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 Nota Narrativa
 Una variación de panoramas

   La conversación de Noam Chomsky, en una entrevista [“En donde la Inteligencia Artificial se Equivocó” (Where Artificial Intelligence Went Wrong)], aporta coloquialmente una impresionante cantidad de aclaramientos sobre neurociencia, lenguaje, métodos de investigación, y filosofía de las ciencias. Lo hace jovialmente, como puede verse en una de las respuestas para el entrevistador, Yarden Katz.

   Y.K: Si a los científicos neuronales usted les pregunta por qué la comprensión del cerebro es tan difícil, ellos le dan respuestas intelectualmente muy insatisfactorias, como que el cerebro tiene billones de células, y no podemos nosotros contar con registros desde todas, y así sucesivamente.

   Chomsky: «Con eso hay algo relacionado: Si al progreso de la ciencia se le da una mirada, las ciencias son algo como un continuum, pero ellas estan separadas en campos. El progreso más grande está en las ciencias que estudian los sistemas más simples. Tómese, en un decir, la física – el más grande de los progresos ahí. Pero una de las razones es que los físicos tienen una ventaja que ninguna otra rama de las ciencias tiene: Si algo se pone demasiado complicado, ellos lo pasan de mano hacia alguna otra rama.»

   Y.K: ¿A los químicos?

   Chomsky: «Si una molécula es demasiado grande, désela usted a los químicos. A su vez, los químicos, si la molécula es demasiado grande o el sistema cobra un gran tamaño, dénle la cosa a los biólogos. Y si eso es demasiado grande para ellos, se lo den a los psicólogos. Y finalmente la cosa acaba en las manos de la crítica literaria, y eso así puede continuarse. Lo que están diciendo los neurocientíficos, entonces, no es falso por completo.»

   A la entrevista arribé (en The Atlantic) por una nota en introfilosofia.wordpress.com. Tuve que poner a trabajar el Inglés que manejo, a pesar de lo cual, del total de la entrevista pude entender bastante. Y quizá por ese tener que dedicarme al entendimiento del idioma -además de estarme suficientemente abstraídos y formalizados, los asuntos tratados, como para tener que ir yo con ellos despaciosamente para captarlos-; por tales activaciones: Un circuito de reflexivo sinceramiento me llevó a un diálogo de lector activo con una entrevista que me está meritoria y completamente legal. Y sobre algunos de los puntos del pensamiento de Chomsky, puntos que hacen a mis personales puntos de vista, opté por hacer esta nota comentadora.

   Uno de los puntos referidos es el de la existencia, en la realidad viva, de Sistemas Internos, o Mecanismos que se estarían para nosotros por fuera del nivel cibernético. Es decir: Sistemas, como el del Conocimiento, de los cuales no podemos discernir las reglas de transformación para los datos que manejan: Cuentan evidentemente con una implementación a través de la cual circula la información, esto hace que los datos entren y salgan; Hay mecanismos y dispositivos que utilizan (p. ej: red neuronal); Pero las operaciones (algoritmos) con que se constituyen funcionalmente tales sistemas, no nos son abordables.

   Las reglas para su concreción, de conocimiento necesario para que podamos explicar tales “sistemas instalados”, son de una naturaleza y con un procesamiento para nosotros irreconocible, con operaciones desconocidas, a las cuales no alcanzamos ni podemos explicar. De sus funciones y constitución sólo tenemos indicios, desde el contexto al cual estamos sujetados, en estos aquí y ahora. La dificultad del intento científico para ese conocimiento, parte de las limitaciones que una contextualización aislada provée, así lo veo yo.

   La remisión jovialmente indicada por Noam Chomsky, para tales complejidades, hacia la “crítica literaria”, tiene luego en la entrevista una moderación que aclara las razones, por las cuales estaría trabado su conocimiento exacto: «No hay algo como un algorritmo correcto para que se manifieste el proceso del sistema cognitivo que está en la cabeza de cada quien .. El nivel algorrítmico no existe para ese sistema .. Para ese sistema interno, no se levanta la cuestión del procesamiento .. No hay calculismo del conocimiento, es sólo un sistema de conocimiento .. Para develar la naturaleza del sistema de conocimiento, no hay algorritmo, porque no hay procesamiento .. Con el darle uso al sistema del conocimiento, ahí tendremos un proceso, pero eso es algo diferente.»

   La verdad es una constante valiosa que va por encima de las contingencias y de las preferencias temporales; estoy apuntando mis argumentos: Que cierta demarcación es algo útil; pero el considerar que sólo dentro de las personas, se delimita algo como un “sistema interno de conocimiento”, aunque tiene sus ventajas, no se ajusta con los hechos. La realidad está hecha por el intercambio de diferencias en toda la amplitud del evento, la realidad se constituye en una conexión que excede e incluye al sujeto. La hoja de un arbol procede como tal por estarse configurada con un tallo, y con la yema axilar en la unión de hoja y tallo. Las diferencias inmanentes en la unidad más vasta (el arbol), permiten que seleccionemos, conceptualicemos, abstraigamos, a la hoja como fenómeno. El “sistema interno” de la hoja está contenido y explicado por el contexto del arbol, el que a su vez hace y forma parte del bosque, el que está integrado en la naturaleza del lugar. La existencia de estas jerarquías de contextos bioenergéticos y bioinformáticos es simultánea: las relaciones entre ellos no acreditan una progresión o regresión jerárquica infinita.

   Como continuidad para mis argumentaciones apuntadas: Las actualizaciones en la teoría, y científicas, nos aproximan a la conceptualización de inmanencias copresenciales en el universo cósmico, algo similar a lo que sucede abajo en los terrenos del bosque: Contextos eslabonados, en una compleja red de relaciones y metarelaciones cibernéticas, no del todo aislables conceptualmente, aunque de ningún modo podamos atribuir a esos sistemas con caracteres místico-trascendentales: Sistemas que no son sobrenaturales, sino de la Providencia. Y las operaciones (algoritmos), con que se constituye la funcionalidad de tales sistemas, no nos son abordables: Es lo mismo que nos pasa con las mentes y el conocimiento, donde hay intercambio de diferencias, en implementaciones a través de las cuales circula la información. Hay mecanismos y dispositivos que se utilizan para esa circulación (algunos de los cuales se conocen: p. ej: los enamoramientos, o bien las redes neuronales). Pero.. ¿Cómo, con qué reglas se procesa el intercambio; y cuáles son los patrones que configuran los mecanismos intervinientes? En el campo neurocientífico, y con respecto a la última pregunta, incide Chomsky: «..lo que se descubra en el nivel computacional debe ser unificado con lo que se encontrará algún día en el nivel de los mecanismos, pero quizá no en los términos del modo en que ahora se comprenden los mecanismos.» -Comento yo que esto es: No sólo un cambio en la actitud, sino un cambio en cómo consideramos lo qué es una actitud-.

   El ideal de un panorama teórico que sea unificador, es asumido por Chomsky, en una perspectiva que va más allá de las neurociencias; él dice: «Es que se trata de encontrar una teoría unificada del mundo. Quizá no haya sólo una, quizá las partes diferentes trabajan de modos diferentes; pero hasta que mi teoría unificatoria no sea verificada definitivamente como errónea, yo asumiré que hay una narrativa unificada del mundo.» Esto me indujo otra continuidad argumentativa, la que puntée en el párrafo precedente con la noción de “universo cósmico”. Pues una variación del panorama teórico unívoco, variación que contemple un orden de complementación proporcional ética, entre las miradas y concepciones operantes, en un diálogo que vaya más allá de las oposiciones dialécticas, me hace más sentido que la “universión” excluyente. La realidad del mundo no está en su exterioridad, ni dentro o en el exterior de los cuerpos que la sustancian. La realidad de los cuerpos y del mundo es la intercorporeidad: conmociones intercorpóreas airosas y movimientos interiores oreados. Con el mundo y los cuerpos, compromisos y andanzas. Diría yo que el desorden y el desconocimiento no se solucionan con una unificación contextual totalizante. Así como no nos son abordables los algoritmos con que se constituyen y operan sistemas como el de la Providencia, la Fortuna, el Destino (llámense como se quiera a esos imponderables), también nos puede ser inabordable el modus operandi del contexto conjunto que complementa existencialmente al nuestro. La imposición de una versión única lo hace más estrecho a nuestro panorama, en lugar de ampliarlo. P. Ej: Veamos algo que puede ocurrirte, lector, con los sueños (esto es aparte de la sensación “déjà vu”). ¿No te ha sucedido que algunas partes de un sueño que tuviste se efectivizasen en alguna vigilia posterior? ¿Debido a que el sistema de los sueños no pertenece a la conciencia diurna ni a una narrativa racional, lo quitaremos del panorama y/o lo subsumiremos en las interpretaciones de preferencia, las “acertadas” temporalmente, pero no por ello verdaderas?

   Veamos una figura más tangible, acerca de la conveniencia de la conjunción de sistemas, aunque desconozcamos sus naturalezas: Para abrir “tu” caja de seguridad, allí donde están “tus” valores, si no le permites al empleado bancario, que utilice su llave conjuntamente con la tuya, no accederás a ellos.

 [Actualización: La entrada Apuntes airados (2015/09 en esta blog), es complemento para la presente Variación de panoramas.]

 Sumario de fuentes referenciales
Gregory Bateson; Mario Bunge; Enseñanza Dzogchen; Edgar Morin; Pensamiento Qhapaq; Giambattista Vico.

 Sergio Edgardo Malfé
 
Morón, Prov. Bs. Aires, Argentina, julio de 2013.




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