Hipersalenas


escena en instituto
2016/12/16, 1:14 am
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Instituto Superior de Ciencias Culturales
|narración escénica|


Si no se le concede ninguna atención, el tiempo no existe; todo recomienza por su principio a cada instante. Mircea Eliade


   En la parte de afuera había otras ventanas; edificios del otro lado de la calle, cercanos con la ventana del despacho en que ella se encontraba. Y es que Royi Lantrudi ha entrado enseguida en el toilette del cuarto de usos múltiples. Esas ventanas de afuera iban cambiando de ubicación, en unos movimientos horizontales. De esto hace más de veinte años. Y estamos muy cerca de esas ventanas movedizas, pues en una destreza actuacional que no teníamos prevista, se nos temporalizaron súbito: hasta estos momentos actuales vinieron las ventanas.

reverbero

“..hasta estos momentos actuales vinieron las ventanas..”

   También ahora ha venido a la oficina el profesor Paul Blehosta. Pone sus carpetas sobre la mesa, como antes. Va a correr la silla para sentarse en ella; primero ve que esté limpia. Saca de su chaqueta las lapiceras y espera.

   “En algún momento tendrá que salir del baño”, piensa Blehosta. Y toma nota de una frase sobre la que trabajará en su próxima performance colonial: “La ciencia nueva hace crecer mentes impredecibles, crecen aprobadas, con sus integridades doloridas”. Ya retorna Lantrudi, quien le dice: “Profesor, casi se nos ha hecho de noche, y tenemos programado otro corte de luz; así no vamos a poder trabajar, la sala ya está muy oscura” | “Hay que traer suficientes veladoras, es verdad”, acepta el profesor. “Bueno, le he preparado la tarea”, agrega Royi Lantrudi. Ha salido en tanto Paul a los pasillos, y está esperando al bedel, a quien ha llamado a voces. Su pedido resuena en los frios corredores desiertos de la casa de estudios. Lantrudi puede oir desde la mesa los pasos con que se ha acercado el bedel, y al profesor diciéndole: “No se ve un pito; algún otro candil; por favor, traiga algunas bujías, más luz”.

   Ha vuelto enseguida a la mesa de reuniones; retoma los oficios de Royi Lantrudi; y se acerca con los papeles a las ventanas del antiguo invierno, pero se sabe que esos son tiempos de ahora mismo; una cronología dispar está ocurriendo; se acerca el profesor entonces al resto actual del viejo día para apreciar el cumplimiento textual de la tarea. Son intentos de un añoso Paul Blehosta para leer en la penumbra los oficios que le ha administrado su colaboradora Lantrudi. No le es fácil distinguir los contenidos con la penumbra crepuscular junto a la ventana abierta. Con ojos entrecerrados se pudiese leer en una de las páginas: “La gente se quiere vengar”.

   “¿Usted hizo este informe, Lantrudi?, déjeme ver; las palabras están bastante musicales”. Un reverbero aromático penetra en el cuarto por la abertura, lo siente Paul, quien con extrañeza continúa ojeando.. “¿Espectacularismo, actuaciones troperas?..Ahá, ..que así se quiere vengar la gente. Suena bastante bien todo esto. ¡Oh..!, aquí tenemos la iluminación que necesitamos”. El bedel ha traído una palmatoria con sus velones encendidos y la ha depositado sobre la mesa. Los docentes toman asiento sin premura, agradeciéndole al empleado su atención. “Magníficas bujías”, comenta Paul Blehosta: “Las cosas de antes no son como fueron las de ahora, que no duraron nada. Pero atendamos lo nuestro”. Gustosamente Royi Lantrudi se dispone de inmediato para la discusión colaborativa.

   Se escuchan pisadas en el piso de arriba. Royi apoya sus manos sobre los papeles desplegados, cuestiona cordialmente las consideraciones del profesor: “Creo en su ciencia cultural, profesor, pero ha visto usted sonoridades, palabras musicales en mi borrador. No era esa mi intención para un asunto que es seco y grave: Ataques inusitados sin motivo aparente, violencia metálica. Con este poco de luz, por favor, léame un poco mas lo que he preparado”. Paul Blehosta señala la instancia sonora del momento; dirige arriba una mirada presagiosa con la que luego pasa a inquirirla; desde el enfoque al techo de la sala vuelve los ojos hacia su colaboradora. Los pasos que se oyen no llegan a ser violentos, son notorios esos taconeos, pero pretieren agresividad. Enarca una de sus cejas Paul, y dice: “Es como si saltasen para caer, de arriba abajo sobre sus tacones, como si inócuamente quisiesen comunicarnos algo”. Royi Lantrudi sonríe al apuntar: “Son las clases del licenciado Armonía”. Un sobreetendido risueño disipa la inquietud. Puede abocarse Blehosta sobre las páginas.

   Con una lectura rápida, murmura circunspecciones luego el profesor: “…Se quiere vengar la gente..; ya veo el punto suyo, Lantrudi; ..con represalias desplazadas sobre cualquiera, ..con impactos espectacularistas, ..en actuaciones troperas”. Blehosta manifiesta interés: “Esto tiene gancho real, Royi, pinta usted el brete de las habilidades competitivas, ya estoy viendo cómo lo describe al cuadro: competir por seguridades diferenciales, con el incremento justificativo de una venganza indiscriminada. Es algo peligroso y gravitante, ¡pero bah!: adocenados y pobrecillos en la soledumbre, en la presteza de sus hilvanes para el instante”. Royi Lantrudi mira hacia el techo que continúa siendo un tablado para los discretitos taconazos; más cerca ella, dice susurrándonos: “El buen humor desnuda las tonteras que hay en las costumbres. Más cerca: “¿Querrán vengarse porque existir les es una condena?”. Blehosta y Royi Lantrudi levantan pausada y apareadamente una abierta mirada plena de contemplativa fijeza, sostén ocular como prevención.

   En lo cierto y concreto tenemos que se acallaron los taconeos. No se les caía el techo encima, pero tal vez sea el logro de un consenso espiritual sobre la ponencia en discusión entre los estudiosos, lo que haya infundido mayor discreción en las sesiones del licenciado Armonía. Y tal vez, con o sin electricidad, pasaren a ser aún más discretas las actividades en el Instituto. Royi Lantrudi y Paul disfrutan el instante de calma en la iluminación tenue de las bujías empalmadas sobre el candelabro. “Bonitos momentos, ..pero sin echarlos a menos”, masculla el profesor: “..prácticamente no llegamos otra vez a nada más que a otro comentario cultural. Igual tiene algún interés; es casi nada, pero no es un momento baldío”. Es Royi Lantrudi quien discurre evalatuoria y muy serenamente: “Es lo que hay, profesor Blehosta”.

   “Tal vez sea así nomás, ¿pero qué brete resulta?: Un circo adolescente, buooh, que no es el más propio de una comunidad que constituye sus rumbos y sus tiempos. La industria publicitaria se sigue desarrollando, concita un inmovilismo espiritual insultante, degradante. Sufragios por la ventanilla de atención a usuarios” | “Son duras sus expresiones.. Pero quizá tenga usted razón, profesor. Vivimos en un estadío bastante caótico; lo más constante es un estarnos situados en el veremos”. Paul Blehosta se zarandea en la silla, y argumenta: “Ese ‘veremos’ es otro rótulo para decir ‘esperanza’. Muy bien, es activable esa visión, fortalecerla y palanquear con la esperanza, apoyarnos ahí. Veamos también nuestras capacidades, palanquear en ellas, ¿qué nos permiten hacer? Quizá con palanquear se concreten en hechos los quizás. Ya ve, Lantrudi, una bonita incerteza, casi nada de tembladeral”.

   Hace un silencio flor ella, en tanto encarpeta el despliegue de las páginas. Blehosta sale de un momentáneo ensimismamiento: “Dígame Royi, ¿no ha sentido un aroma muy singular en el aire que viene de la calle? Podría ser que venga de los grupos electrógenos, estoy pensando, que le hayan aditivado aceite de ricino al combustible” | “¡Ah, ¿puede ser por eso?. El aire está raro, ya me había dado cuenta, creí que pudiera ser porque se están empleando veladoras, que estén perfumadas” | “No; se huele aceite de ricino, y creo que es así nomás; un recuerdo se me delinea, es lo que se respiraba en las competencias de aeromodelismo; iba yo de curioso cuando chico. ¿No le parece lindo aroma, colega?” | “Sí que está rico, ¡qué gracioso, combustionan aceite de ricino!” | “Permítame decirle aparte, mi querida colaboradora: esto de las velas y los candelabros me ha hecho ver una calidad maravillosa suya que antes yo lamentablemente no conocía. ¡Qué interesante! Me he despabilado al respecto: Su piel, Royi, se me ha destacado lumínica, y como un factor de atracción muy muy relevante”
   … “¿Cuáles son exactamente tus intenciones, Paul…, …al decirme todo esto?”


“..Hacer presente lo que está ausente, que las experiencias que ya existen pero son invisibles o no creíbles estén disponibles”. Boaventura de Sousa Santos.


Nota: Otros contenidos relacionados con éste, semántica y automátticamente seleccionados por WordPress.Com, tendrían acceso al pie de la entrada, si la misma es abierta en su localización singular, por este enlace: http://wp.me/pu9CK-1rz.

 Sergio Edgardo Malfé
 República Argentina, Abya Yala; Diciembre de 2016



notificacion pagina ensayo narrativo
2013/06/26, 5:47 pm
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Telesensaciones territoriales,
ensayo narrativo,
    resumen notificador.

   «..visitantes notables .. se les presentaron las vistas de esas interesantes partes simultáneas .. hacen una visita a la emisora .. palabras que se cruzaban, verdinegras con un humeante borde particular en la paleta de los ocres mojados .. la sonorización: los llamadores esferizan estallidos reticentes..»

   «..pueden presenciar a distancia .. tienen sensaciones de lugares remotos dentro de la Provincia..»

Irle a la narración completa,
por aquí ⇒ http://wp.me/Pu9CK-1b3
(carga imágenes, se compone de 4343 palabras)

SEM
Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, junio de 2013.




aviso-para-asociado: \ “..espeluznante, :defensa, :tolerantes, :zafar, :deseaban..”
2013/04/07, 8:34 pm
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Aviso para el asociado

foto_collage

«..los acontecimientos no tienen por qué dejar de ser edificantes..»

   Desde que además de lo dado, su acero inoxidable es más reposante al verlo sobre el vivo verde vegetal, puede usted concurrir ahora a la sede social, espeluznante carcamal: Avancemos en las reuniones de la comisión programadora, con los variados proyectos de pedagogía ciudadana que habían estado rechazados con anterioridad por negativas rotundas, debido esto aparentemente a las formas de trato y apelativos con que usted se dirigía a los coordinadores, ah oh eh.

   ¿Dice usted que lo están queriendo hacer boleta, con la máscara de un paseo ribereño, los defensores de la tolerancia convivencial?; ¿Qué están decididos a eliminarlo?.. Algunos de los miembros ya habían revelado, en aras de mayores adelantos, el proyecto que a usted lo tiene marcado; que hay la voluntad eólica para deshacerse el agrupamiento de algunos intolerantes socios vitalicios; Escuche: a eso hay muchos que lo consideran inevitable. Fascinación y repulsa frente a cada episodio, y frente a todo lo que es humanidad. Concurra usted a la reunión con el casco puesto, y pertréchese con un buen número de bocas proyectoras rápidas, para su estricta y legítima defensa, ah eh oh.

   En cada superficie plateada por el anochecer, oirá nuestras vocecitas sobradoras, indolentes, soberbias, humillantes. No se encolerice, espere el paso nocturno de las aves migratorias, ¡esas criaturas!; los acontecimientos no tienen por qué dejar de ser edificantes. Escuche: toda la gente avisada convergiendo está en los vórtices generadores que van a evitar la ominosa fatalidad para la que deseaban algunos tolerantes su inerte aquiescencia, mequetrefe. En cambio, con su convivencia psico-bio-social, ¡ojo!.., va a zafar usted del círculo maniático, ¡Montaña!, y del invento oscuro para los reticentes bebedores asíduos estará su persona escurriéndose, exprimido el sustentario, eh ah oh.

El texto de esta Entrada dice: «..condiciones originales .. en justa consideración concomitante .. pertinencias precisas de una comunicación cultural y.. » ..
..En cada año, el 19 de abril se conmemora el Día de los Pueblos Originarios..
..Y en el weblog LaComunidadPolítica, se puede leer una nota sobre el Día de los Pueblos Originarios, visitación factible, ..irle.
 
  Hipersalena relacionada con este Aviso para el Asociado:
  Manitas Poéticas

   Cómo fuere el caso, y entendiendo las cosas como es debido, se sabe de muchos socios, que no son devotos de la vida, sino de las imágenes de la vida. Sin olvidar esto, usted no les proyecte nada anticipadamente: Espere cualquier otra cosa que nada tenga que ver, proclámeles que tiene usted una meta convivencial, y entonces: ..¡Holografíqueles!, ra ta ta ta tá, a los miembros sus condiciones originales, las que serán antes y también las que fueron posteriores, en justa consideración concomitante para la probable existencia en desembargo y actualizada, sea cual fuere la causa, de todos los socios. Y apoyados en un palenque proverbial, en una transtextualización aridante, a lo que sumásemos las pertinencias precisas de una comunicación cultural y de una información que acidulée y movilice, nos iremos asimilando a un sentido incierto e inquieto, del cual casi se podría decir que irá a ser y surgir surtida la fluidez del agrupamiento adecentado en bucle sustentable, eh oh ah.


 Sergio E. Malfé
 Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, abril de 2013.



comprobar-amoblamiento\..: “..compradores, :muebles, :procesamiento, :pruebas, :panorámicas, :patadas, :prevenirlas..”
2013/01/23, 1:28 am
Filed under: agua-en-vasos, Cuentos Breves, Escenas | Etiquetas: , , ,

      Amoblamientos de película

¿Con qué comparar 
las cosas del mundo?  
Con un barquichuelo  
que al amanecer parte  
y no deja trazas.  
Sami Mansei  

   Es un hecho singular..: La Fábrica de Muebles El Canario, a través de su Difusora, está haciendo circular una original promoción. Es cierto que cada tema tiene sus seguidores.. Y la verdad es que el anuncio no carece de sustento.. ¿Acaso no es de lo más aceptable el que querramos ver, cómo de bien nos quedan las prendas, en el trance regular de estarnos adquiriendo ropa o calzado? Por lo general, la constatación la hacemos ante los espejos del local de indumentaria. Pero si nos fuésemos a ocupar en la compra de algún mueblecito, va a resultar difícil que, en las amplitudes de los comercios del ramo, se hallen instalados los espejos suficientes, para que los compradores tengan una vista completa sobre cómo “les quedan” los muebles que estén considerando comprar; (Y viceversa.., porque podría ser que el tema en la vista sea el de otra congruencia: la de cómo los compradores “les quedan” a los muebles). Por lo demás: en los espejos “tenemos” que mirarnos; nos tensionamos hacia la imagen espejada; hay en esta conducta una actitud distorsiva, una merma de nuestro natural.

   Es algo falseado, aquello de nosotros que nos muestran los espejos. Nos devuelven una mirada muy estática, diríase que rigidizada. Y si estuviésemos probándonos ropas -discernámoslo también para nuestras pruebas con muebles-, ..la apreciación a través de la vista que los espejos nos devuelven, no es la misma, es distinta de aquella que captaría otra mirada, tipo la de un sensor técnico como una cámara, por medio de la cual luego recuperaríamos nuestra imagen, viéndonos así en actitudes más naturales que las provistas por los espejos.

   Al salvar el hecho de estar mirándonos, ya sea en una prueba de ropa, o al disponernos cabe, entre, o sobre muebles; y con un breve diferimiento, el necesario para el procesamiento de la imagen tomada por la cámara, con ese leve distanciamiento, entonces, ..¡nos estaríamos viendo en nuestra prueba, la de saber cómo nos quedan esas cosas! ¿Nos son naturales tales ropas o estos muebles; Hacemos un cuadro amigable con esas cosas; Cómo quedamos? Y ahora veamos cómo la empresa que nos ocupa presenta este inimitable proyecto suyo:

El Canario: Directamente de fábrica, los muebles para su hogar, el gabinete, su hábitat, su oficina..

..Nuestros equipamientos .. ¡están dispuestos para que haga usted sus pruebas!
 
Esté prevenido; vea cómo se lleva usted con nuestros sillones, juegos de dormitorio y de comedor, toda la gama house & garden para su vivienda. Y si está en su mira la renovación de su ámbito laboral, cuente usted con nuestros escritorios, archiveros, mostradores, etc. La más completa variedad en muebles funcionales y de estilo.
 
Pase por El Canario para hacer sus pruebas. ¡Disponemos de todos los enseres de mobiliario que usted necesita, en una inmensa variedad de materiales, colores, y tapizados! Venga individualmente, o con todo su personal, o con su familia, como prefiera; para concretar en nuestros salones y patios, una escenificación de la experiencia elegida. Les tomaremos un vídeo de 4 minutos. Colabora para ello, en el ámbito expendedor de nuestra fábrica, un nutrido equipo de videastas y técnicos. De inmediato, en pantalla gigante, podrá ver usted, junto a quien o quienes lo acompañen, cómo queda su presencia junto a nuestros muebles.
 
Quizá usted quiera probar con otros diseños y estilos, hasta hallar un amalgamamiento que vaya más allá de una simpatía momentánea. Con este fin, el de hacer más fuertes sus comparaciones; y para que su elección, por un determinado elemento o conjunto de El Canario esté bien fundamentada; usted podrá verse en pluralidad de vídeos, sin límites arbitrarios. Ello será un placer para nuestro equipo de videastas; lo acompañaremos para tomar todas las panorámicas que le sean necesarias; grabaremos los episodios que usted y/o su grupo requieran, en distintos mobiliarios. Por la observación inmediata en pantalla gigante de las escenas grabadas, su elección va a estar bien consolidada.
 
Nuestro objetivo es la compatibilidad, la concordancia entre las personalidades de nuestros clientes, y las de cada uno de nuestros productos. El enfoque que logramos con las filmaciones, hace más conciencia en nuestros clientes. Conseguimos así que las afinidades estén bien comprobadas. Ya no ha de ser el caso de que, por ejemplo, adquiriese un cliente nuestro tal sillón con la creencia de ser ése “su sillón querido”, y después en casa, pobrecitos, se llevasen a las patadas con el mueble: ¡Ya no más desaveniencias! Para prevenirlas, puede usted llegarse a nuestro predio de exposición, será bien recibido. Con nosotros podrá tantear variadamente usted, cómo se compatibiliza su naturaleza, con las opciones en muebles de El Canario.

OsoPruebaMesa=BearTestsTable

«..todas las panorámicas que le sean necesarias .. podrá ver usted, junto a quien o quienes lo acompañen, cómo queda su presencia junto a nuestros muebles .. toda la gama house and garden para su vivienda..»

Vivifique, haga todas las escenas entretenidas necesarias, solo o acompañado ante las cámaras, junto a las múltiples alternativas de equipamiento que El Canario le ofrece. Pongamos en un decir, que su planteo de escena es con un combo de jardín: ..¡Tan luego se estará visualizando por pantalla!, respecto a la convivencia con nuestros muebles, en su individual grado de acomodamiento, o hágalo con su gente. Incluya el hecho llano de compartir las comodidades que proveemos, en todas las variaciones de su preferencia; ¡Y podremos constatar fehacientemente, junto a la buscada integralidad personal suya, la integración deseada con los elementos que adquiera en El Canario! Además tenga en cuenta, que si usted lo solicita, nuestros especialistas le aportarán sus opiniones, sin otro criterio que el de un buen empalme entre los muebles y sus adquirentes.
 
Haga su reserva anticipadamente; nuestros patios y salones cuentan con una capacidad limitada. Llámenos sin cargo: 0#00-790639-002393.
 
Fábrica de muebles El Canario, Exposición y Ventas; Avda. Ziomefrang 17400, esquina Bvd. de Las Setas; Ciudad Grande.

¿Tomando por sorpresa a otra Entrada en este Blog?
Hipersalena Aleatoria, por Aquí 

   Sergio Edgardo Malfé
   Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, enero de 2013.




imagenes-borleras
2012/04/21, 8:39 pm
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En 22 de abril evocamos: Día Internacional de la Madre Tierra 

De un incidente borlero, fotos en armazón


       Era para hacerles necesariamente un lugar en la jornada del gabinete de trabajo. Pues incidentalmente se había acercado al mismo, un juego de polémicas borlas, sus actancias se estaban desplegando. Vale aclarar que para concederles atención, ha tenido peso su orígen. De hecho: son borlas que había elaborado, tejiéndolas, una madrina. Y dadas las circunstancias, sólo es posible informar el aspecto visible de este evento borlero en su continuidad, por la debida reserva personal. Se omiten higiénicamente las locuciones; no es cuestión de entrar en detalles privados ni en infidencias. Sólo una cosa más: está constatado que no son guarangas, estas borlas no son productos de panadería.

1

1: El incidente, en su primera visualización.


2

2: Comenzamos con las figuras a entrar en tema.


3

3: Acercamos puntos de vista y los elaboramos conjuntamente.


4

4: Tomamos proximidad lógica con algo más de confianza.


5

5: Podemos perfilar nuestro incidente en su contexto.


6

6: Rememoramos con las figuras a su naturalidad.


7

7: Discernimos en reconocimiento cercano la gravitación del entorno.


8

8: Ya están listas para salir las figuras; Que Anden Bien.

Dentro de una presentación motorizada, se muestra la secuencia de las imágenes en un sólo marco, aquí seguidamente:


El pase de diapositivas requiere JavaScript.


Sergio Edgardo Malfé

Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, abril de 2012.   



chaparra-insistencia/: ..”recibir, :vigilancia, :vocea, :entidad, :encarar, :exhibicionistas, :extravío”…

Chaparra Insistencia          

«….era bien sabido que, descontadas las consecuencias judiciales, la gente temía más la revelación de una pequeña mezquindad que la de un crimen.»
César Aira
, en La confesión.

  Los desplegaban,
las circunstantes,
todo alrededor,
los ojos de ella misma;
concentradas todas las miles de miradas, aunque atenta sólo ella,
en enorme número multiplicada y sólo una,
en sus vigilancias blancas, amarillas y rojas, la Todo-ojos.
  Y viendo estaban todos los ojos al señor chaparro que ha impartido:
  “Oscurezca el patio con el toldo ahora; y salgamos sin demora a recibir nuestra honrosa distinción en descubierto”.
  ¿Quién será ése, sino un gajo escénico que se le pudo escurrir a la vigilancia, extraviado y con el atavío de oficina?
  Precisamente atentas todas, circunstantes enfocadoras concentradas,
desde una, la que en redondo se ha repartido
para observar a quien vocea el inconcebible dictámen, atentas todas:
“Oscurezca el patio con el toldo ahora; y salgamos sin demora a recibir nuestra honrosa distinción en descubierto”. ¡Otro energúmeno que se ha brotado en el políptico! Las blancas, amarillas y rojas, lo saben: …
… “Shhhh, ¡todos ellos son replicas!; de aquí a un año, este pequeño especimen iría a seguir insistiendo”.
  Eso mismo está haciendo el extraviado, en el mismo instante: “Oscurezca el patio con el toldo ahora;
y salgamos sin demora.. etc.”. Lo sigue diciendo, panelizándolo en el políptico animado,
hasta es como si buscase su condena definitiva. La tendría, sino fuere a ser como habrá de pasar,
porque interviene el Flaco. Asomándose por la ventana, con medio cuerpo afuera, desde un piso de arriba en el políptico, el Flaco sumará a la escena la Emergencia:
  “¡Ya no hay más coles por las tuberías!; ¡simulacro!; columpien que hacen falta más coles por las tuberías; ¡simulacro!”.
  No tiene el Flaco importancia institucional, como sí la tiene Todo-ojos .. Quien se momenta, ella, con su capacidad proteica y múltiple -ésa que le permite a la entidad continuar enfocando regiamente al señor chaparro-, y puede entonces a la vez, abrir su gran boca para encarar al Flaco y moderarle los dichos: “Hace mucho calor, viejo, dejate de decir pavadas”.
  En ése sentido, además del tórrido solazo, de lo que se trata es del fuego en el patio:
Ella lo está preparando para hacer el asado del mediodía, gran parrillera es Todo-ojos.
Para el Flaco no es cuestión de  quedarse  tranquilo:
  Él ha traido, como regularmente lo hace, la carne para el asado de la parrillera. Y es por éstas sustentaciones cárnicas, conjuntamente con los metódicos dones creativos del Flaco, rayanos con la paranoia crítica, por lo que Todo-ojos no le va más allá en su descalificación. Lo haría, centrándose ella en que el Flaco no cuenta con su misma importancia institucional, y también estribaría su crítica,
en el tiempo lento con que él participa en el políptico animado.
  Por lo demás, Todo-ojos disfruta de las revelaciones que el Flaco le suministra;
ello sucede por una especial disposición contemplativa que él tiene configurada.
  Y es por esta disposición, que el Flaco tiende a considerar como merecedoras de suma atención, a las conductas exhibicionistas. En este caso, el del señor chaparro: ..Por sus movimientos, por el dicho reiterado del especimen, gajo escénico o réplica, es que se ha despertado en el Flaco una empatía por cierto motivadora; no le es cuestión de quedarse tranquilo:
  “Está bien, mi colorina: No me ha salido bueno el invento de los repollos entubados, pero estamos en la panelización, y esto no es un matadero de aves ni una fábrica de pollos; por eso, y en cuanto al señor..: me parece que no tienen que verle nada, ¿no ven que nada tiene?”.

organofilia_[fresno+algas+naranjas+corcho+ketchup]

«..panelización .. pulpitante..»

  “Me interesa saber lo que pretende el Señor”, están diciendo las multiplicadas, mirándolo: “¿Pero por qué vamos a tener que estar mirándolo, ¡qué se ha creído!?”.
  Será lo que sea: condenado anterior, gajo disfrazado, o un energúmeno que a la vigilancia se le ha escurrido, ..sucede que está moviendo los brazos y haciendo giros despaciosos.
  “Casi se podría decir”; ..con su decir contemplativo el Flaco entona: “…Que el señor está pulpitante”. A Todo-ojos se le ha puesto una pequeña intriga: “¿Cómo es eso de pulpitante, Flaco?; ¿estás diciendo que el señor se palpita que algo le puede pasar acá en el patio?; pero no, estése tranquilo, Señor, por favor, que aquí nadie saca los pies del plato”.
  “Pulpitante”, enfatiza el Flaco: “¿No ves, colorina, que el Señor parece un pulpito por como mueve los brazos?..” Le gustó el chiste; está dedicándole Todo-ojos una sonrisa con su bocota al Flaco. Este ve el claro para resolver, sin violencia, la situación del señor pequeño, quien gira y mueve los brazos cada vez con un cansancio más evidente. “Para que no tengas que estar molestándolo con tantas miradas, ¿por qué no le das un aliento con un soplo fuerte?, ..como si soplaras la vela de tu pastel de cumpleaños, con eso lo vas a sacar del sopor -¡también!, ..con este calor-, ¿dale?”.
  La sugerencia del Flaco ha sido puesta en práctica por ésta Todo-ojos,
y con ella se asumieron sopladoras las circunstantes miradoras, todas muy monas.
  Fue como si una nueva sangre aportase hasta en los huesos del Señor en entredicho. Ha tomado el perfil más decidido para reiniciar su marcha, y levantando la frente hace una declaración: “Señora Colorina: lo oscurezca o no al patio, ahora salgo lo mismo, sin demora, para recibir esa honrosa distinción en descubierto”. Y ya se echó a caminar con todo vigor, se  va  con todo  nomás.
  “Yo sabía”, está comentando el Flaco: ..”Era como para andarlo al extravío,
y que nos llevásemos un poco más allá, más allá de su esfera trivial y limitada;
para mi que alguna de las rueditas ha vuelto a su lugar”


«Cuando aprietas el puño, nadie te puede poner nada en la mano, ni puedes tampoco recoger nada.»
Alex Haley
, en Raíces.



 Sergio Malfé – Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, enero de 2012.

Tal vez usted pueda encontrar un poco más de contenido por debajo de los anuncios que ocasionalmente aparecen.
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automatismo-cruce
2011/04/19, 7:45 am
Filed under: agua-en-vasos, Escenas, Narrativa | Etiquetas: , ,


19 de abril, (Institucional): Día Americano del Indio  

Automatismo del Cruce

 A María Eugenia Alcántara Moreno

      «Hay una isla para nada. Es un pequeño exágono, bien amurallado. Dentro, unos árboles. Y nada más que unos árboles.» Germán Arciniegas, en “Italia, guía para vagabundos”


El profesor Costillares espera su turno de remolque, y cogotea por que llegue pronto la Nube.

Su espera no le es revolcadero, sino maderas cuidadas, metales limpios.

(Como el experimentado penalista que es, con su profesional y entrenado olfato, se satisface en la tranquilidad de percibir
los más pacíficos aromas internáuticos).

Y sin embargo, hay demasiada tranquilidad, presiente que algo irá a pasar, algo muy bravo, y ansía
que la Nube llegue pronto para remolcarlos.

Costillares lleva el tocado doctrinario para

la ocasión, elemento que le permite defensa contra

las cenizas que también hacen nube, defensivo

casco de chapines. A pesar de ser todas las

partes del casco, muy diferentes entre sí, con

esas piezas tiene compuesto el profesor su

imponderable yelmo. Lo tuvo claro desde un principio:

esperando con el casco, puede efectuar, sin

trastabilleos, la revisión de los casos que le ocupan reflexiones.

Está intuyendo el huesudo letrado, que el caso de

la joven que le infunde aprensiones, el de la

muchacha temeraria que trastabilla con ambas

piernas, ya no tendrá las dificultades como

poco notorias que les tuvo, las acallarán la joven

señora y el profesor, porque el peligro está

en el aire, hasta que la remolcadora nube los cruce.
“Cambia de forma y se hunde o sube adonde se le antoja”, murmura el profesor, casi sin mover sus labios.

La muchacha trastabilleante, su sombra, sede del reflejo de ella, lo está mirando a Costillares.

Lo ve tan caviloso, desvencijándose por los asuntos.

Y le aconseja: “Estése atento, profesor, no

puede ser que nos mareemos los dos”.

Viendo a la claridad que se acerca, con sus

ojos entrecerrados, Costillares pausa sobre la advertidora su perspicacia, piensa: “Hambre de

realidad, de ser alguien para alguien”. Y

le va a responder, ya ambos encandilados:

“Trastabillosa, tanto va la fuente al cántaro que al final lo anega”


cruzar a bordo de la nube o nunca

las aguas verdean luego mañana y después quien sabe

¿Luego qué? . . . .                       . . . . .¿Rincón

Mañana?        ¿Y         Después

Verdor?



      Enlace corto para “Automatismo del Cruce”: http://wp.me/pu9CK-Lc
 
 Contenidos aquí mismo relacionados con esta entrada

No tenía porque hacerlo
 
Todo era un avión, en Página “Narrativa Breve 5”
 
En la senda pareja
 

Sergio Edgardo Malfé

Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, abril de 2011.   



rescatando-dirigencial\: ..”cloquido, :favor, :presilla, :calmar”..
2011/03/25, 6:32 pm
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   Honesto preñero rescata a la dirigencial


[Nota introductoria: En simultáneo con mi observación de lo que acontecía entre los personajes, mientras lo iba yo contando, pasaban por mi campo visual, en tránsito por la via de circulación lindera y cercana, variados vehículos con leyendas declaratorias de sus cometidos. -Me parece conveniente darle lugar intercalado a esos “anuncios”, en orden de aparición … Como señales del contexto, otorgan a esta Entrada otro nivel de confusión, mediante el cual se podría alcanzar a distinguir más concretamente el Sentido de esta escena, y por qué no de otras-. ¡Acción!]

«…y hasta es posible que desee ir en carro al mercado, o dar un paseo a caballo de vez en cuando, o enseñar a montar a sus hijos. Para ello le convendría más bien una jaca fornida.» John Seymour, La Vida en el Campo 

torito-cerámico

«..no pistila, pregunta..»

 

 cintilla sombría en el lodo:

 lindita cinta café crema, ..nada,

 ni carta de los lectores, feria;

 ..póntelo donde te agrade, ese uso


“burbujas | del sol | del oeste” 

cintilla sombría en el lodo:
del rincón proyectito eres sorna;
torito el filipino, en su derecho
borbotea, y florón socórrete.


“municipalidad | Salto | materiales” 

cintilla sombría en el lodo:
no pistila, pregunta el torito: ¿demasiado
te pantaneaste?, ¿te pareció ventajoso?
“humillante demasiada”, te dice, y ..”fuiste”.


“expreso | zorrito | canteras” 

cintilla sombría en el lodo:
con cloquido cómico y líquido,
el toripino oral te lavacra,
..yemándote con su favor, te hace presilla,
      y ..has quedado muy muy moña.


“marmolería | frutas y verduras | logística” 

dice la presilla: “iba todo muy bien, ..y
en el medio se hizo el agujero, ¡dale!”,
al toripino así dirigencial azuza,
..que la jale fuera de todo el incidente.


“compactación | doble vidriado hermético” 

presilla de sombras, no en el lodo, no,
      todos los días bajo el agua, meterte,
te empezás a calmar, espero que lo lleves
      contigo al toripino, necesita también baños.

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Sergio Edgardo Malfé

Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, marzo de 2011.   



azular-nochencelajada/:…”..:cumplir, :oficios, :bonachudo, :descansar, :tribales, :anteponerle”…
2010/07/16, 2:39 pm
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Azular de la noche encelajada      



Lo que te pido son tres tajadas del cielo   

Y un tronco de henequén,   

Un tronco sin brazos pero con corazón.   

Los-libros-del-chilam-balam-por-fernando-marrufo 
   

   En la escalera del atalaya, los trancos se habían hecho de una sonoridad contínua. El enero nocturno parecía haber entusiasmado al personal tribal de la guardia permanente, a los wadonshus. Esto se le hacía suponible a Huamán, en su camarote de la torre observadora. El problema estaba en que pronto debía él volver a la garita de contralor; la noche del carbón atmosférico parecía estarse resolviendo, pero no había seguridades. Por lo tanto, Huamán habría de cumplir pronto y nuevamente, con la hibridez del cargo observador: Retomar sus letanías, atender a las novedades disyuntivas que provocasen los cantos zopilotes, comunicarse con la Cancillería… Todo ello le reclamaba una mente plena a Huamán, y esto requería el haber contado con un buen descanso, para así cumplir con las tareas en la más completa aptitud de sus capacidades. Sólo que a su descanso le estaban haciendo un drama.   

   La noche se tajeaba por la agitación del personal wadonshu. Sus patachudas andanzas en la torrezuela selvática, y las oleadas de sus conversaciones párvulas, habían acometido el reposo de Huamán. Era una desunión para los oficios perínclitos con que los avistadores han de intervenir regularmente. Los ensalmos desde la torre no irían así a alcanzar los aclaramientos necesarios. La sobrevivencia entonces se pudiera poner trágica en todas partes. Se decidió Huamán a subir al mirador. Para nada bonachudo, se preguntaba con qué se estuvieran dando, ¿qué intoxicante los podía poner así a los wadonshus?.   

«..azularse otra vez en los ensalmos..»

«..azularse otra vez en los ensalmos..»

Escaleras arriba en el observatorio. Esquivó rápido las luminarias reflectoras. Sortear los charcos rojizos en las flotaduras del solado. No era un concierto pausado ni cantarín, aunque alguna cristalina fémina se oyese. Eran oleadas parlantes indeclinables en el mirador superior, después de la lluvia fosforescente. Pasó raudamente a la parte oscura del torrete observatorio. Se dieron cuenta entre los wadonshus de la entrada de Huamán. Pero al quedarse él ahí, en las sombras de la noche encelajada, en el silencio que mantenía, y en como se les había puesto veloz fuera de su vista; les dió comienzo entonces un atenuamiento en sus sonoros parloteos. El estaba mirándolos, por cierto, y a esa mirada desde lo oscuro hondo del enero nocturno, la iban sintiendo. Por la observación, el transcurso del bodrio tribal iba poco a poco moderando sus altisonancias. A pesar de la chamusquina, y de las copas en mano; por más embriagantes que fuesen los focos y los resplandores; igualmente se van dando correcciones en las combinaciones, comienzan a oir el silencio petirronco, perciben la observación quieta y fijada de Huamán, atenúan sus voceríos wadonshus, ya está, ..le pregunta uno de ellos:         

   “¿Por qué no se acerca a la parrilla, caballero?” Otro le suma envites: “Arrímese a picar algo. Dése el gusto, tome algo con nosotros”. No lo ven en la oscuridad adonde se colocó. La entrante muslodación de la selva los está calmando con el estridulado de los grillitos azules. Huamán les responde reflexivo: “Pasando están el dato, en eso estamos, así quedamos entonces”, y está mirándolos.   

   Hizo tramos arriba en la torreta, maltrato jolgadero para sus orejas, no lo dejaban descansar, wadonshus, perturbaban su descanso con parloteantes “EIO EIO”. Nubosidades negras se habían sumado a las precariedades de la noche del carbón, un desarreglo. Pero está pareciendo como que a los tribales se les estabilizase el roscado, ya en la madrugada, y como que quisieran acercarse hacia el borde de la torretona, al balconcito, la balconeada, azularse otra vez en los ensalmos rítmicos juntos y sanadores, con el ramaje danzante de la selva abajo. Y ahora, hacia la identidad del personaje que se les apareció, una voz agonista le está reiterando: “Venga a tomarse aunque sea una copa”. Y él torna a contestar: “Pasando están el dato, en eso estamos, así quedamos entonces”.   

Se retiran hacia sus camarotes

«..Se retiran hacia sus camarotes..»

   Huaman piensa: “Parece que quieren estar serios, ¿quién diría lo contrario?”. Los ha observado buenamente. Las oleadas de entrecruce parloteador se fueron aplacando; están llevando las cosas del desquite parrillero a sus bandejas, apilan cubiertos y copas, botellas y fuentes. Van conversando ahora bajito, por las escaleras abajo, se estaban pasando. Se retiran hacia sus camarotes. Es curioso que suceda entonces el corrimiento de las nubes y que la luna destelle en la madrugada. Los cargos de contralor encomendados tal vez se puedan reasumir. Con los timbres del ensalmo en la intensidad necesaria para efectuar el desatosigamiento, alcanzar los avistajes, disipar el espanto.

   Un cabildeo en el rellano de los camarotes; se han puesto a hablar los wadonshus. Uno de ellos está proponiendo darle a Huamán un tratamiento distinguidor, que lo consideren. La fórmula para anteponerle al dirigírsele, sería la de ‘Sanoser’. El wadonshu de la propuesta así lo plantea: “¿No estaría bueno; decirle por ejemplo: -Su Sanoser Huamán, entone usted su tan mentada égloga, la del grillo entre los bambúes-?” ..Y sí, que lo van a tener en cuenta, se lo van diciendo eso al ocurrente cuando se despiden, con sonrisas en sus gestos, como si ya estuviesen en otra cosa.   



escribidora-disfonia: …”:extravío, :preguntas, :expediente, :sumariante, :volcar, :suerte, :nada”…


La escribidora, señora de la disfonía


“..las neuronas se han especializado tanto en su función de comunicación que han perdido la capacidad para hacer otras cosas, entre ellas la muy importante función de reproducirse”. Ricardo Tapia, Las células de la mente, en: bibliotecadigital.ilce.edu.mx/../lascelul.html 

   La turista tan joven, que había venido sola a Vidocéano, estaba tramitando en nuestra comisaría, una denuncia por la pérdida del documento de identidad: Incomodidades que había sufrido, las descomposturas del clima, los enfriamientos de unas lluvias y anegamientos imprevistos. Y en los apuros para encontrar refugio, el bolsito de mano que se le cae en la correntada de los pasadizos de desagüe. Con todo el turistaje de la playa huyendo del súbito temporal que los había sorprendido, en ese caos que sobrevino, por las barrancas arriba, con la pérdida de su bolsito, y el miedo en la multitud, toda la tensión nerviosa.. Así se le hizo una laringitis aguda, fue eso lo que se manifestó en la señora, aparentaba ser por causa del distress y del frio repentino. Veíamos su mojadura y el desamparo que evidenciaba -aunque por suerte con su dinero depositado en el Hotel-, ..pero esto fue lo último que habíamos podido entenderle, nos lo dijo con esfuerzo y llevándose las manos al cuello.

img-temporal-tenerife-2010 .."la crisis del temporal y la laringitis"..

.."la crisis del temporal y la laringitis"..


Se le había producido a la muchacha, una completa disfonía enmudecedora, que no tenía otras complicaciones. Venía para asentar el extravío de su documento, y nos encontrábamos con que a su interposición la iba a tener que hacer por escrito. Era un incidente extrañísimo para la dependencia. El oficinista de la guardia la invitó a tomar asiento a la señora disfónica, y que no hiciera esfuerzos para hablar, se lo recomendábamos todos. 

Tranquilícese, escriba aquí por separado cada respuesta, para cada una de mis preguntas”, le había dicho el sumariante responsable. Y nuestro colega lo tenía bien comenzado el procedimiento, al alcanzarle esos papeles borradores de a uno por vez, esos esquela de colores y cuadraditos, por cada ítem del cuestionario de reglamento. Estando así las cosas, el trámite se regularizaba, y se iba cumpliendo con los informes de rutina, para un expediente que es por lo demás usual. La señora escribía en esas hojas anotadoras, una por una sus concisas respuestas para cada punto, ..el responsable las volcaba en el formulario de la repartición, ..nada de particular.. Eso fue hasta el momento en que llegó la pregunta puntual, después nos enteraríamos bien de cual se trataba, ..era la correspondiente al estado civil de la deponente. 

   La joven señora le requirió entonces por gestos al sumariante, para que le entregase una hoja más grande de papel. Contando con mayor espacio ella para escribir, nosotros habíamos estado viendo como se inclinaba sobre las palabras, a las que iba aplicada y concentradamente trasladando al papel. Y los minutos pasaban, seguía escribiendo su respuesta esta persona, desde nuestro aparte lo veníamos notando con extrañeza. Había completado una primera hoja, y le solicitaba silenciosamente más papel al encargado responsable del formulario. Con un paciente buen humor, nos hacía éste unos discretos visajes. Ya le tenía alcanzada otra hoja a la señora, y estaba en su sorpresa aguardando por la terminación de la respuesta, cuando se acercó a la mesa de despacho el Capitán del Turno, en su recorrido habitual por la seccional.

   Las novedades nos tenían ya a todos observando y pendientes de los hechos, desde nuestros puestos de trabajo. La señora ya llevaba un largo cuarto de hora abstraída en el detallamiento de la respuesta sobre su estado civil. Instruyéndose el oficial de lo que estaba pasando, tuvo el superior que llamarle correctamente la atención: “Ya está, señora, no escriba nada más; sin agregar nada ponga en la respuesta su firma y entréguesela al responsable”. Levantó su vista la escribidora, esta señora de la disfonía. Los miró con dureza al Capitán y al responsable, para enseguida volcar ella su mirada en la luz miserable que entraba por el montante junto al techo. Pudo aparentarse como que la lastimara la grisura del día lluvioso, porque se llevó las manos al rostro sobre los ojos, pero lo hacía en un intento por frenar el llanto que se le manifestó. No lo pudo contener, en un instante nos lo estaba mostrando en sus sacudones, lloraba convulsivamente. Y estremecida así como estaba, de todos modos en su ira, tomó los papeles adonde escribía sobre su “estado civil”, y los rasgó metódicamente hasta hacerlos pedacitos que abandonó sobre el escritorio.

   Fue así como entendimos cabalmente el estado de conflicto y afección que estábamos presintiendo en la señora desde su fondo, al trasluz de su postura como vacacionista solitaria en Vidocéano. Ese aire de desamparo, de persona abandonada a su suerte -algo que se había evidenciado por la crisis del temporal y la laringitis-, correspondía a un cuadro más profundo, más enraizado en la joven señora. La verdad es que nos entristeció la historieta de frustración que está llevando marcada sobre su cuero, ésta juvenil persona. En un tácito acuerdo, uno de nosotros fue a buscar el coche; el sumariante responsable la guió para que se sentase atrás en el móvil; y los dos la llevaron hasta su Hotel. Ahora ella va a descansar, y cuando se reponga, seguramente va a poder articular las palabras.. Y algo tendría también que mejorar este repodrido tiempo tormentoso que tenemos. No está para la playa, la verdad que no, para nada.


“Desde el momento en que un discurso, aunque no esté prohibido, no puede encontrar las condiciones para una exposición o una discusión pública ilimitada, se puede hablar, por excesivo que esto pueda parecer, de un efecto de censura”. Jacques Derrida, El lenguaje y las instituciones… 

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Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, julio de 2010; SEM      

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