia de su madurez. Esto último es educación, y la formación es la otra pata, para la sapiencia.
  • Villani – 25/7/2014 :
  • Y… sí, el respeto es parte de la educación… el respeto por lo que la Pacha Mama nos da gratis… (uno de los kilombetes que tienen todos los empresarios es creer que por que tienen cosas gratis de la naturaleza, …estas cosas no valen nada). Error grande es creer que lo único que importa es lo que mueve el numero de la cuenta bancaria… es decir… “me da dinero… ah bueno, me importa un pito el planeta, ¿cómo disfrazo lo que hago?” 
  • Malfé – 25/7/2014 :
  • Así es: Los regimentarios en su desmadre buscan camouflar las salvajadas, o justificarlas. Pero NO zafan del bucle: “Todo vuelve; cosecharás lo que hayas sembrado”; Aunque más aclaradora para mí es la calidad del vínculo que se tenga: Si es de caracter solidario ú opuesto; p.ej. con la naturaleza. Porque al fín y al cabo, todas las cosas pasan, o se pueden tornar en basura. Los direccionamientos vinculares, en cambio, marcan un rumbo: “si matas y con glifosato, con glifosato te matarán”.


    Morón, Pvcia. de Buenos Aires; Septiembre de 2014


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    alexica/: “..atenuar, :voluntad, :dejar, :imágenes”..
    2014/07/17, 4:00 pm
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      S. Edgardo Malfé
    Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, julio de 2014.

    Personalización Aléxica
    :: sólo ver las letras sin leerlas :: método ::

      Una experiencia personal que me resultó conveniente, es quizá como para tener en cuenta y transmitírtela. Se me apareció en días invernales. Después vemos las otras cosas igual. Lo que trato de decirte es un manejo individual propio que se me ocurrió practicar, en torno de las sensaciones que me produce la cartelería callejera; Práctica de un manejo para atenuar el impacto emocional de las reclames publicitarias vendedoras: Desentenderse así un poco de tantísimos mensajes, de los de corte político partidario también, y de todo el abigarramiento de letrajes que quieren captar nuestra atención llenando de motivos los alrededores.

      El que me haya estado fijando en estas cosas, tal vez sea por mis pocas y ocasionales andanzas en los ámbitos públicos de mucho tránsito vehicular, lugares donde prolifera la apelación de los letreros y grafittis. Los iba leyendo incauta e interesadamente, en un viajecito cuyo sentido no tenía nada que ver con esa suerte de lectura automática e impuesta: “25 % de ahorro” .. “Recuperación Capilar” .. “Plan de Pagos” .. A los pocos minutos un cartel me llevó a reaccionar, estaba diciendo luctuosamente: “¡Basta De Inseguridad!”. A la intimidación le recordé una respuesta: “Tu Ostentación Es Inseguridad”. Si hubiese algo que moderadamente quisiera yo en tal tiempo percibir, era el paisaje urbano y sus movimientos. Ese día lo tenía yo suficientemente colmado de imponencias y de asperezas deprimenciales; no quería ya estar defendiéndome de los mensajes agresivos ni del mercantilismo. Por lo que decidí adoptar el método de sólo ver las letras sin leerlas: insensibilización ante los significados que los anuncios ocasionalmente iban poniendo ante mi vista, como si a los propagandistas yo les dijera: «Hoy apasionen ustedes a otros decadentes con sus “Jugá y ganá millones en premios” .. “¡El mejor rock argentino!” .. “Cada día más” ..”El mejor método para comprar” .. “Una gran compañía para la seguridad de la gente” .. “Feria del Libro”, etc’.»

    anuncio

    «..la apelación de los letreros y grafittis..»

    Así iba viendo yo los letreros sin asimilarlos, con una disposición aléxica, reconociendo sólo la sustancia material de los textos sin descifrarla, como si no supiese leer. El entretenimiento alivianó e hizo interesante y como divertida mi decadente salida de compras. Había revestido yo con un impermeable mi psiquismo: gran parte de la serie lingüistica resbalaba en mi dispositivo, los carteles no dispersaban el apaisamiento de mis miradas. La vuelta extra de tuerca con la que yo había personalizado mi apercepción, neutralizaba las demandas propagandísticas que pudieran operar sobre el individuo masificado que hay en mí. Y esto me dió buen resultado.. Así fue un poco más liviano.. Porque hay palabrismos atacadores que al transeúnte desprevenido lo toman por sorpresa. Algunos son sencillamente burlones. Otros, de humor dudoso, son intentos provocadores para una camaraderia bestial.

    Observé en mi recorrido algunos mensajes ante los cuales pude mantener mi moral desafectada, habiendo yo tomado previamente la apuesta por una disposicion “analfabeta”. La competencia de mi filtro se me hizo evidente cuando estaba pasando yo frente al grafitti que decía: « Puto el que lée ». La chanza rivalizadora corrió por sobre el impermeable mental que yo me había fabricado. Más adelante en la misma calle encontré « ¡Guerra al viejo choto! », de lo cual yo veía solamente el delineado de los caractéres, sin la asimilación lectora que hubiesen pretendido los primarios escribidores del mensaje mural.

    Estaba protegiendo al personaje de disgustitos, una Alexia transitoria que el sujeto en mí había decidido adoptar, y que a voluntad podía dejar yo cuando quisiera. «Semana de la Dulzura», decía otro cartel, en la promoción del consumo de golosinas chatarra: una propuesta de ingestas cautivantes que estaba mirando yo con el filtro aléxico activado. Este último texto iba acompañado de una imagen representativa: la huella que generosos labios enormes hubiese estampado con rouge en el cartel, al dejar ahí su beso. Es consideración aparte la de los mecanismos de consumo promovidos por las imágenes visuales:   

    ~El mercadeo publicitario da empleo a las imágenes con un fin imponencial; se busca así naturalizar un relato que forme clientes emocionalizados; que los espectadores se sientan posibles partícipes en la demostración de “realidad segura” que se les ostenta. La manipulación pretende, con sus argumentos mendaces, la configuración facticia de un orden interventor en los deseos de la gente: Establecimiento de un orden vincular que resulte adecuador: Más deseos direccionados hacia más negocios manipulatorios. Las personas pueden aquietar estas pretensiones de relato preponderante, poniendo entre paréntesis su emocionalización, que ésta no sea la diana de manipulaciones. La sugerida puesta entre paréntesis, por la gente, del impacto de las imágenes, es una acción semejante a la Alexia de la experiencia personal mía, lo que de inicio quería relatarte~.

    Al experienciar una suspensión de las empastadoras significaciones textuales publicitarias, esta desafectación de los vínculos clientelares, ¿puede o no dar origen a otras formas vinculares, en acciones con matices creativos, intersubjetivamente necesarias?


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